"La vida me enseñó que a veces no es posible seguir agarrado a las cosas hasta que duelan las manos, hay que saber soltar a tiempo, antes que el dolor sea caro para las manos y las cosas." Sammy Szusterman (1951-) argentino, arquitecto y amigo

martes, 30 de junio de 2009

también los periodistas...


He decidido transcribir varias crónicas de este último gran periodista, (llamarlo cronista hace más honor a su estatura) novelista e inventor. Tan verdaderamente incorrecto.

Roberto Arlt.

No hay mejor reseña que aquella que se comparte, y aquí va la primera.

También los periodistas...
Roberto Arlt 1

Cuantas veces con Sadi, nuestro cronista de guerra, a su regreso de las trincheras, conversamos de los caminos de España y del horror de los bombardeos. Él, con la pipa humeando en el cuenco de la mano; yo, con un cigarrillo entre los dedos. Recuerdos comunes, paisajes vistos. Madrid, Granada, Zaragoza, la Casa de Campo, la Alhambra...
Ahora, frente a la máquina de escribir, el blanco del papel se extiende ante mis ojos como una alucinación en una llanura nevada. La llanura de Teruel. Nieve. Frío. Podría estar yo allí. Podría estar Sadi en esta comitiva de automóviles que van cargados de periodistas hacia Teruel. Entrecierro los ojos, dejo de escribir...podríamos estar allí cualesquiera de nosotros...
El automóvil corre por el camino de nieve. Tras del parabrisas ahumado de neblina, barbudos rostros de hombres con gorras orejeras y un palo de tabaco consumiéndose entre los dientes.
El auto corre, levantando a lo largo del camino montículos de tierra alcanforada de nieve. Montañitas violetas recortan el cielo, donde palidece un sol de invierno. Es la 1 de la tarde.
A veces uno de los cuatro hombres del automóvil vuelve la cabeza y mira allá, en un recodo del camino, a otro automóvil que los sigue. Son camaradas. En aquél coche vienen el corresponsal de la United Press, un francés de barbita y un oficial nacionalista.
Tras de las gafas, los del segundo coche se sonríen, pensando en la barbita del francés. Tras de las gafas, los del primer coche se sonríen.
Mucho más atrás aún vienen otros tres coches. Pero sus hombres se han retrasado almorzando.
Míster Sheepshanks, míster Neil, míster Phyby y míster Bradish Johnson conversan de la guerra.
Míster Neil, al volante del automóvil, chupa su cigarro y dice:
-Antes de la guerra éstos eran campos de azafrán.
Un estampido sordo es continuado por un redoble de truenos.
-Es importante - murmura míster Phyby.
-Es -rezonga míster Sheepshanks.
-Grueso calibre - murmura míster Neil.
Los cuatro hombres se miran.
- Resisten aún los republicanos - piensa míster Bradish.
Los cuatro hombres callan. Siempre sucede así: se dicen media docena de palabras sin importancia, y luego callan.
Míster Neil señala el arroyo de Celia, cuyas aguas pasan enturbiadas de sangre.
- Aquí se pescaban buenas truchas, dice.
Los cuatro hombres sonríen. Piensan en la satisfacción de pescar a la sombra de un recodo de la montaña en las vacaciones de verano.
Míster Sheepshanks rezonga:
- Si nos vieran los compañeros...
Súbitamente cada hombre piensa en la redacción de su diario. A esa hora las máquinas están inmóviles. Los hombres de la limpieza fregan el piso. Pero cada uno elige su vida, y la de periodista no es la peor.
Una ambulancia pasa rápidamente. Después otra. Después otra. Algunas gotas de sangre quedan en la nieve.
Míster Phyby escupe a un costado. No termina de acostumbrarse a la sangre. Míster Neil, ceñudo, mira siempre adelante. Sus compañeros lo miran a él. Es el hombre más experto del grupo. El que conoce mayor cantidad de horrores. Es tan frío como la misma nieve y más aventurero que Lawrence. Ha estado en Palestina, en Etiopía, en Bilbao, en el infierno. Habla en italiano, en francés, en inglés, en árabe, en castellano. El mariscal Badoglio lo ha condecorado.
Tiene siete experiencias y el cuerpo labrado de cicatrices. Habla poco y tiene el orgullo del periodista moderno: estar junto al fuego donde los hombres fríen la catástrofe.
Los camaradas que lo acompañan también saben esto y también desean imitarlo. O superarlo. El gran periodismo es una especie de pugilato.
Los cuatro " místeres" fuman. De pronto míster Phyby arroja su cigarro y anuncia gravemente:
- No fumaré más. Es dañoso para la salud.
En el horizonte los truenos retumban más cercanos. La nieve refleja un sol de azufre. Pálido y remoto.
- Convengo con Usted que el tabaco es dañoso para la salud - afirma míster Bradish -. Cuando yo dejo de fumar aumento en tres meses siete kilos...
Míster Neil sonríe irónicamente y no aparta la mirada del camino nevado que corre a lo largo de pequeñas montañas violetas. Y en un recodo aparece nuevamente otro convoy de ambulancias. La nieve se tiñe de escarlata. Los hombres del automóvil vuelven la cabeza. Míster Neil murmura:
- ¿Será cierto que han entrado en Teruel?.
- No lo hubieran anunciado - afirma míster Sheepshanks...
- El cañoneo es demasiado intenso para pertenecer a una resistencia en retirada.
En medio de la llanura de nieve yace un tanque desfondado, y el rostro de míster Neil está cada vez más grave. Vuelve la cabeza. A cinco metros de distancia avanza el automóvil donde viene un compañero de la United Press, otro de un diario francés y un oficial nacionalista. Y simultáneamente, los cuatro hombres piensan que el camarada de la United Press no debe venir muy divertido con el francés de barbita, que es corresponsal de la Acción Francesa. El cañoneo es más próximo y duro. Neil cavila. El suelo está marcado de rayaduras de proyectiles.
Neil va a decir algo... Un volcán se abre ante sus ojos y el estampido le vuela los tímpanos fuera de la cabeza. El coche gira sobre sí mismo y se tumba a un costado. En su interior hay cuatro hombres despanzurrados. desangrándose.
Son cuatro periodistas que iban en busca de noticias, que nosotros leemos plácidamente cuando viajamos en el tranvía o arrimados al mantel, en la mesa, durante la hora del almuerzo.

"Al margen del cable"
Diario El Mundo
4 de enero de 1938

NOTAS AL PIE
1 Arlt, Roberto, El paisaje en las nubes, Crónicas en El Mundo 1937-1942, Fondo de Cultura Económica, 2009.

COMENTARIO DESTACADO
Un espacio para rendir homenaje a los que complementan mis reflexiones

Dr.Krapp dijo...

Aparte de su indudable calidad es tremanda su intemporalidad. Podría tratarse de uan crónica de ahora mismo en las calles de Bagdad o Afganistán.

1 de julio de 2009 5:11

sábado, 30 de mayo de 2009

contrareseña de un libro que no he leído

Acabo de terminar de leer el excelente ensayo histórico de la investigadora y periodista científica Heather Pringle sobre la siniestra y poco conocida Ahnenerbe: El Plan Maestro Arqueología fantástica al servicio del regimen nazi. En un próximo post ofreceré mis impresiones e ideas al respecto. 1

Sin embargo, esta vez he decidido reseñar un libro que no he leído. Uds. dirán que he enloquecido, que los festejos y agradecimientos por haber atravesado la barrera de los 50 me han trastornado. Es posible, aunque éste no sea el caso.

Como puedo hablar, comentar y recomendar algo que no he leído? Dicho en palabras un poco más íntimas, como expresar emociones no vividas, sensaciones no experimentadas o placeres desconocidos. Pues eso es lo que haré, anticiparme deliberadamente, mostrar la escena ocultada por el telón, el carro antes que el caballo, el deseo antes que su orgasmo.

Deseo referirme pues, a la extraña pulsión que desatamos al elegir un libro. Aquellos que no nos han sido recomendados por nadie, que no hemos conocido previamente en suplemento literario alguno o que simplemente ignorabamos de su existencia.

En un escaparete luminoso, perdido en mal clasificados estantes u oculto entre montañas, marañas y telarañas de libros vecinos, amigables y extraños.

El pasado martes, mientras recorría una conocida librería de Belgrano, lo ví. En el borde de una batea, tal vez esperándo un atento o molesto comprador, imaginando un éxito fulgurante o temiendo ser lanzado a un rincón polvoriento de librería de saldos. (sucias, ópacas, oscuras y extrañas, tan opuestas y atractivas)

El libro que voy a reseñar y sin embargo no he leído, se intitula El paisaje en las nubes Crónicas en El Mundo 1937-1942 de un tal Roberto Arlt.

Compendio de todas las crónicas periodisticas, para ser más exactos 236, escritas por el gran Roberto en clave intrepretativa, publicadas en dos columnas del porteñísimo períodico El Mundo entre 1937 y 1942. "Tiempos Presentes" y "Al margen del cable".2

Qué me atrajo, qué me sedujo, qué me impulso a tenerlo entre mis manos, a desearlo, sin saber nada de él, sin comentario, ni recomendación, ni aliento amigable a leerlo?

