"La vida me enseñó que a veces no es posible seguir agarrado a las cosas hasta que duelan las manos, hay que saber soltar a tiempo, antes que el dolor sea caro para las manos y las cosas." Sammy Szusterman (1951-) argentino, arquitecto y amigo
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martes, 1 de junio de 2010

der zauberberg, una montaña perdida en el tiempo

Hans Castorp, huérfano, ingeniero y burgués.

Ayer terminé de leer La Montaña Mágica de Thomas Mann. He estado internado junto a Hans Castorp durante este mes de mayo, coincidente con los siete años que nuestro héroe pasó en el Sanatorio Internacional Berghof para tuberculosos.

Imaginé que el mamotreto de marras iba a durar una semana, a lo sumo dos en mis manos y  sin embargo quedé suspendido "con los de allá arriba", en esos Alpes suizos un largo tiempo, a la manera del bueno de Hans (siempre Hans Castorp según Mann, jamás separando su  nombre y apellido a lo largo de toda la novela) que imaginó una breve visita de tres semanas a su primo enfermo y quedó enclaustrado siete años con esa tuberculosis de siglo viejo.

No pretendo reseñar un libro que escrito en 1924, ha sido largamente comentado. Los que lo desconocen o conociendolo no lo han leído tienen un amplísimo muestrario de opiniones para bucear, desde la ironía despreciativa de un Borges, la visión política de Gabriel Jackson o la apologética de Marguerite Yourcenar. O sumergirse en la blogosfera, como hice antes de animarme.

Para mí ha sido una lectura larga y fatigosa, con momentos muy atrayentes y placenteros y  otros tan insoportables en los que más de una vez estuve a punto de revolearlo sin rumbo fijo a través del éter. Hay extensas y excesivas descripciones naturalistas que pueden maravillar, agotar o sojuzgar, dependiendo las apetencias y/o tolerancia del lector.

Sin embargo no puedo dejar de agradecer haberme embarcado en un viaje de más de mil páginas, ya que las últimas me han pagado todo. Y con creces.
Como ese film veloz que a instantes de morir presentaría toda nuestra vida pasada en segundos, en los drámaticos finales de esa montaña más que mágica, esas últimas cincuenta páginas lograron que sintiese tan extraño artificio.

El potente y brutal duelo intelectual, luchando por el alma de Hans, entre el demócrata burgués Lodovico Settembrini, amante de ese progreso humanista y libertario que jamás llegaría  y el jesuita reaccionario Elias Naphta, vocero anticipatorio de ambos totalitarismos próximos al caer en esa Europa vieja, tan vieja.
El amor prohibido, decimonónico, sensual y anhelante de Hans Castorp por Madame Clavdia Chauchat, la rusa etérea de andar felino y ojos achinados, amor que llegará al paroxismo del erotismo cuando ambos se animan a... "tutearse". O a un único y misterioso beso.

El honor resignado del primo de Hans, el valeroso, correcto y adusto teniente Joachim Ziemssen, el incoherente, extraño y notable señor Peeperkorn, el exaltador de la vida, los sentidos y el alcohol, el sombrio y riguroso médico jefe Behrens y su segundo, el psicoanalista heterodoxo, el polaco Krokovski., interesado también en la paranormalidad y el espiritismo.

Y el final me deja con todas esas reflexiones sobre la alta política, la filosofía, la muerte, la enfermedad, el amor, el erotismo...  y el tiempo. El tiempo como choque permanente entre el de la narración y lo narrado, tan extraño, exótico y diletante para cualquiera de nosotros, sobrevivientes de este continuo presente veloz, irreflexivo y banal.

Dos perlitas, teniendo en cuenta que estamos entre 1907 y 1914 resulta cautivante imaginar esas escenas donde multitudes fascinadas se deslumbran por primera vez con ese cine blanquinegro y mudo, orquestado en vivo, donde no sabían a quién aplaudir al final, frente a una pantalla tan blanca y vacía como excitante y deslumbrante, llena de actores y personajes, un fugaz instante anterior. O el impacto emocional que sufren los pacientes ante la primera vista y escucha de un gramófono, comprado por el sanatorio, con sus primeros discos de pasta, escuchando a Debussy, Verdi o Schubert, con sus sonidos evanescentes saliendo de esa mágica maquetería de ébano, el plato de apoyo cubierto de verde fieltro, con sus cambios de agujas por única vez, disco por disco. Con la magia de tener a mano algo hasta ese momento tan inalcanzable como sublime.

A quién se le anime, lo recomiendo. Pornógrafos irredentos, fanáticos tele-visibles, exaltadores de lo supérfluo y admiradores de emociones violentas, abstenerse.

Este post tiene 4119 caracteres. 
Si no pudo leerlo, es que no tiene los 140 caracteres twitteables.

jueves, 4 de marzo de 2010

sombras mágicas

Siempre ha creído que habría un último instante de luz. Un inútil destello final como el que solían emitir los televisores antiguos al apagarse. Hasta hace poco jugaba con la idea de escoger y llevar consigo algún objeto, un regalo para sus ojos, algo digno de ser mirado en ese instante y conservado en la memoria como salvoconducto al mundo de las sombras. Ya lo ha descartado: nada tiene por sí mismo tanto valor. Ahora siente que se acerca el momento y sabe perfectamente lo que quiere hacer."
Enrique de Hériz, Manual de la oscuridad 1

En la primera página sabemos que Victor Losa, premiado como el mejor mago del mundo se apresta a recibir su merecido homenaje en una Barcelona de estos tiempos. Sólo al revés de página comprendemos que se está quedando ciego. También descubriremos la potente relación con sus dos padres, el sanguíneo, muerto extrañamente a sus siete años y Galván, el adoptante, el maestro, el gran mago.
Unas páginas más y aún no sabemos si compartiremos una historia ínsipida y trillada o nos sumergiremos en un océano maravilloso, sorprendente, emotivo. En un mar estrellado con la cruz del sur ardiendo en el corazón. Que lentamente empieza a quemar.

