
Parece que en nuestro amado país, el mundo de las ideas se ha dividido en dos.
Hemos puesto uno o dos cambios para atrás, retrocedido la manecilla de nuestros relojes y con la liviandad con que a veces solemos caracterizarnos, asistir impávidos a la coronación de un maniqueísmo propio de décadas o siglos pasados.
Muy funcional al "gran hermanismo" teleadictivo, al analfabetismo genético de políticos y dirigentes, a nuestra parcial disfuncionalidad creativa.
Cofradía de sabihondos bienintencionados, opinólogos de noticieros matinales, dictadores del "buenismo", exegetas del "pobrismo" 1, mercaderes del "paco mediático" 2, junto a una conspiración de holgazanes del intelecto, trabajan en un caótico plan de amordazamiento del pensamiento, ya no por métodos coercitivos, propios de odiadas tiranías, sino por medio de la corrección política.
Aquella que dice: yo soy bueno pues soy de izquierdas y estoy con los oprimidos y el pueblo y los trabajadores y la "gente" y tú eres un hijoputas (españolísmo muy agradable al oído), porque eres un anti-nacional, porque nos has traicionado, porque eres un aliado de los neoliberales, porque eres un "facho" (todavía vive Mussolini?), porque eres un insensible con la causa popular, porque te vendiste al imperialismo, porque ya no eres como nosotros.
Para aquellos que padecimos la brutalidad del régimen militar, que consideraba de izquierdas todo pensamiento diferente, la bastardización de las ideas, aunque sean de signo contrario, nos repulsa de igual manera.
No sé si este debate es universal o sólo una chapucería de entrecasa. Seguir insistiendo con esta absurda entelequia bipolar abruma a los que detestamos las etiquetas, las simplificaciones y la anorexia intelectual.
La división entre derechas e izquierdas, hija natural de la Revolución Francesa, fue mutando a lo largo de los siglos XVIII, XIX y XX, con una lógica implacable, que barrió con las vidas y las conciencias de millones de seres, entre las guerras calientes y frías de la pasada centuria.
Insistir con esa atrasada cosmovisión eurocentrista (que incluye a EEUU como potente Europa de ultramar) 3, cuando las múltiples realidades objetivas y subjetivas han destrozado todos los paradigmas conocidos (la presente crisis mundial es un mero ejemplo), es caer en una controversia futil, vulgar, reiterativa, simplificadora, aburrida y miserable.
El mundo de las ideas es tan amplio, rico, complejo, versátil, contradictorio o ambiguo, vital, variable, diverso, particular o universal (según el caso), que dividirlo tan arbitrariamente en dos partes hemisfericas, resulta un bárbaro anacronismo, un "non sense", un atentado contra la inteligencia, el coraje cívico y la sensibilidad social.
Me preguntó entonces, como humilde e incompleta declaración de principios.
Si estoy a favor de:
- La libertad de mercado compensada con modernos instrumentos de regulación estatal.
- De la inclusión social con políticas públicas concretas y no clientelares.
- De los derechos sociales y económicos de los trabajadores.
- De la libertad sindical.
- Del estatismo indelegable en salud, seguridad y educación (premisa violada sistemáticamente en nuestro país).
- Del estatismo no exclusivo y competitivo en algunos sectores de la economía. Transporte, energía, recursos naturales.
- Del incentivo estatal a las pequeñas y medianas empresas como productoras de empleo.
- De la visión multipolar del mundo como canalizador de exportaciones de bienes, servicios e intercambios culturales.
- De las alianzas estratégicas entre los dos primeros sectores: el estado y los privados.
- Del gran aporte del llamado tercer sector para construir y desarrollar valores de ciudadanía (sociedad civil, instituciones religiosas, organizaciones no gubernamentales)
- De concebir a la globalización como una gran oportunidad con algunas amenazas, no como pura amenaza a combatir, negar o resistir.
- Del crecimiento económico con equidad social y equilibrio territorial.
- De los tratados "inteligentes" de libre comercio, que aboguen por la eliminación por parte de los países centrales de sus anacrónicos subsidios estatales, que cierran el acceso a sus mercados de nuestros productos y nuestro trabajo.
- De una reforma impositiva progresiva, con mayor carga, vía impuesto de las ganancias, a los poseedores de "renta extraordinaria", junto con la reducción de los impuestos distorsivos (IVA, ingresos brutos, a las transacciones bancarias) para beneficio de sectores medios y bajos.
- De la lucha contra la inflación, sin recesión ni estancamiento.
- De la construcción efectiva de la Unión Sudamericana, bloque económico, cultural y social, como actor indispensable en el contexto mundial (sin desconocer ni negar las obvias relaciones de poder).
- De la separación de iglesia y estado.
- Del dialogo interreligioso, religioso-no religioso e intracultural.
- Del casamiento entre personas del mismo sexo, con derecho a la adopción.
- De la despenalización del aborto responsable, tutelado por el estado, sin imposiciones ni abusos a quienes defienden ideas contrarias a este principio.
- Del derecho libre y personal (no coactivo) a la eutanasia para enfermos terminales o de imposible recuperación.
- Del valor permanente de los derechos humanos como política de estado. Derechos frente al abuso estatal, para estatal o sectorial.
- De la división efectiva de los poderes del estado (que en la Argentina es la más decimonónica de las deudas impagas).
- Del rechazo a "todos" los autoritarismos.
- De la descriminalización al consumidor de drogas, "combatiendo" las adicciones dentro de políticas sanitarias públicas y gratuitas.
- De la lucha contra el tráfico ilegal de estupefacientes y al sofisticado lavado de dinero.
- Del respeto a la diversidad racial, sexual, social, política y cultural.
- Del rechazo a la pena de muerte, mero acto de venganza que de justicia
De derechas o de izquierdas?
De izquierchas o deredas?
Lo único cierto es que ante tamaña confusión de mi parte y para no pertenecer al mundo puro, noble y bello del progresismo vernáculo, he decidido autoexiliarme del mismo, desensillando hasta que aclare.
1 Rozitchner, Alejandro, filósofo, ver nota en http://www.bienvenidosami.com.ar/v2/articulos/2005_Noticias_UnaVisionPobrista.html
2 Abraham, Tomas, filósofo, en un reportaje del diario La Nación realizado por Paula María Martín el 27 de agosto de 2008. El paco, en la Argentina, es la denominación popular de la pasta base o "crack", droga de bajísima calidad, cortada con productos tóxicos, manufactura básica de la cocaína. Produce efectos irreversibles y/o mortales en muy poco tiempo, causando estragos en los sectores populares, debido a su bajo costo, con la complicidad y aquiescencia de sectores de la política y la policía.
3 Braudel, Fernand, Las Civilizaciones Actuales, Estudio de historia económica y social, Editorial Tecnos, 1986, pg. 400 a 441.