Amor a primera vista. Irracional e incomprensible como todos los amores. Sentí que me encontraba ante un gran banquete, esos que la vida nos ofrece a diario y que sin embargo, envueltos en nuestra cotidiana batalla optamos por desperdiciar.

Me atrajo la sensualidad de su portada, un aguafuerte de arlt enfundado en un mapa de europa, el blanco de fondo, anticipo de sus silencios, la extensión de sus más de 750 páginas, (aquellas que me permitirán sumergirme, naufragar y sobrevivir un largo rato) su gordura y espesor, las delicadas reseñas de contraportada de su curadora Rose Corral y su prologuista el historiador Ricardo Piglia.

Estoy atrapado por lo breve de sus relatos, (sólo tres o cuatro páginas) la época en que fueron escritos, (el ascenso de Eisenhower y Hitler, el inicio de la segunda etapa de la gran guerra) la rara mezcla de crónicas urbanas, historias mínimas y no tanto, mixtura de escenas reales y dialogos imaginarios, cables informativos transformados en cuentos relatados, semblanzas de protagonistas históricos en tiempo real, bitácoras de viajes por esa Europa que se iba encallando en la tragedia y la oscuridad, la periferica mirada rioplatense y arltiana.

Textos sobre textos, textos trás de textos, textos entre textos, textos frente a textos, textos sin textos. Relatos, historias, viajes, crónicas, semblanzas, trazos, pinceladas, bosquejos, épocas, situaciones, imagenes. Pura literatura.

Existen misterios confundidos con certezas, raros anhelos disfrazados de complicadas explicaciones, íntimos deseos bañados por audaces justificaciones y mágicas ensoñaciones que se resisten a ser clasificadas cuando por alguna extraña razón hemos elegido tal cosa y no otra. Cuando decidimos girar imprevistamente nuestro destino previamente determinado, cuando la vida se nos abre de sopetón. Como las páginas de un libro que aún no hemos leído.

Invito a mis amigos a acompañarme con alguna experiencia digna de ser compartida y relatada.

Que te motivó a elegir tal libro, disco o película que nadie te recomendó?
Fue su portada, sus letras, algún párrafo interior leído al azar, el título, su contratapa?
Fue la casualidad o ya lo estabas buscando?
Donde lo encontraste, que te atrajo, que esperabas encontrar?

Cumplió o incumplió con tus expectativas?


Ahora los dejo, Arlt me espera. Próximamente volveré con una reseña hecha y derecha. Uyy, perdón se me cruzó un Cabo Trafalgar de don Perez Reverte.
Arlt seguirá vivo a mi lado unos días más.



NOTAS AL PIE
1 Tengo pendientes mis comentarios de libros que he leído antes del Plan Maestro, Arqueología fantástica al servicio del regimen nazi de Heather Pringle. Son Legado de Cenizas, La historia de la CIA de Tim Weiner e Historia de la Palestina Moderna, Una tierra dos pueblos de Illan Pappe.
2 Arlt, Roberto, El paisaje en las nubes, Crónicas en El Mundo 1937-1942, Fondo de Cultura Económica, 2009.

martes, 12 de mayo de 2009

un 12 de mayo de 1959


Dicen las malas lenguas que al cumplir 50 años, estaríamos entrando en la mitad de la vida. Todos sabemos que esta es otra de las tantas mentiras piadosas que desde la cuna intentan en vano inculcarnos. Es una flagrante utopía llegar vivos a los 100 años, y aún en condiciones medianamente aceptables, dificilmente aceptaríamos el desafío sin elevar nuestra voz de protesta por lo injusto e indeseable del caso. Es cierto que nuestras madres, y la mía particularmente nos auguraron unos pletóricos 120, pero prefiero dejar esos vaticinios en el arcón de los deseos inconfesables.

Sin embargo, y a pesar de lo absurdo, no podemos dejar de sentir esa ancestral fascinación por los números. Y si son redondos, enteros y terminan en cero, más aún. Obviamente no es lo mismo cumplir 19, 29 o 49 que 20, 30 o 50.

Según el gran historiador francés Fernand Braudel la historia puede ser muy bien graficada como grandes olas que con sus flujos y reflujos van delimitando los llamados tiempos largos que nos permiten apreciar la gran extensión espacio-temporal de las civilizaciones. Y esas grandes olas tienen patrones numéricos: los siglos. Ellos son los grandes metrónomos de la humanidad que nos permiten visualizar las grandes transformaciones, los inmensos escenarios, las rupturas y continuidades de tal o cual cultura, la prevalencia de lo estructural por sobre lo coyuntural y la notable influencia de la geografía en los procesos históricos.

Ocurre que a imagen y semejanza de Braudel, las décadas son para el hombre, lo que los siglos para la humanidad. Y es que los siglos como las décadas nos remiten a ciclos largos y los ciclos naturalmente imponen sus pausas.
Y las pausas son como esos recodos del camino que nos invitan a reflexionar, remansos para volver por un instante la vista atrás, pero también para otear la lontananza del futuro, siempre tan enigmático y cautivante. Por eso, celebramos cada década de nuestras vidas, porque a pesar de su ostensible arbitrariedad matemática sentimos inconscientemente que hemos cumplido un ciclo, que renovaremos en el próximo, aquel al que nos enfrentaremos sin solución de continuidad.

Cumplir 50 años, para algunos es síntoma de que lo mejor si fue pasado mejor aún. Son los que añoran el retorno a aquellos perdidos años de la juventud. Algunos se abandonan melancólicos en un limbo de añoranzas y lamentos. Pero otros deciden rejuvenecerse a cualquier precio. No confundir, por favor, con los maravillosos cambios de la modernidad. Todos hoy sómos aparente y realmente muchísimos más jóvenes y vitales que nuestros abuelos, bisabuelos o tatarabuelos a la misma edad.

Me refiero en cambio, a esos que encarnan la absurda pasión por frenar el tiempo y su ausencia, como diría el querido catalán, esos personajes rídiculos y tiernos, que acompañan nuestras vidas, los "pendeviejos".
Y uno los ve por ahí esforzandose día a día, compitiendo con sus hijos, haciendose cuanta cirugía y tratamiento capilar se ofrezca, planchando molestas y reiterativas arrugas, exponiendose a agotadoras maratones metagimnasticas y luchando denodada aunque inútilmente contra los tenaces molinos del tiempo.

Y así silenciosamente vuelve a mis 50, la vigente pregunta del millón: Volver a la juventud: para que? Si tuviera que optar entre mis pasados años dorados y mis futuros oxidados, entre el retorno a lo idealizado pero nunca vivido, opto por el lanzamiento de la flecha de mi destino hacia el blanco misterioso y fascinante del porvenir.

La pausa que define este ciclo, mi primer quincuagésimo, inunda mi ánimo de agradecimientos. Algunos son de perogrullo, que como bien sabemos, son los más comunes pero verdaderos, los más notorios y sin embargo más valiosos. Compartir bellos sueños, amargas decepciones, profundas alegrías, ásperos desafíos, duras batallas, infinitos placeres y largos dolores de parto con la mujer que amo, no es poca cosa a casi dos décadas de convivencia. Gozar, admirar y convivir con cada instante del crecimiento de mis hijos resulta ser otra mágica y maravillosa bendición. Tener, mantener, conquistar, padecer y disfrutar de mis viejos/nuevos amigos, es otra de las recompensas que la vida me ofreció. Sé que para ellos no es tan reciproco, pero así es la vida, un camino de ida.

Aprendí directa e indirectamente, gracias a un gran amigo, que debía salir de la infantil posición que, inducida por amargas vivencias y mi obsesiva idische mame ocupé durante largos años.
Dejar ese lugar cómodo y quejoso de sentirse una víctima del destino, aquella que dice "porque a mi?, que hice yo para merecer esto?". No fue tarea fácil. Abandonar esa cosmovisión, paradojicamente tan egocéntrica, fue uno de los más extraordinarios saltos que dí en la vida. He decidido agradecer sin lamentaciones por todos los dolores, tropiezos, caídas, angustias, malestares y desgracias pasadas.

Circunstancias que me han hecho comprender que todos los manipuladores, estafadores y/o perversos personajes que tuve la suerte de sufrir y padecer fueron puestos delante mío con el imperativo existencial de ser mis maestros. Maestros pese a ellos mismos, maestros que me enseñaron a resignficar mi vida, a rejerarquizar mis valores, a disolver la pulsión dominante de mi ego, a serenar mis pasiones más violentas, a justpreciar la diversidad, la diferencia y la alteridad, a comprender antes que a juzgar. En fin, ayudarme a volver a ser buena persona.

