"La vida me enseñó que a veces no es posible seguir agarrado a las cosas hasta que duelan las manos, hay que saber soltar a tiempo, antes que el dolor sea caro para las manos y las cosas." Sammy Szusterman (1951-) argentino, arquitecto y amigo

sábado, 17 de abril de 2010

solidaridad contra la infamia

Mi solidaridad plena y sincera con Fernando Bravo.
Fernando es uno de los periodistas- locutores más queridos y respetados. Moderado, divertido, lúcido y absolutamente democrático.
Es mi compañía radiofónica de todas las tardes, junto a Alfredo Leuco, progresistas de verdad, no reaccionarios de izquierdas como la runfla gobernante.

Cuando el fanatismo es alentado desde el poder, nuestra humanidad queda desguarnecida.

Y la verdad humillada.

ALGUNOS COMENTARIOS SELECCIONADOS

Anónimo dijo...

Fernando Bravo progresista? Por favor dejen el ácido, aunque sea para escribir posts. Es una joda? Ni el propio Bravo se debe creer progresista. Es un pelmazo de derecha perteneciente a la farandula igual que Susana Giménez o Mirtha Legrand. ¿Qué hizo Fernando Bravo durante la dictadura, durante el menemismo? Absolutamente nada. Siempre fue un locutar (llamarlo periodista es denostar la profesión) anodino, lugarteniente del sentido común de clase media, con una ideología pasteurizada que demostró extensamente durante el conflicto con el campo, en el que nunca tuvo una mirada imparcial, siempre del lado de la Sociedad Rural.
¿Ustedes se creen que si Argentina estuviese apenas cerca de Venezuela Obama recibiría a Cristina?
Dejen de ver TN, por favor, no les pido que vean bazofias como 678, pero piensen por sí mismos. Fernando Bravo progresista, dios mío.

PD: ¿Y los fanáticos ruralistas que cada vez que Agustín Rossi vuelve a Rosario están a punto de matarlo?

20 de abril de 2010 01:10

Blogger jazzmen dijo...

Confieso que dudé mucho en moderar este comentario.
En principio porque creo en la maravillosa libertad que da la blogosfera, pero no acepto la descalificación, ni el insulto, ni el agravio. Y menos si quién lo profesa se escuda en el anonimato. Tengo nombre y apellido y firmo lo que escribo. Y no dejo de tener miedo, por eso trato de escribir, para enfrentarlo. Discrimino naturalmente quién entra en mis espacios, como discrimino a quiénes elijo como amigos, comparto una cena o agasajo en mi casa. Discriminación positiva que le dicen.
Sin embargo dejo pasar este mensaje, para que su muestra valga realmente un botón. La blogosfera está inundada de "blogueros K" (así se autodenoniman) bancados, sostenidos y financiados desde el Poder Ejecutivo (el mísmisimo Jefe de Gabinete se reunió públicamente con ellos la semana pasada).
No debaten ideas, simplemente descalifican, agravian e insultan a quienes osan pensar diferente. Están a la pesca constante de "disidentes", "golpistas", "gorilas", "antipatrias", "derechistas","izquierdistas traidores", "defensores de la dictadura" y todo argumento a mano para discriminarnos, "negativamente" por supuesto.
Y en este caso poco importa que Fernando Bravo (un periodista-locutor con más de cuarenta años de trayectoria) sea progresista o un "pelmazo de derecha farandulero". El eje en cuestión es si tiene derecho a expresarse y si estos energumenos fascistoides tienen la libertad para agredirlo y agraviarlo aprovechandose de su número, en la vía pública, a la vista de todos, en pleno centro porteño, en horario nocturno y sin protección policial alguna.
Yo siempre (mucho antes de que fanáticos ruralistas agredieran al diputado jefe de la bancada oficial A. Rossi) estuve y estoy en contra del escrache público a CUALQUIER persona. Sea Videla, Estela de Carlotto, Agustín Rossi o Fernando Bravo. El escrache es, fue y será siempre una práctica NAZI, infamia que debutó oficialmente un 9 de noviembre de 1938 en Alemania, célebre y tristemente conocida como la KristalNacht. Esos inculcadores del odio, como estos de ahora, primero empiezan por descalificar tu humanidad, negandote el derecho a poseerla. Luego no queda otra que eliminarte.
miguel

20 de abril de 2010 10:46

Suprimir

6 comentarios:

Dr. Krapp dijo...

Aunque no conozco el tema, imagino que está pagando el precio de la independencia personal, nuestro mayor tesoro y por eso tan apetecible para las aplanadoras del poder que quieren convertirnos en una masa viscosa e indefinida.
Me alegra mucho verte por aquí de nuevo. Se echan de menos tus entradas.

jazzmen dijo...

