"La vida me enseñó que a veces no es posible seguir agarrado a las cosas hasta que duelan las manos, hay que saber soltar a tiempo, antes que el dolor sea caro para las manos y las cosas." Sammy Szusterman (1951-) argentino, arquitecto y amigo

martes, 27 de enero de 2009

el poder en los tiempos de la arrogancia

El poder, sugirió Brelin, 1 en realidad no era "sino espejos y humo azul. Si alguien te dice como debes mirar, puedes ver en el humo formas magníficas, castillos y reinos (...). El poder es una ilusión".
Parte de la ilusión es que el poder existe solo mientras los demás crean que lo tienes. En cuanto dejan de creerlo, desaparece rápidamente.

Anthony Summers 2


Anthony Summers (1942-), antiguo corresponsal de guerra y periodista de la BBC ha escrito una biografía fundamental para comprender el ascenso y la caída de uno de los líderes más cuestionables, perniciosos y peligrosos que han tenido los EEUU y por transición el mundo entero.

Resulta fascinante el acceso a las vidas de aquellos personajes siniestros y crueles, como los casos de Hitler, 3 Mussolini, 4 o el mismísimo Josip Stalin, los tres líderes que marcaron a sangre y fuego el siglo pasado. Impacta observar la maliciosa construcción del poder, la divinización del líder, la tosquedad en la toma de decisiones, la brutalidad para tratar a amigos y enemigos, la manipulación social y política.

El mayor aporte que nos lega Nixon, La Arrogancia del Poder, es constatar como parte de ese universo, propio de dictaduras totalitarias o estados policíacos, con las obvias diferencias del caso, no ha sido ajeno a la historia íntima de la institución presidencial americana, siempre tan proclive a la idolatría, mistificación o a la simulación más lisa y llana posible.

Afecto a las mentiras más despiadadas, a la más implacables persecuciones políticas a opositores reales o imaginarios, al pensamiento conspirador por excelencia, Richard Nixon construyó una imagen idealizada de sí mismo, brutalmente alejada de la realidad. Realidad que los americanos, creyeron, acompañaron y apoyaron, sobre todo en la reelección presidencial de noviembre de 1972 al ofrendarle más del 60 % de sufragios, a pesar de que el escándalo Watergate ya se había consumado.

A menudo tendemos a recordar la famosa incursión, robo y allanamiento en las oficinas del Comité Nacional Demócrata ubicada en los modernos edificios Watergate como un simple y desafortunado intento de espionaje político.

Sin embargo, está no fue sino la punta de un ovillo más profundo y complejo que involucraba a RN y sus hombres con una sucesión de delitos destinados a subvertir el orden constitucional y violar los más elementales derechos individuales.
Delitos y conspiraciones que no fueron ajenos a RN a lo largo de toda su extensa vida política, que desplegó y cristalizó con una arrogancia y un cinismo implacable desde su fallida presidencia.

Su implicación en Bahía Cochinos, los intentos por asesinar a los hermanos Castro, el sabotaje a las conversaciones de paz promovidas por su antecesor Lyndon B. Johnson entre las dos Vietnam, sus íntimas e intensas vinculaciones con la mafia, el delito de aceptar dinero de regímenes extranjeros para su reelección presidencial, sus relaciones con la dictadura de los coroneles griegos, el espionaje sexual, fueron algunas de las causas y circunstancias que rodearon al infame Watergate.

Así como su mayor legado estuvo en el campo de las relaciones internacionales, con su encuentros con Leonid Brezhnev y Mao Zedong y su afán por lograr una distensión entre el mundo capitalista y el socialista, ahí también se establece uno de los paradigmas más feroces de su presidencia y que se define con un sólo nombre: Vietnam.

Su afán guerrero, su oscuro anticomunismo, la crueldad al imponer furibundos e indiscriminados bombardeos sobre la población civil de Vietnam del Norte, sus secretos e ilegales ataques aéreos sobre Camboya, su apoyo incondicional al régimen corrupto y poco democrático del survietnamita Nguyen Van Thieu y la obstinada negación al ver que el fracaso militar era irreversible fueron la marca de hierro de una administración inflexible y arbitraria.