Sigo a los cincuenta sumergido en los cautivantes interrogantes de la divinidad. Dios es una fuente inagotable de preguntas y enigmas más que de respuestas y certezas. Mi cabeza dice que no, mi corazón siente que si, lo que me lleva a fluir en la ambigüedad de un agnosticismo débil, más recostado en los márgenes de la sensibilidad que de la razón.

Que significa para mi cumplir medio siglo?. Pues, que lo mejor aún no llego, que no todo tiempo pasado fue mejor, que mi época sigue siendo ésta, que mantengo vigente el asombro, que gracias a dios, no resisto un archivo, que rechazo los viejos conceptos de izquierchas y deredas, que las mareas suben y luego indefectiblemente bajan, que no debemos confundir valor con precio, que los sueños no son los mismos, pero siguen excitando mi imaginación, que hay mucho nuevo bajo el sol que aún no fue descubierto, que las ansias de aprender no están intactas, sino más fuertes que antes, que las opiniones del otro no deben ser toleradas, sino apreciadas y disfrutadas, que la vida no ha sido dada para agraviarla vegetando, sino para honrarla y merecerla.

Que tengo una misión, trascender mis limitaciones, iluminar los ánimos más oscuros, difuminar el éter con vapores más amorosos y volver a cumplir otra década en los próximos diez años.

miguel sznajderman en buenos aires autónoma, cincuenta años después de un cercano doce de mayo a las doce y treinta horas del año mil novecientos cincuenta y nueve de la era del señor

COMENTARIO DESTACADO
Un espacio para rendir homenaje a los que complementan mis reflexiones.

Un gracias profundisimo para mis nuevos y maravillosos amigos !!!
Amigos para abrazar desde el alma.
Victor Vergara (gato) dijo...

FELICIDADES, amigo Miguel y hombre cuerdo.
Te deseo otros 50, ó 40, ó los que "LA FUENTE" crea conveniente...., igual de productivos (espiritualmente hablándo) en compañía de tus seres queridos.
Volveré con más tiempo para hacer un pequeño comentario acerca del medio siglo. Medio siglo!!!..., suena un poco feo ¿verdad?, je. Sin embargo no son nada. Pasan en un abrir y cerrar de ojos. Y sin embargo ahí quedan, repletos y rebosantes de miles de momentos.
UN FUERTE ABRAZO.
(por mi falta de tiempo, aún tengo que repasar tus últimas dos entradas)

12 de mayo de 2009 18:36Suprimir

ana. dijo...

En un recodo en el camino de los siglos, Miguel, en este remanso de tus reflexiones, celebro la vida con vos, este 12 de mayo, 50 años después, y celebro también la capacidad de asombro intacta y los sueños por cumplir.
Un abrazo

12 de mayo de 2009 21:55Suprimir

Manuel Madrid Delgado dijo...

Feliz cumpleaños Miguel. Me parecen interesantes estas reflexiones sobre como pasa el tiempo por cada uno de nosotros, o como cada uno de nosotros pasamos por el tiempo. En realidad somos tiempo que pasa y los 50 tienen como un halo mítico, porque parece que al llegar a ellos hemos doblado una esquina de la vida, como si hasta llegar a los 50 hubiéramos estado subiendo y luego, desde ahí, comience la bajada, el reflujo de nuestra marea vital. Yo, sin embargo, no creo que los 50 sea el puente de edad crucial que cruza el ser humano. Un buen e inteligente amigo mío me dijo una vez que el cumpleaños más trascendental de una persona es el de los 30 años, y creo que llevaba razón. Porque a los 30 años es cuando se abandona la juventud (por delante, pues, ya sólo queda la madurez: la vejez es una madurez superlativa), se consolidan los proyectos vitales, se estabiliza la vida, llegan los hijos... Es a los 30 cuando se rompe con todo lo anterior y se abre una perspectiva nueva. Los 50 pueden ser un buen momento para reflexionar (¿inaugura en los 50 la vida una madurez reflexiva, un ir viendo lo hecho, un juicio sobre nosotros mismos?), pero en realidad no creo que supongan una quiebra ni una ruptura. A esas alturas de la vida, como tú mismo dejas claro, las cosas ya se tienen claras: a partir de los 30 se deshacen los sueños de la juventud (...la revolución, la rebelión, la utopía...) y los 50 son sólo la constatación de que el escepticismo inaugurado treinta años antes tenía razón.
Bueno, dejo ya el rollo y disfruta de estos días en compañía de los tuyos.
Un abrazo muy grande de tu amigo español.

13 de mayo de 2009 4:08

Dr.Krapp dijo...

Me siento partícipe de cada uno de tus palabras tanto en lo principal como en lo aparentemente accesorio (gracias por acordarte del maestro Braudel). Cumplí 50 el 1 de septiembre pasado y sé de lo que hablas. Muchas felicidades y permítame que te deje aquí mi entrada de aquel día en mi blog del Círculo. Espero que te guste.
http://suicidasperezosos.blogspot.com/2008/09/50-sirenas-en-busca-de-ulises.html
¡¡¡Felicidades!!

13 de mayo de 2009 7:26
Félix dijo...

Estimado Miguel:
Hacía varios días que no abría el blog, cuestiones de trabajo, cuando el viernes, casi sin querer, encontré un articulo nuevo. Por un momento pensé que era una entrada precipitada… una concesión a la galería…pero no…era un cumpleaños… con todo lo que lleva el asunto.
“Hablar de los cincuenta” bien pensado, no es un mal tema de conversación, aunque invariablemente nos puede entrar la risa, tendríamos que recordar qué ocurrió cuando llegaron “los cuarenta” o “los treinta” o “los veinte”.
Seguía leyendo y casi temía que apareciese, de un momento a otro, una ilustración de Doré y a un Jazzmen dirigiéndose, achacoso, taciturno, lentamente hacia el Estigia, con sus monedas en la mano, en busca de Caronte. No me negarás que conociendo tus preferencias literarias, sería lo más apropiado, pero tranquilo, ojalá podamos leer algo parecido cuando lleguen, si llegan, “los sesenta”.
Hace tres años pasé por idéntica situación y en aquel momento sólo tuve un pensamiento: “¡Qué lástima no haber sabido a los veinte lo que sé, lo que dudo, hoy!”.
Y cómo hacer un comentario sin que suene a “topicazo”, a ese: “¡Eh, viejo… pero si estás hecho un chaval!”, realmente me pones en un apuro, porque estoy seguro que, de alguna manera, has hecho un balance y quiénes somos los demás para interferir en tan personal pensamiento. ¿Cómo podemos hablar de la vida callada, de forma honesta, sin conocerla?
Prefiero pasarme y robarte un poco de tiempo con esta carta, compartir un rato de charla intrascendente, seguir pensando que tan sólo somos vino en la bodega, el tiempo nos puede estropear, pero debemos intentar, por todos los medios, llegar a adquirir la mejor de las soleras.
He celebrado tu cumpleaños volviendo a leer “Nathan el sabio” de Gotthold Ephraim Lessing. Un judío, un templario y Saladino, de lo más apropiado.
Lo ves…, era tu cumpleaños, y terminamos hablando de un libro, de libros ¿acaso no son “la medicina del alma”?

Felixidades.
Lamentablemente “el regalo” en es este mundillo virtual suele ser bastante peregrino, espero que te arranque alguna sonrisa. http://www.youtube.com/watch?v=jquWO-0VkII

20 de mayo de 2009 14:49

lisebe dijo...

Internet explorer no me deja entrar en la página mi querido amigo así que ahora que me deja permíteme que te deje mis FELICIDADES!!!!!!!!!!!!!!!!!
por tu cumple, antes de que se me cierre.

Besitos estimado amigo

22 de mayo de 2009 12:50

lunes, 27 de abril de 2009

la madre de todos los dolores

On the Threshold of Eternity, Vincent Van Gogh, 1890.

Los medios la definen como el mal de la época. Se hacen congresos, simposios y conferencias a lo ancho y lo largo del mundo, para identificar sus causalidades y proponer soluciones.

Psicoanalíticas, psiquiatricas, religiosas o alternativas.
Se investiga sus complejidades clínicas, sus asociaciones con otras disfunciones, sus componentes universales o localistas, sus variadas patologías. Se dan recetas de manual para prevenirla o se asume su inexorable "modernidad". Se estudia su temporalidad o su cronicidad. Su gravedad según componente etario, económico o social.

Si es el mal de la modernidad, sus causas son socio-culturales y la cura está ligada a resolver cuestiones ambientales, laborales o sociológicas. Si es un trastorno psicológico, lograr el equilibrio psicosomático es la respuesta. Si las razones son de orden químico-metabolicas la única alternativa son los avanzados psicotrópicos. Si es un desequilibrio metafísico, entonces las religiones tienen las respuestas.

Así es como la depresión avanza, domina, invade, asusta, anega.
Por momentos la develamos, mayormente la ocultamos. Es una vergüenza, un oprobio, un malestar insoportable. La lepra del siglo XXI. Disfuncional para toda sociedad productivista y de consumo. Atendamos a los que se bajan del tren, sin detenerlo.
Todas hablan del síntoma, sus trastornos y sus curas. Algunos incluso van más allá y prometen sanaciones varias o alivios circunstanciales.