Dr. :Estamos viviendo tiempos díficiles en la Argentina. Los fanáticos que apoyan al gobierno -y con su aval - están apuntando contra el corazón de la democracia (no puedo llamarlos de otra manera, ya que no debaten ideas sino que apuntan y atentan contra las personas, típico del fascismo). No somos Venezuela, por muchas razones, aunque a Los Kirchner ganas no les falta, aunque aquí seremos muchos los que resistiremos.
Como verás en mi post anterior hablo sobre la verdad, aquella primera baja de toda guerra. No vivimos obviamente en una guerra, aunque esa es lo lógica gobernante, su concepción "militar" de la política, no de oficialismo vs.oposición sino anclada en el par binario amigo-enemigo. Al amigo todo, al enemigo la ley. Y en esta ultima categoría entramos todos los que no compartimos la mística populista.
No falta mucho para que los pseudo defensores de DDHH, apropiadores malintencionados de tan honestas banderas, alienten o cometan algún crimen paraestatal. Los que luchamos durante la dictadura contra la infamia terrorista-estatista no podemos sentirnos más defraudados y preocupados.

un abrazo
miguel

Anónimo dijo...

Fernando Bravo progresista? Por favor dejen el ácido, aunque sea para escribir posts. Es una joda? Ni el propio Bravo se debe creer progresista. Es un pelmazo de derecha perteneciente a la farandula igual que Susana Giménez o Mirtha Legrand. ¿Qué hizo Fernando Bravo durante la dictadura, durante el menemismo? Absolutamente nada. Siempre fue un locutar (llamarlo periodista es denostar la profesión) anodino, lugarteniente del sentido común de clase media, con una ideología pasteurizada que demostró extensamente durante el conflicto con el campo, en el que nunca tuvo una mirada imparcial, siempre del lado de la Sociedad Rural.
¿Ustedes se creen que si Argentina estuviese apenas cerca de Venezuela Obama recibiría a Cristina?
Dejen de ver TN, por favor, no les pido que vean bazofias como 678, pero piensen por sí mismos. Fernando Bravo progresista, dios mío.

PD: ¿Y los fanáticos ruralistas que cada vez que Agustín Rossi vuelve a Rosario están a punto de matarlo?

jazzmen dijo...

Confieso que dudé mucho en moderar este comentario.
En principio porque creo en la maravillosa libertad que da la blogosfera, pero no acepto la descalificación, ni el insulto, ni el agravio. Y menos si quién lo profesa se escuda en el anonimato. Tengo nombre y apellido y firmo lo que escribo. Y no dejo de tener miedo, por eso trato de escribir, para enfrentarlo. Discrimino naturalmente quién entra en mis espacios, como discrimino a quiénes elijo como amigos, comparto una cena o agasajo en mi casa. Discriminación positiva que le dicen.
Sin embargo dejo pasar este mensaje, para que su muestra valga realmente un botón. La blogosfera está inundada de "blogueros K" (así se autodenoniman) bancados, sostenidos y financiados desde el Poder Ejecutivo (el mísmisimo Jefe de Gabinete se reunió públicamente con ellos la semana pasada).
No debaten ideas, simplemente descalifican, agravian e insultan a quienes osan pensar diferente. Están a la pesca constante de "disidentes", "golpistas", "gorilas", "antipatrias", "derechistas","izquierdistas traidores", "defensores de la dictadura" y todo argumento a mano para discriminarnos, "negativamente" por supuesto.
Y en este caso poco importa que Fernando Bravo (un periodista-locutor con más de cuarenta años de trayectoria) sea progresista o un "pelmazo de derecha farandulero". El eje en cuestión es si tiene derecho a expresarse y si estos energumenos fascistoides tienen la libertad para agredirlo y agraviarlo aprovechandose de su número, en la vía pública, a la vista de todos, en pleno centro porteño, en horario nocturno y sin protección policial alguna.
Yo siempre (mucho antes de que fanáticos ruralistas agredieran al diputado jefe de la bancada oficial A. Rossi) estuve y estoy en contra del escrache público a CUALQUIER persona. Sea Videla, Estela de Carlotto, Agustín Rossi o Fernando Bravo. El escrache es, fue y será siempre una práctica NAZI, infamia que debutó oficialmente un 9 de noviembre de 1938 en Alemania, célebre y tristemente conocida como la KristalNacht. Esos inculcadores del odio, como estos de ahora, primero empiezan por descalificar tu humanidad, negandote el derecho a poseerla. Luego no queda otra que eliminarte.
miguel

Eduardo dijo...

Desde España, amigo, mantén la calma y la indiferencia. Creo que en tiempos de estos es cuando nos empezamos a sublevar por dentro y acabamos a bofetadas. La cosa es más difícil cuando además, como yo, se es de derechas. Todo el día oyendo lo de "fascista". En fin... mi apoyo.

jazzmen dijo...

Gracias Eduardo: aún no comprendo como en el siglo XXI y en el caso de países como el tuyo o el mío que han sufrido durísimas dictaduras, ser de derechas sea un calificativo despreciativo y no un derecho legítimo a pensar libremente.
Como tampoco ser de izquierdas es denigrante ni tampoco elevado. Pero ya sabés lo que pienso de "izquierchas o deredas".
Que es eso de denigrar al otro, por pensar diferente a nosotros? Es eso progresismo?

un abrazo porteño
miguel

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