Impacta constatar esa condición humana tan propia de todo poder absolutista, que es la pasión por el secretismo, el ocultamiento, el engaño y la manipulación de la verdad. Y la íntima sensación que baña toda alma y cuerpo poderoso: la impunidad.

RN la llevó a niveles exasperantes y paranoicos al haber ordenado la grabación de su propio accionar gubernamental, disponiendo la instalación de micrófonos en todos los despachos presidenciales desde el Salón Oval, hasta el Executive Office Building, pasando por la Sala del Gabinete o su estudio en Camp David. Todo visitante extranjero, todo asesor, todo secretario de estado fue grabado secretamente por RN, incluyéndose a sí mismo.

Y si bien otros presidentes, como Johnson, asentaban algunas conversaciones que por su importancia merecían la grabación oficial, Nixon llevó su paranoia a límites increíbles al registrar íntegra y automáticamente todas las vicisitudes de su presidencia.
Su impunidad fue también la marca indeleble de su fracaso. Esas grabaciones finalmente contribuyeron a su ostentosa caída.

Es asombroso comprobar que en la actualidad existen casi 4.000 horas de grabaciones y que sólo 60 horas fueron proporcionadas a la Watergate Special Prosecution Force, luego de una áspera batalla legal que llevó más de un año, allá por 1974. De esas 60 horas, sólo 12 y media (y solo en forma de transcripción editada) fueron puestas a disposición del público, seis años después del Watergate. !!!
En los noventa fueron publicadas otras 851 horas, "gracias a un mandato del Congreso para que el público conociera toda la verdad sobre los asuntos, definidos por el archivero de los Estados Unidos, como un abuso de poder gubernamental". 5
La última desclasificación, por parte del National Archives, de las comprometedoras cintas fue realizada el 2 de diciembre del 2008, llevando la cifra a 2.217 horas. Aún toda la verdad no se encuentra disponible.

Gracias a las primeras 864 y junto al testimonio de más de 1000 entrevistas a personajes imprescindibles de aquella época, como secretarios de estado, asesores presidenciales, agentes del servicio secreto, jefes de estado mayor, congresistas y senadores, periodistas e investigadores más los propios ladrones del Watergate, Summers logra un acabado retrato no sólo del perfil político y personal de RN, sino una visión amplia y contundente al interior de uno de los escenarios más concentrados del poder en el siglo XX.

El dirigido derrocamiento de Salvador Allende, la muy poco conocida crisis nuclear entre EEUU y la Unión Soviética durante la guerra arabe-israelí de octubre de 1973, el empleo de la violencia contra sus detractores, los maltratos físicos infligidos a su mujer Pat, su adicción al alcohol y algunas drogas son algunas de las explosivas revelaciones logradas en esta muy documentada biografía.

Destacadísimos son sus últimos capítulos donde se describe magistralmente la caída final de la presidencia de RN con la profundidad, intensidad y suspenso propias de un eficaz thriller político.

Para graficar su inestabilidad psíquica y emocional valen las notables afirmaciones realizadas por el psiquiatra que atendía secretamente a RN, Arnold Hutschnecker quién recomendaba que "los líderes potenciales deberían ser sometidos de antemano a chequeos exhaustivos por parte de médicos y psiquiatras". Proponía que el gobierno tuviera siempre a mano un médico capacitado "para levantar la voz cuando las ambiciones humanas, la codicia y el abuso de poder empezaran a escapar de control". Había que "explorar las posibilidades de nuestros líderes más allá de lo puramente político para garantizar que los más brillantes sean también los más sanos mental y moralmente". 6

Han pasado casi 35 años de su debacle, cualquier semejanza con una realidad más próxima a nuestro tiempo es pura, cínica y forzada coincidencia.

Cuantos años deberemos esperar para desclasificar a su mejor discípulo?