Sin embargo, poco hablamos de su fantastica capacidad de interpelación del alma humana. Poco nos interesa su componente ontológico-existencial. Apreciamos más su dualismo causa-efecto o síntoma-cura, que su valor como inapreciable herramienta para comprender las paradojas de nuestra humana condición.

La depresión analizada y tratada sólo como una enfermedad anula, uno de sus componentes más fascinantes que es ser una excepcional oportunidad para enfrentar los múltiples y equívocos sentidos de nuestra existencia. El paraqué, el porqué, los como y los conquién de nuestro cotidiano deambular por los caminos de la vida.
Desde ya no trato de relativizar sus intensos dolores, su malestar extremo ni sus más dramáticas consecuencias como la internación o el suicidio.

No hablo por boca de ganso, la he sufrido. He padecido ese dolor único, irrepetible, asfixiante, agobiante y paralizante. La vida se desestructura, el mundo de alrededor pierde sentido, las fuerzas se debilitan, la vida se apaga, el pecho se transforma en un hueco de angustia y desazón. Es la muerte presente y anticipada. Es como una desgaradura atemporal donde todo lo doloroso del pasado y lo temido del futuro se fundieran en un instante.
Desde ya que no critico ni en lo más mínimo las elecciones personales que cada uno pudo o puede adoptar para superar esos trances tan dramáticos.

Lo que me interesa testimoniar es el valor enorme de atravesarla, la maravillosa oportunidad que se nos presenta a quienes padecimos sus efectos y consecuencias.
De ellas rescato el invalorable resurgir de la vitalidad, el gratificante renacer de los afectos, el inconmensurable anhelo por el devenir.
La depresión interpela nuestra propia vida, su esencialidad, su significancia, la errada jerarquización de valores, la matriz eqúivoca del sentido ajeno.

Una vez atravesado el Sinaí, no estoy tan convencido de asociar depresión con el mal; si es evitable o prevenible da lo mismo. Padecerla o simplemente vivirla fue un invalorable don, una experiencia dolorosa, una prueba del destino, más que un insolente castigo divino.
Agradezco haber recorrido sus enigmaticos recorridos, bendigo la oportunidad de resignificar mi existencia, de revalorizar mis afectos y emociones, de reapreciar lo injustamente menospreciado, de disolver estructuras estagnadas que jamás hubieran podido subvertirse de no haberse "deprimido".

Salir de la condición de víctima para pasar a ser protagonista de las disyuntivas que la existencia nos presenta. Dejar la periferia, pero sin ubicarse en el centro nos permite recentrar nuestro lugar en el mundo. O nuestra misión.
Disolver la egolatría, apreciando la alteridad, rejerarquizando valores y prioridades relegados al arcón de nuestros sueños perdidos.
No decir "porque a mi me pasó esto", sino "dar gracias a esto que me pasó".

Agradecer a las personas que te han hecho daño suena ingenuo y hasta reaccionario. Si embargo son "maestros" que la vida te ofrenda para aprender, comprehender, interpretar, valorar y elegir mejor. Descubrir su importancia es una de las consecuencias de tan traumático aprendizaje.
Muchos atraviesan la depresión sin haber aprendido nada de ella, se entregan al alivio momentaneo y optan por seguir sus vidas como si nada hubiera ocurrido. Aunque no lo sepan han vuelto a elegir, optando por retornar a sus vidas pasadas, equívocas, vacías, ausentes de sentido, asfixiantes de egocentrismo.

Salir aprendiendo de la depresión es disfrutar un elixir tonificante, que nos sirve para realizar mejores acciones, valorar más a amigos y afectos, resolver más serenamente las encrucijadas de la existencia, comprender mejor el dolor ajeno, aún el de los más ajenos a la propia vida.
No hay pastilla, ni terapia, ni praxis médica o sicológica que resuelva el sentido de la existencia.
Este es personalísimo, íntimo, profundo y muchas veces enigmático.

Dar testimonio del enorme valor y la grandisoa oportunidad de atravesar el árido desierto de soledad, angustia, desolación, desesperación y abandono que implica la depresión es ayudar a otros que la padecen a desplegar su esperanza y fortalecer su estima.

A dar fe que hay otra vida despues del fin de la propia.

COMENTARIO DESTACADO
Un espacio para rendir homenaje a los que complementan mis reflexiones.

Dr.Krapp dijo...

Una vez más estoy de acuerdo con tus apreciaciones.
En resumen: dichosas segundas oportunidades y la capacidad de salir al sol después de nuestras proverbiales tinieblas.

28 de abril de 2009 7:23


domingo, 26 de abril de 2009

de Cádiz a los Andes

"No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente". 1

Podría ser leída como una novela de aventuras, de capa y espada. Valor, temple, orgullo, honor militar, amores, intrigas y acción.
Homenaje implicto al gran Arturo Perez Reverte.
O quizás como una pequeña gran novela histórica, lo más fiel posible a la verdad documental. O tal vez como un fragmento histórico inédito y desconocido a ambos lados de ese océano tan hispano americano, mal bautizado como atlántico.

O posiblemente como todas ellas a la vez. Sorprendente, amena, sugerente, bellísima. Contundente a la hora de definir el perfil del hombre.
Y ese hombre no es nada más ni nadie menos que el gran José de San Martín. El libertador del sur americano, el cruel combatiente, el admirador de las ideas francesas del 89, el masón conspirador.

La logia de Cadiz, puede resultar tan atractivo para sudamericanos que conocen desde la cuna su imagen de procer estagnado en bronce, como para españoles que ignoran su envergadura épica, su compromiso con la libertad y sus injustos avatares políticos.

Nacido en la actual provincia argentina de Corrientes, tuvo su bautismo de fuego en la mismisima España, luchando por un rey reaccionario y detestable como Fernando VII contra el invasor, sus admiradas fuerzas napoleónicas. Y participó de la primera derrota de las tropas gabachas en Europa, la mítica batalla de Bailén.

Paradojas del destino, el mismo luchador por España, continuó su apasionante derrotero, con ideas francesas libertarias, creando el primer ejercito profesional sudamericano en las primeras décadas del XIX y venciendo a la madre patria en notables batallas por los llanos argentinos, las montañas y los valles chilenos y los mares peruanos. Cruzando enfermo con su novel ejército la imponencia de los Andes.

Peleó en ambos bandos, inequívocamente por los mismos valores.

El mismo que sería traicionado por la incipiente e influyente oligarquía porteña, envidiado y despreciado por sus poderosos compatriotas y que terminaría su vida exiliado en patria francesa, aquella de sus juveniles ideales, compartiendo sus ancianos días finales en compañia de su única hija.

Un previsible final tan argentino como español, hijo natural de un destino hermanado, que vemos aplicados simbolicamente en un Capitán Alatriste como efectivamente en el capitán/general libertador de America.

Sintomas de una enfermedad común que les reservamos tanto a los héroes como a nuestros actores sociales más valiosos: el desprecio, el exilio, la humillación, la descalificación, el desagradecimiento. Paradojas del destino, su cuerpo yace en una nave secundaria de la Catedral porteña, lejos de los peregrinos de la nave principal por su condición masónica. En la fachada una llama eterna que lo rememora, viene iluminando tenuemente los acontecimientos políticos más destacados y contradictorios de la crucial Plaza de Mayo.

"Para ser un estadista hay que saber soportar la difamación, o desmerecerla - dijo el general -. Puedo soportar una y mil cargas de caballería, pero no puedo aguantar la calumnia", 2 dirá un anciano desconsolado a un tal Honore de Balzac en su casa de las afueras de Grand Bourg en una amarga sobremesa de su exilio francés.

Jorge Fernández Díaz, nos llevará de la mano por un San Martín vital y desconocido, furioso e implacable guerrero, auténtico revolucionario, sensual amante, intrigante y frontal a un mismo tenor.

Desde las oscuras iniciaciones masónicas de su logia en Cadiz, podemos disfrutar de un San Martín muy lejos del bronce, un san martín de putas por España, conspirando en Londres, disciplinando paupérrimos soldados, amando y abandonando, combatiendo ferozamente en las barrancas de un convento o desayunando amablemente el día después de la cruel batalla con el capitán español vencido.

Un libro para disfrutar en una o dos tardes lluviosas, en los cielos plomizos de Buenos Aires, Santiago, Lima, Segovia, Madrid, Barcelona o Cádiz, imaginando héroes audaces y olvidados, disfrutando de intrigas, batallas, infamias, soledades, amores vacuos, traiciones e ideales derrotados.


Un libro tan corto y cautivante que merece muchas más tardes lluviosas para ser releído.




NOTAS AL PIE
1 pg. 11, Pérez Reverte, Arturo y Carlota, El Capitán Alatriste, Aguilar Alfaguara, 1996.
2. Fpg. 231, Fernández Díaz, Jorge, La logia de Cádiz, Grupo Editorial Planeta, 2008. Investigación histórica: Daniel Gonzaléz.

COMENTARIO DESTACADO
Un espacio para rendir homenaje a los que complementan mis reflexiones.

Félix dijo...

Sé que andan mal las cosas por el momento, que los mexicanos intentan acabar con los argentinos enviándoles “gripe porcina”, que los argentinos mandan para España “dengue autóctono”, que los españoles enviamos la última receta para solucionar la crisis económica, que mas que curar puede llegar a matar de risa. Y ante tanta tribulación aparece el último artículo de jazzmen, perdón, los dos últimos.
Ignoramos la envergadura épica de tantos personajes que San Martín no podría ser diferente y eso que nuestros decimonónicos héroes fueron determinantes en lo que hoy tenemos.
Estaba, hace muchísimos años, estudiando el siglo XIX -la perdida de las colonias- y mi padre, que jamás me dio un consejo, me dijo que posiblemente habría que verlo todo de una forma diferente y me dio un libro “La Guerra de las Comunidades” de Juan José Guaresti (hijo) donde comprendí que la formación de las nacionalidades americanas, de los federalismos, no fue exclusivamente fruto de unos levantamientos, que existía una tradición desde el siglo XVI de enfrentamiento contra el poder real, que esa primera “revolución burguesa” no se desarrollaría en España, pero sí en América.
Pero de todas formas, dónde vamos a llegar, ahora hablando de “masones”, pero… Jazzmen, si vas dar la razón a nuestro viejo dictador, todo esto es un auténtico “contubernio judeo-masónico”.
Queda aplazada cualquier discusión sobre Reverte, siempre me he declarado un auténtico “avinaretista”.

1 de mayo de 2009 2:42

sábado, 28 de marzo de 2009

a favor de un estado binacional en palestina-israel


"Testimonio que necesito dar para intentar derramar algo de luz, antes de que la barbarie termine por imponer su lógica de hierro, la de responder con más barbarie para acabar con ella".

Con estas palabras cerré mi post anterior, escrito mientras terminaba el riguroso y esclarecedor ensayo del historiador canadiense Yakov Rabkin : Contra el Estado de Israel Historia de la oposición judía al sionismo. Au nom de la Torah. Une histoire de l`opposition juive au sionisme, en su versión original en frances.

Extraños son los caminos, raras sus coincidencias, inesperados los encuentros y extraños son sus cruces.
Días después encontré en el libro esta hermosa frase muy valorada por rabinos opositores al sionismo:

"Una pequeña luz disipa grandes tinieblas".1

Cuando me topé con el libro por primera vez en una librería porteña que frecuento, meses antes de la tragedia de Gaza, lo rechacé instintivamente luego de leer su portada. El Estado de Israel, siempre generó amores y rechazos, sobre todo del mundo no judío. Una oposición judía a la esencia misma de su constitución y su existencia era de por sí revulsiva y subversiva al mismo tiempo.

Como relaté en mi testimonio, necesite de varias fases a lo largo de mi vida para ir desprendiéndome de verdades y mitos asimilados acríticamente desde mi infancia.
Al animarme y apreciar este gran libro, logré una gran claridad y un profundo alivio para desprenderme de letales contradicciones que me seguían atormentando, a la vez de terminar de definir mi posición política respecto a tan espinoso tema.

Para mis amigos judíos que aún siguen creyendo en el sionismo de forma activa o pasiva, este excelente ensayo les permitirá tener una visión amplia y esclarecedora del conflicto israelo-palestino que la manipulación sionista se ocupó de ocultar y negar.

Para mis amigos no judíos les recomiendo esta aproximación a la noble e ímproba tarea que en cabeza de judíos piadosos y creyentes, (que la modernidad apalea impiadosamente junto con toda otra vocación religiosa políticamente indeseable) permite diferenciar claramente las aguas del núcleo más pleno del judaísmo respecto de esa deformación histórica, hija dilecta del modernismo político, que es y ha sido el movimiento sionista nacionalista.

El profesor Rabkin va desarrollando la historia del pensamiento y el accionar de judíos anti o no sionistas, muchas veces negados, vituperados o sencillamente reprimidos por el propio establishment israelí.

Debemos abandonar parte de nuestros prejuicios respecto a esos hombres de levitas negras y vestimentas antiguas y tradicionales, para descubrir un universo inmensamente más humanista, apreciador, integrador y respetuoso de las diferencias, sin perder claro está sus convicciones y creencias.

El movimiento tradicionalista se basa en una visión mesiánica de la concepción judía. Como "modernos y mass-mediáticos occidentales" tendemos a confundir mesianismo con fanatismo religioso, lo que nos pone en el camino del desprecio y la descalificación. Pero también en la ignorancia y la ceguera. Estos judíos piadosos o jaredim, al anhelar la llegada de un mesías o salvador, imaginan una humanidad más integrada, armónica y pacífica. Es bueno aclarar que la llegada de un salvador o mesías es más un anhelo místico-religioso que una posición concreta, efectiva y real. Eso les permite desarrollar valores, establecer compromisos con otras creencias y fundamentalmente diferenciarse claramente de posturas extremistas y absolutistas.

El profesor Rabkin nos va llevando de la mano de esos rabinos y pensadores mesiánicos, opuestos al sionismo desde su fulgurante irrupción en el siglo XIX hasta nuestros días, plasmado en el Estado israelí. Al negar el derecho al nacionalismo judío a establecerse políticamente en Palestina y reclamar con exclusividad una tierra habitada por otro pueblo, anticiparon con muchísima precisión la sucesión de desventuras, guerras y conflictos que de forma constante e inevitable se abaten sobre el Oriente Medio.

Esta historia nos invita a pasear por la construcción social, política y religiosa de un movimiento que, nacido en el seno de los pensadores más tradicionalistas del judaísmo, lentamente ha ido confluyendo, en su oposición a la constitución misma del Estado hebreo, con visiones más modernas como el reformismo judío, semejante al protestantismo en sus rupturas y diferencias con el catolicismo.

Rabkin permite discriminar claramente la concepción humanista de los judaísmos tradicional y reformista del sionismo colonialista, avasallador y equívoco, que paradojicamente transformo sus potentes propuestas de un hogar nacional seguro y acogedor para todo el pueblo judío en una tierra hostil, peligrosa e incierta tanto para él mismo como para sus vecinos.

Contra el Estado de Israel tiene un rigor histórico y documental que junto a una destacada claridad conceptual y filosófica, permite oponerse valientemente al establishment sionista judío y cristiano, evitando así el descalificador epíteto de antisemita o antijudío.

Resultan muy valiosas las propuestas finales de propender a la disolución pacífica del Estado de Israel en una nación binacional, democrática e inclusiva donde judíos y arabes-palestinos puedan convivir e integrarse, coexistir con tensiones propias de estados "normales" y comenzar a apreciar y valorar más sus diferencias que exterminarlas y destruirlas conjuntamente con la vida de los otros.



Será ese un camino arduo y difícil, pero profundamente esperanzador, al menos que ambos pueblos opten por el aniquilamiento mutuo y obcecado, tan épico, arrogante y orgulloso como el nacionalismo excluyente que los anima.


NOTAS:
1 pg. 344 Rabkin, Yakov, Contra el Estado de Israel, Historia de la oposición judía al sionismo, Grupo Planeta, 2008

COMENTARIO DESTACADO:
A partir de esta entrada he decidido incorporar los comentarios más destacados de mis amigos dentro del cuerpo principal, empezando por el precursor de la idea, nuestro gran amigo común Felix Espinar (Svengali).
No hay mejor forma de completar una idea que incorporar el aporte del otro. El momento ideal para demostrar que las ideas circulan sin derechos de propiedad.


Estimado Miguel:
Marco Aurelio nos aconsejaba "cavar", sería injusto no añadir que Miguel nos está diciendo dónde.
Comentar los temas propuestos, en las dos últimas entradas, requieren más tiempo y lectura. No he conseguido el texto de Sand, aunque si estoy con “La limpieza étnica de Palestina” acompañado de “El triángulo fatal” (edición incompleta) e “Ilusiones de Oriente Medio” de Chomsky.
Bueno, pero no he venido aquí con mis tanques (“guerra relámpago”) para justificar futuras opiniones mediocres sobre el tema, sino para hacer un “comentario a la totalidad”.
Alguien, en algún momento, durante el corto espacio de tiempo que vivió en tu patria, viéndola desde arriba, de noche, se le ocurrió escribir esto y es el mejor comentario que se puede hacer a tu “Espacios de reflexión”.