NOTAS AL PIE
1 El escritor y periodista neoyorquino Jimmy Breslin (1929-), fue columnista del New York Herald Tribune y ganador de un premio Pulitzer. Junto con el gran dramaturgo Norman Mailer se presentaron a las elecciones de la alcaldía de New York en 1969,
como independientes, sin lograr el objetivo, durante la primera presidencia Nixon.
2 Summers, Anthony, Nixon, La arrogancia del poder, Ediciones Peninsula, octubre de 2003, pg. 575.
3 Para comprender el desarrollo de la personalidad, el ascenso, la construcción del Fürher y la brutal caída de Hitler, junto a una comprensión del funcionamiento del Tercer Reich, recomiendo la monumental biografía en dos tomos del profesor Ian Kershaw, el más completo análisis del nazismo y su caudillo. Kershaw, Ian, Hitler 1889-1936, Edición Península, 2001 y Kershaw, Ian, Hitler 1936-1945, Edición Península, 2001
4 Para una descripción del fascismo y la figura absorbente de su Duce, Mussolini recomiendo la biografía del australiano Richard J. Bosworth, en línea con la metodología de Ian Kershaw. Muy interesante es el capítulo inicial, donde se marcan diferencias y similitudes con el Fürher. Bosworth, R.J., Mussolini, Edición Península, 2002
5 Summers, Anthony, Nixon, La arrogancia del poder, Ediciones Peninsula, octubre de 2003, pg. 437
6 Ibídem, pg. 564

5 comentarios:

Soportándome dijo...

Cuanta razón llevas. La foto del final me ha hecho reir después de tanto dramatismo.

Dr.Krapp dijo...

En algún documental he visto la trnscripción de alguna cinta de "Dick el tramposo" -nombre con el que es conocido este presidente allá- y es sorprendente su desfachatez, su sentido autócrata de la política y su absoluta falta de escrúpulos. Todo un mal ejemplo.

Félix dijo...

Muy estimado Sr. Jazzmen:
Nos haces volver al pasado próximo, regresamos a esa “Banalidad del mal” (7 julio 2008) que necesita imperiosamente múltiples comentarios, pero Arendt es otro asunto o “el asunto” si queremos comprender un posible “siglo de basura” y no me refiero a hablar únicamente de tópicos u holocaustos.
En ocasiones me he preguntado cómo partiendo de un siglo XVIII, del “siglo XVIII”, se puede llegar a nuestro siglo XX y cómo después de haberlo sufrido no somos capaces de extraer ninguna conclusión válida (supongo que algunos todavía las están buscando y obtenerlas es algo vital para ellos).
Espero no haber caído en el peor de los males: “la banalidad del comentario”.

ana. dijo...

Miguel!!! antes de comentar tu post, te digo que ayer tuve que salir del trabajo, entonces imprimí tu reseña y la leí en un taxi el tiempo que duró mi viaje. Cuando regresé había un comentario tuyo en mi blog!!!...me pareció mágica la coincidencia: la escritura tiene esas cosas y tiene su poder, también, ya que de eso se trata tu texto. En cuanto a esto, es tan cierto todo lo que escribís!! El paralelo es impresionante. Ahora si pensamos el poder en otros términos, Foucault, por ejemplo, esta capacidad de darnos cuenta, de marcar paralelismos, de saber, de encontrar la verdad, puede ser una manera de negarles el poder a estos "perversos del poder". Algo así como entablar una especie de relación de fuerzas entre poderes: el del saber y el de la impunidad.
Un abrazo.

jazzmen dijo...

soportándome: la foto de los rostros de los presidentes son como las caras de una misma y cruel moneda.
dr krapp: efectivamente "dick the tricky" era el seudónimo con que se lo conocía a RN, incluso antes de ser vicepresidente de Eisenhower. El problema es que el engaño y la brutalidad política también ocurre en nuestros amados países, la diferencia es que no cuentan con un maletín, unas claves secretas y un oscuro botón rojizo.
félix: tal vez ambos seamos cómplices de la "banalidad de la esperanza". Jajajaja. Es un extraño camino el recorrido del siglo de las luces al siglo de las tinieblas. Contamos con una ventaja;
La enorme experiencia adquirida y el anhelo de un mundo más inclusivo y creador. Y eso nos libera tanto del escepticismo como del fatalismo.
ana.: siempre son misteriosas las casualidades. Benditas casualidades.
Yo también valoro el "otro" sentido del poder, aquel que nos pertenece, aquel que valoramos, que anhelamos. El poder de crear, de hacer, de expresar, de resistir, de trascender. Efectivo contrapoder al inútil de los poderosos.

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