“Conozco los reproches que se me harán. Los lectores de un periódico exigen reportajes, no reflexiones. Las reflexiones están bien para las revistas o para los libros. Pero yo tengo otra opinión a este respecto.
Recuerdo mi primera noche de vuelo en Argentina. Una noche de tinta china. Y, en esta nada, refulgiendo como nebulosas de estrellas, las luces de los hombres en el altiplano.
Cada estrella significaba que, ahí abajo, en plena noche, se meditaba, se leía, se intercambiaban confidencias. Cada estrella, como una farola, indicaba la presencia de una conciencia humana. En aquélla, tal vez, estaban pensando en la felicidad de los hombres, en la justicia, en la paz; era la estrella del pastor, perdida en ese rebaño de luceros. Allí, quizás, estaban hablando con los astros, fatigándose con los cálculos de la nebulosa de Andrómeda. Más allá se amaban. En el campo, en todas partes, ardían esas hogueras que reclamaban su alimento, hasta las más humildes: la del poeta, la del maestro, la del carpintero. Pero, entre todas estas estrellas vivas, cuántas ventanas cerradas, cuántas estrellas apagadas, cuántos hombres dormidos, cuántas hogueras que, al carecer de alimento, ya no daban luz.
Poco importa si el periodista se equivoca en sus reflexiones; nadie es infalible. Poco importa si no penetra en todas estas moradas; son las moradas en las que se está en vela las que dan sentido a un territorio. Poco importa si el periodista ignora con quienes se comunicará. Al lanzar unos sarmientos al viento, espera alimentar alguna de esas hogueras que arden, de trecho en trecho, en el campo”



Antoine de Saint-Exupéry
Paris-Soir 2 octubre 1938


Te enviaré en dos hojas un cómic que refleja fielmente la problemática judía, así como la perfecta solución al problema.

Un saludo, pidiendo disculpas por la invasión.
Félix

miércoles, 11 de marzo de 2009

dar testimonio

Artist's Hands Nancy Mueller Sheperd

Nací en el 59, en una familia porteña de clase media. El componente judío en su cosmovisión sionista se me fue inculcado lenta pero inexorablemente, por mandato paterno. Tan inexorable como la tan necesaria y determinante separación entre judaísmo y sionismo que se fue operando a lo largo de mi vida, y de la cual hoy quiero dejar mi testimonio.

No me inspira el rencor, ni el desprecio, ni tan siquiera el más leve repudio a la figura o a las ideas de mi padre, al que aún en su ausencia sigo amando. El formó parte de un tiempo y un espacio, en el cual el mundo se debatía entre las afirmaciones nacionalistas de múltiples signos junto con profundos anhelos de igualitarismo y liberación social.

Ese mundo hoy ya no existe. Pero uno de sus sueños, Israel, emblema trascendente del hogar nacional del pueblo judío se ha realizado. Muy a pesar de mi padre, el Estado sionista se ha transformado en una pesadilla, tanto para los judíos que han decidido vivir allí, como para el resto de nosotros, a muchos de los cuales no nos representa, ni nacional, ni política, ni espiritual, ni emocionalmente. Pero sobre todo una pesadilla sin fin para los árabe-palestinos, que viven a merced de su intransigencia, su arrogancia y su brutalidad.

Sin embargo, desde muy pequeño, y dentro de un marco muy sensible y amoroso fui educado en los valores judíos que mi padre creía indisolublemente ligados a la ideología sionista.
Concurrí a una escuela judía, que gracias a los desaciertos y complicidades de la dirigencia judeo-argentina de los 90, hoy ya no existe.
Guardo bellos e intensos recuerdos de mi infancia allí, pero dos, por su particularidad e intensidad aún mantienen la fuerza de su impacto.

El primero veo un aula con poquísima iluminación.
Al fondo seis enormes velas encendidas que me estremecieron (supongo que mis seis años las habrán visto gigantes) .
Conmemoraban los seis millones desaparecidos en la hoguera de la Shoa, algo decididamente incomprensible para un niño, inexplicable para un adulto. Esas velas estaban para recordar un holocausto, pero también para inculcar una temprana victimización.

El segundo recuerdo llenaba un patio con niños corriendo, jugando, divirtiéndose.
Junio del 67. Guerra de los seis días. Maestras en una escalera escuchando las últimas noticias. Que Israel estaba siendo atacada, que nuestra condición judía estaba en peligro, que tantos aviones derribados, que tantos tanques destruidos, que el enemigo sufría el nuevo heroísmo y la flamante valentía judía.
De pronto dos milenios de persecuciones, infamias, progromos, hogueras y hornos habían concluido. La perfecta construcción del mito sionista.

En la secundaria empezaron los problemas. El mundo acristalado de mi niñez se había roto. Y salí asperamente al mundo, cargado de ambigüedad y confusión.
Y fui lanzado como una flecha tendida al infinito por deseos y anhelos ajenos. Israel era el destino frustrado de mi padre. Y de pronto me encontré perdido entre diferentes lealtades y afectos. Mis compañeros y amigos se habían dividido entre mi juvenil militancia sionista y la escuela pública, laica, conflictiva e incluyente a la vez.

Cual era mi nacionalidad? Cual mi religión? Cual el sentido de mi existencia al fracturarse allá por mis catorce, mi conexión existencial con ese Dios único, acogedor y omnipotente a la vez?

La guerra del 73, la del iom kippur, volvió con la agitación de la supervivencia nuevamente amenazada. La infamia árabe al atacar en un día sagrado.
La propaganda manipuladora continuaba.

Llegué al clímax sionista en el 80 en mi primer y único viaje a Israel. En dos idílicos meses observé un país maravilloso, pujante, emotivo, inundado de vergeles y hombres y mujeres orgullosas. El otro país, Palestina, con sus habitantes sojuzgados, sus miserias inducidas, sus dolores, sus humillaciones me fueron deliberadamente ocultados.

Y esa otra realidad irrumpió abruptamente dos años después, cuando recibimos noticias del Líbano, donde Israel ya no era un país victimizado y agredido, sino incomprensiblemente agresor.
Aliado a brutales falangistas cristiano-libaneses. Cómplice imperdonable de éstos en los campos de Sabra y Chatila, que con sus niños y ancianos asesinados, revelaban que la crueldad ya no anidaba únicamente en los otros. Mi fe monolítica se resquebrajó.

Pasaron muchos años para comprender que Israel jamás había sido víctima de perfidia arabe alguna, que la agresión expansionista fue su norte, que la conquista territorial y nacional su fin.
Paradojas de la modernidad. La ideología sionista, extraña amalgama inspirada indirectamente en los bordes del bolchevismo y del nacionalismo ruso del siglo XIX se constituía en el último estado neocolonial del XX.

Descubrí la existencia de otro pueblo, otros derechos, otras realidades. Me alegraba cuando la paz se acercaba, seguida de una nueva e iterativa decepción. Comprendí que había otro Estado que reclamaba su existencia. Comprendí y comprendo que por los caminos del nacionalismo y la división, la paz es irrealizable.

Y en mi juventud y adultez fui optando por mi verdadera nacionalidad hispanoamericana, desarrollando un intenso afecto por mi país.
Argentina, tierra de inmigrantes, conflictiva, indisciplinada, creativa, culta, moderna y atrasada, expulsiva y contenedora. Un país con más futuro que pasado. Ejemplo presente de multiculturalismo, encuentro de religiones y creencias. Áspero para la política, ameno para la convivencia. Aunque pocos lo comprendamos y valoremos en su justa dimensión, imbuidos del presente abusivo de la sinrazón mediática.

Mis creencias íntimas fueron transmutando en un dulce y pendular agnosticismo que anega hoy en día, todos mis afectos, emociones, sentimientos y pensamientos. Libertad para sentir y amar. Anhelo de verdad y conocimiento. Disolución de todo velo manipulador y engañoso.

Había abandonado para siempre el gueto autoimpuesto, el clan acogedor, el muro divisorio, la condición victimizante, la frontera sectaria, la frágil caja de cristal y porcelana.

Ese abandono es el que me permite disfrutar y potenciar la libertad para y desde mis hijos, valorar la amplitud y variedad de mis amigos, apreciar y amar el cristianismo débil, bello y amoroso de mi mujer. Nunca le había contado, hasta hace unos pocos meses, mi historia en ese patio de escuela y no puedo olvidar su asombro, indignación y extrañeza ante algo que a mi siempre me pareció natural. Niños y maestras pendientes de una guerra tan extrañamente propia como brutalmente lejana.

Amar la diversidad, amar el islam, tan cercano al judaísmo, adorar el "choque de culturas y civilizaciones". Adorar los maravillosos momentos en que la humanidad fue una y diversa a un tiempo, como la España luminosa de sus dorados siglos, muy a pesar de un tal Aznar y sus notorios nostálgicos del monocromatismo.

Israel y el "pueblo judío" fueron quedando paulatinamente, cada vez más lejos. Para ser más claros, Israel quedó cada vez más lejos de mi, de tantos otros judíos, como del judaísmo mismo, al que visceralmente siempre rechazó.
Sin embargo, a medida que se iba descascarando mi sionismo, aún seguía creyendo que, aún con sus errores y horrores, Israel, era garantía de supervivencia para los millones de judíos diversos que vivimos integrados a cientos de países.

Hoy estoy convencido, sin ser el único dentro del complejo universo judío, que la verdad es decididamente inversa. La políticas sionistas de la nación israelí junto con el modo de su esencia étnicamente segregacionista constituyen el mayor riesgo, peligro y desafío para la existencia y coexistencia de judíos piadosos o asimilados, laicos o ateos, agnósticos u ortodoxos, liberales o socialistas, vivan estos dentro o fuera de los confines de la Tierra Santa.

Amén de constituir una amenaza perenne para la comunidad arabe-palestina que cohabita el mismo suelo.

El plomo fundiendo Gaza fue el molde que confirmó el oximorón de concebir a Israel como una nación democrática y judía. Es un Estado Sionista y punto, estandarte artificial de la discontinuidad con la tradición y los valores cosmopolitas del judaísmo. Mis ideas han seguido evolucionando desde mi post del 29 de julio del 2008 (ser judío) al punto de rechazar plenamente todas sus políticas. Creo que la partición de Palestina por la ONU en el 47 fue un fracaso, por lo que la creación de un Estado Árabe Palestino seguirá esa misma aunque evitable hoja de ruta. Me aproximo a los que sostienen que sólo la disolución pacífica del Estado hebreo que anteceda al nacimiento de un único Estado binacional , democrático, integrador e inclusivo de toda diversidad étnica, social y religiosa será la solución más realista al larguísimo dolor de Palestina. Vaya utopía.

La persistencia del conflicto, las vidas inútilmente perdidas de ambos bandos, los atentados en Jerusalém, Madrid o Buenos Aires, han sido hitos que, junto con los libros a los que me he ido animando, poblados por recientes descubrimientos arqueológicos y profundas investigaciones desmitificadoras, muchas de ellas desarrolladas por los nuevos historiadores israelíes, me motivaron a ver otra realidad y dar testimonio de ello.


Testimonio que necesito dar para intentar derramar algo de luz, antes de que la barbarie termine por imponer su lógica de hierro, la de responder con más barbarie para acabar con ella.


PD: Estoy terminando un libro apasionante, profundo, riguroso y esclarecedor, (que en un próximo post voy a comentar) de un catedrático judío de la Universidad de Montreal, Yakov Rabkin, (Contra el Estado de Israel, Historia de la oposición Judía al sionismo). Me espera la Historia de la Palestina Moderna y Limpieza Étnica en Palestina del prestigioso "nuevo historiador" israelí Ilan Pappe y el libro recomendado por el Dr. Freud, aún no editado en la Argentina, Como y Cuando se Inventó el pueblo judío de Shlomo Sand, libro cuestionador del mito sionista, paradojicamente éxito de ventas por meses en la mismísima Israel.

domingo, 22 de febrero de 2009

hommo videns, ex sappiens


Gaza ya fue abandonada por la prensa. Su espacio es hoy ocupado por la ola de calor que agobia Buenos Aires, los incendios e inundaciones australianas, las ominosas declaraciones negacionistas del obispo Williamson, las caricaturas racistas del New York Post de un tal Murdoch, las reiteradas caídas de la riqueza de los inversionistas anónimos de Wall Street y los bellísimos elefantitos siameses de Tailandia.

- Pero si no han nacido elefantes siameses en Tailandia.

- Si no han nacido, pues, ya nacerán.

- Pero es que Ud. lo comenta como una noticia verdadera.

- Vaya escéptico, acaso son verídicas las otras que le comenté? Y verdadera se escribe con b larga, imbécil !!!

La humanidad correrá otra página de sus crónicas cotidianas. Así seguiremos construyendo "istorias" sin haches ni mayúsculas. Sin comas, ni pausas, sin signos de admiración, esperanza, interrogación u horror. Sin sentido alguno. Hoja sobre hoja, texto sobre texto, confundiendo, ocultando, eludiendo. Mirando telediarios de 24 horas.

- Es deber suyo estar informado y conocer todo lo que ocurre en el mundo. Es propio de toda persona culta, instruída y actualizada.

- Pero, para qué quiero enterarme de los elefantitos siameses de... donde queda Tailandia?

- Y para que quiere saber lo wall street, robert murdoch, el obispo ese que no me acuerdo que estaba negando y el otro joven negro que se las da de presidente. Para pertenecer al mundo, idiota!!

- Pero, ... y Gaza? Los muertos, los heridos, los niños, el abandono, el miedo, el dolor, el valor, el ....

- Ya fue, zopenco, y ocupese de lo nuevo que le estamos informando.

Y así pasarán gaza bombardeada y los trenes equivocados de atocha y el tsunami con sus pobrecitos europeos y sus desconocidos asiáticos y la demolición controlada del 11/9 y unos extraños terroristas espolvoreando londres y policías londinenses equivocándose en las tripas de un inútil brasilero e irak cargada de furia y pavura y afganistán con sus montañas evaporadas y los tutsi asesinados en ruanda y el napalm pintando vietnam y y los khmer rouges despachándose burgueses y la plaza tian am men inundada de rojo y el ejercito rojo violando alemanas y el zar iosif congelando propios y extraños en sus rojos gulags y los arios y rubios ese ese llenando hornos y obturando fosas comunes con judíos y gitanos y adolfo limpiando de dementes y paralíticos la tierra sagrada del reich y alemanes por un lado y rusos por el otro devorándose poblados polacos con sus niños adentro y millones de ucranianos aplastados por el hambre primero y por los tanques después y las incursiones británicas de los mil bombarderos chamuscando dresde y hamburgo y cuanta carne viva se interponga y el enola gay desparramando lluvia negra y muchísimo calor en la soleada hiroshima y los ustachas croatas acogotando malditos serbios y los malditos serbios limpiando de su etnia a los sucios bosnios y la otan bombardeandolos a todos y el joven mussolini fusilando partisanos y el viejo franco limpiando comunistas y los comunistas despellejando curas y los curas despachando hogueras y esa parte humana tan humana construyendo divina humanidad.

Y también pasarán al olvido hannah arendt y y margarite buber-neumann y albert einstein y jonas salk y albert schweitzer y albert sabin y miguel angel y leonardo y groucho marx y walt whitman y cristoforo colombo y alba tomas edison y miguel de cervantes y william shakespeare y miles davis y john lennon y mozart y erik satie y alfred hitchcock y vassili grossman y primo levi y mahatma ghandi y ava gardner y frank sinatra y simon bolivar y san martín y mariano moreno y danton y victor hugo y alejandro dumas y jean jacques rousseau y nelson mandela y martin luther king y malcom x e ingmar bergman y federico fellini y enrique santos discepolo y astor piazzolla y federico garcia lorca y fernando fernan gomez y luis buñuel y victor frankl y baruch spinoza y ray charles y billie holiday y louis armstrong y duke ellington y roberto goyeneche y miguel angel asturias y j.r.r. tolkien y paul klee y joan miró y le corbusier y george gershwin y juan xxxiii y averroes y ali ibn arabí y moisés de leon y alfonso x y san francisco de asis y george harrison y jimmie hendrix y cole porter y vasili kandinski y walter gropius y antoni gaudí y winston churchill y buster keaton y walter benjamin y ludwig van beethoven y oscar wilde y vincent van gogh y y farncisco goya y paul gaughin y pablo picasso y johann sebastian bach y jorge luis borges y miles, miles y miles de futuros desconocidos que de tanto en tanto algún oscuro editor de televisión rescatará en 4 veloces segundos, el aporte invalorable que nos han legado.

Junto a los encantadores elefantitos siameses de un país llamado tailandia. Ubicado en la lejana europa.

viernes, 30 de enero de 2009

sobre idas y retornos

joan miro (1893-1983), paisaje (la liebre)
óleo sobre lienzo, otoño 1927


Serán solo quince días.
Quince días de efímera distancia hacia mis amigos.
Quince días para extrañar la apertura del blog y encontrar alguno de vuestros anhelados comentarios, que me acompañan, me enriquecen, me complementan, me alimentan.
También serán quince días en que no husmearé en las páginas hermosas y cautivantes de vuestras bitácoras. Que leo constantemente aún cuando deje pocos rastros.

Quince días que perderemos nuestro cálido contacto interoceánico.

Los buscaré ansioso a mi regreso, levemente bronceado quizas.

Dejo latir con vosotros un trazo de música y una pequeña selección de mis notas.


Dedicado a la ampliación de nuestra pequeña e inmensa comunidad.






Discover La Portuaria!



Discover Jobim & Elis!







Discover Mercedes Sosa!



Discover John Lennon!



Discover John Zorn!



Discover Cecilia Bartoli!



Discover Aníbal Troilo!





1. el lenguaje, constructor de la cultura

2. discriminar es una buena acción

3. ser agnóstico

4. la banalidad del heroísmo

5. ser judío

6. nuestras otras vidas

7. proclama contra la tolerancia

8. juventud o la pérdida de un tesoro mal buscado

9. las trampas de la memoria

10. de fragilidades y fracasos

martes, 27 de enero de 2009

el poder en los tiempos de la arrogancia

El poder, sugirió Brelin, 1 en realidad no era "sino espejos y humo azul. Si alguien te dice como debes mirar, puedes ver en el humo formas magníficas, castillos y reinos (...). El poder es una ilusión".
Parte de la ilusión es que el poder existe solo mientras los demás crean que lo tienes. En cuanto dejan de creerlo, desaparece rápidamente.

Anthony Summers 2


Anthony Summers (1942-), antiguo corresponsal de guerra y periodista de la BBC ha escrito una biografía fundamental para comprender el ascenso y la caída de uno de los líderes más cuestionables, perniciosos y peligrosos que han tenido los EEUU y por transición el mundo entero.

Resulta fascinante el acceso a las vidas de aquellos personajes siniestros y crueles, como los casos de Hitler, 3 Mussolini, 4 o el mismísimo Josip Stalin, los tres líderes que marcaron a sangre y fuego el siglo pasado. Impacta observar la maliciosa construcción del poder, la divinización del líder, la tosquedad en la toma de decisiones, la brutalidad para tratar a amigos y enemigos, la manipulación social y política.

El mayor aporte que nos lega Nixon, La Arrogancia del Poder, es constatar como parte de ese universo, propio de dictaduras totalitarias o estados policíacos, con las obvias diferencias del caso, no ha sido ajeno a la historia íntima de la institución presidencial americana, siempre tan proclive a la idolatría, mistificación o a la simulación más lisa y llana posible.

Afecto a las mentiras más despiadadas, a la más implacables persecuciones políticas a opositores reales o imaginarios, al pensamiento conspirador por excelencia, Richard Nixon construyó una imagen idealizada de sí mismo, brutalmente alejada de la realidad. Realidad que los americanos, creyeron, acompañaron y apoyaron, sobre todo en la reelección presidencial de noviembre de 1972 al ofrendarle más del 60 % de sufragios, a pesar de que el escándalo Watergate ya se había consumado.

A menudo tendemos a recordar la famosa incursión, robo y allanamiento en las oficinas del Comité Nacional Demócrata ubicada en los modernos edificios Watergate como un simple y desafortunado intento de espionaje político.

Sin embargo, está no fue sino la punta de un ovillo más profundo y complejo que involucraba a RN y sus hombres con una sucesión de delitos destinados a subvertir el orden constitucional y violar los más elementales derechos individuales.
Delitos y conspiraciones que no fueron ajenos a RN a lo largo de toda su extensa vida política, que desplegó y cristalizó con una arrogancia y un cinismo implacable desde su fallida presidencia.

Su implicación en Bahía Cochinos, los intentos por asesinar a los hermanos Castro, el sabotaje a las conversaciones de paz promovidas por su antecesor Lyndon B. Johnson entre las dos Vietnam, sus íntimas e intensas vinculaciones con la mafia, el delito de aceptar dinero de regímenes extranjeros para su reelección presidencial, sus relaciones con la dictadura de los coroneles griegos, el espionaje sexual, fueron algunas de las causas y circunstancias que rodearon al infame Watergate.

Así como su mayor legado estuvo en el campo de las relaciones internacionales, con su encuentros con Leonid Brezhnev y Mao Zedong y su afán por lograr una distensión entre el mundo capitalista y el socialista, ahí también se establece uno de los paradigmas más feroces de su presidencia y que se define con un sólo nombre: Vietnam.

Su afán guerrero, su oscuro anticomunismo, la crueldad al imponer furibundos e indiscriminados bombardeos sobre la población civil de Vietnam del Norte, sus secretos e ilegales ataques aéreos sobre Camboya, su apoyo incondicional al régimen corrupto y poco democrático del survietnamita Nguyen Van Thieu y la obstinada negación al ver que el fracaso militar era irreversible fueron la marca de hierro de una administración inflexible y arbitraria.

Impacta constatar esa condición humana tan propia de todo poder absolutista, que es la pasión por el secretismo, el ocultamiento, el engaño y la manipulación de la verdad. Y la íntima sensación que baña toda alma y cuerpo poderoso: la impunidad.

RN la llevó a niveles exasperantes y paranoicos al haber ordenado la grabación de su propio accionar gubernamental, disponiendo la instalación de micrófonos en todos los despachos presidenciales desde el Salón Oval, hasta el Executive Office Building, pasando por la Sala del Gabinete o su estudio en Camp David. Todo visitante extranjero, todo asesor, todo secretario de estado fue grabado secretamente por RN, incluyéndose a sí mismo.

Y si bien otros presidentes, como Johnson, asentaban algunas conversaciones que por su importancia merecían la grabación oficial, Nixon llevó su paranoia a límites increíbles al registrar íntegra y automáticamente todas las vicisitudes de su presidencia.
Su impunidad fue también la marca indeleble de su fracaso. Esas grabaciones finalmente contribuyeron a su ostentosa caída.

Es asombroso comprobar que en la actualidad existen casi 4.000 horas de grabaciones y que sólo 60 horas fueron proporcionadas a la Watergate Special Prosecution Force, luego de una áspera batalla legal que llevó más de un año, allá por 1974. De esas 60 horas, sólo 12 y media (y solo en forma de transcripción editada) fueron puestas a disposición del público, seis años después del Watergate. !!!
En los noventa fueron publicadas otras 851 horas, "gracias a un mandato del Congreso para que el público conociera toda la verdad sobre los asuntos, definidos por el archivero de los Estados Unidos, como un abuso de poder gubernamental". 5
La última desclasificación, por parte del National Archives, de las comprometedoras cintas fue realizada el 2 de diciembre del 2008, llevando la cifra a 2.217 horas. Aún toda la verdad no se encuentra disponible.

Gracias a las primeras 864 y junto al testimonio de más de 1000 entrevistas a personajes imprescindibles de aquella época, como secretarios de estado, asesores presidenciales, agentes del servicio secreto, jefes de estado mayor, congresistas y senadores, periodistas e investigadores más los propios ladrones del Watergate, Summers logra un acabado retrato no sólo del perfil político y personal de RN, sino una visión amplia y contundente al interior de uno de los escenarios más concentrados del poder en el siglo XX.

El dirigido derrocamiento de Salvador Allende, la muy poco conocida crisis nuclear entre EEUU y la Unión Soviética durante la guerra arabe-israelí de octubre de 1973, el empleo de la violencia contra sus detractores, los maltratos físicos infligidos a su mujer Pat, su adicción al alcohol y algunas drogas son algunas de las explosivas revelaciones logradas en esta muy documentada biografía.

Destacadísimos son sus últimos capítulos donde se describe magistralmente la caída final de la presidencia de RN con la profundidad, intensidad y suspenso propias de un eficaz thriller político.

Para graficar su inestabilidad psíquica y emocional valen las notables afirmaciones realizadas por el psiquiatra que atendía secretamente a RN, Arnold Hutschnecker quién recomendaba que "los líderes potenciales deberían ser sometidos de antemano a chequeos exhaustivos por parte de médicos y psiquiatras". Proponía que el gobierno tuviera siempre a mano un médico capacitado "para levantar la voz cuando las ambiciones humanas, la codicia y el abuso de poder empezaran a escapar de control". Había que "explorar las posibilidades de nuestros líderes más allá de lo puramente político para garantizar que los más brillantes sean también los más sanos mental y moralmente". 6

Han pasado casi 35 años de su debacle, cualquier semejanza con una realidad más próxima a nuestro tiempo es pura, cínica y forzada coincidencia.

Cuantos años deberemos esperar para desclasificar a su mejor discípulo?

NOTAS AL PIE
1 El escritor y periodista neoyorquino Jimmy Breslin (1929-), fue columnista del New York Herald Tribune y ganador de un premio Pulitzer. Junto con el gran dramaturgo Norman Mailer se presentaron a las elecciones de la alcaldía de New York en 1969,
como independientes, sin lograr el objetivo, durante la primera presidencia Nixon.
2 Summers, Anthony, Nixon, La arrogancia del poder, Ediciones Peninsula, octubre de 2003, pg. 575.
3 Para comprender el desarrollo de la personalidad, el ascenso, la construcción del Fürher y la brutal caída de Hitler, junto a una comprensión del funcionamiento del Tercer Reich, recomiendo la monumental biografía en dos tomos del profesor Ian Kershaw, el más completo análisis del nazismo y su caudillo. Kershaw, Ian, Hitler 1889-1936, Edición Península, 2001 y Kershaw, Ian, Hitler 1936-1945, Edición Península, 2001
4 Para una descripción del fascismo y la figura absorbente de su Duce, Mussolini recomiendo la biografía del australiano Richard J. Bosworth, en línea con la metodología de Ian Kershaw. Muy interesante es el capítulo inicial, donde se marcan diferencias y similitudes con el Fürher. Bosworth, R.J., Mussolini, Edición Península, 2002
5 Summers, Anthony, Nixon, La arrogancia del poder, Ediciones Peninsula, octubre de 2003, pg. 437
6 Ibídem, pg. 564
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