Me es difícil explicar como hace Enrique de Hériz para ir atrapándonos en una telaraña placentera, "mágica" y misteriosa. Y como es que nos impulsará a deslizarnos por sus cautivantes páginas, atravesando ese áspero camino de la luz a la oscuridad, ignorando hasta el instante final si existe algún retorno posible.

Un recorrido a través de cimas a simas hacia otras cimas, en el que viajaremos ensimismados.

No es un manual para afrontar un destino implacable e inevitable. No encontraremos atisbo alguno de moralismo ni moralina, la menor intención de desplegar moraleja, de imponer línea para explicar el deber ser o el deber sentir ante el drama o la tragedia impiadosa.

Terminé de leer Manual de la oscuridad este sábado cuando se estaban apagando las últimas luces del atardecer. Y como pocas veces, quedé levitando en estado de vibración y turbación. Con un shock que aún perdura, a pesar de los malestares provocados por la oscura realidad política.

Uno podría creer que esta es una novela de "aprendizaje interior", de "bildungsroman", desde la soberbia inherente al ascenso rutilante hacia la redención judeocristiana.

Nada más alejado. El ascenso se plantea como la inevitabilidad de un talento inconmensurable, no como la exaltación narcisista del ego. Y la caída no tiene nada de matriz religiosa, de castigo implacable por dudosas culpas o pecados cometidos. La caída es fruto de la casualidad, una circunstancia intempestiva, no es destino sino devenir, un corte imprevisto, una marca casual nada causal. Imprevista como la vida, azaroso, sorpresivo. Y la resiliencia que Victor tendrá a mano, no es obligatoria, ni moral, ni redentora. Tómarla o déjarla. Es su opción.

Manual de la oscuridad es tan deliciosamente decimonónico como atractivamente sigloveintiunista.
Concientemente escrito en dos mitades, tan marcadas, tan unidas.

La primera nos llevará por la historia fulgurante de Victor Losa aderezada con relatos "magicos" de aquél siglo de galera, levita e incipiente modernidad. Una caterva de magos, ilusionistas, espiritistas y tramposos consentidos. Fabuladores admirables, geniales manipuladores, vulgares refutadores pseudocientíficos, engañadores seriales. Teatros llenos de adultos embelezados como niños.
El profesor Hoffman con su iniciático Modern Magic, el adusto John Nevil Maskelyne de Maskelyne & Cooke ilusionistas del Egyptian Hall , el audaz viajero Harry Kellar, Peter Grouse el ladrón inventor. Disfrutaremos también la caja mágica de Pepper y Dircks, el armario de Proteo y sus espejos desaparecedores, cartas mágicas, artefactos exóticos, dispositivos mecánicos de madera y cables invisibles. Siècle magique.

La segunda parte sabemos que tarde o temprano llegará. Y seremos sorprendidos. No hay apología de la ceguera, ni exaltación, ni condena, ni compasión. Aparece y oscurece, Visible y enceguecedora.
De Hériz la presenta sin el pesimismo asfixiante y cruel del Informe sobre ciegos de Sábato, ni con la voluntad aleccionadora de Saramago en su Ensayo sobre la ceguera. Victor la expresa descarnadamente, como un grito salvaje, sin calificativos ni misericordia, sin esa lástima que lastima. Luces perdidas, sombras blancas, moretones sorpresivos, encierro tabicado, eremita autoinfligido.

Sin embargo aparecen Alicia e Irina. Mujeres inesperadas que se cruzan con su obsesiva soledad. La redentora y la prostituta. La obstinada tallerista de la resiliencia y la artesana del placer hechicero.
Alicia presentando su Galería de Ciegos Famosos para ejemplificar su tenacidad: Monet, Ray Charles, Bach, Händel. Irina, bueno Irina hay que descubrirla.

En este Manual de la oscuridad no hay crimenes irredentos, ni misterios increíbles, ni códigos ocultos, ni velocidad acabalgada. Es sólo una historia. Pues de eso se trata la buena literatura, aunque a veces lo olvidemos. Simplemente contar una buena historia.
Como la de Víctor. Nada más.

NOTAS AL PIE
Heriz Enrique, Manual de la oscuridad, Edhasa,2009, pg. 317

viernes, 20 de noviembre de 2009

crónicas del futuro


Olvídese por un momento del nuevo deporte nacional argentino: "peguele sin piedad a los medios de comunicación", tan útil a un poder avasallador como a un fracasante entrenador de balonpié.
Olvídese de la absurda disputa ideológica entre medios "monopólicos" privados y medios estatales "privados de ecuanimidad".
Olvídese de la necesidad de cuestionar la frecuente falta de idoneidad, honestidad intelectual y profesionalidad, cotidianas deudas de las empresas multimediáticas como de las agencias de información gubernamentales.
Olvídese por un momento del eterno travestismo (no tan sólo argentino) entre medios estatales y gubernativos, aquelarre malicioso, pues donde los primeros deberían expresar multicromaticidad y exégesis de la diferencia, los segundos ocupan las "voces de todos" como una sola, engañosamente manipuladas por una corporación facciosa y circunstancial.
Olvídese de la confusión reinante entre versión y verdad; esta útltima nunca es absoluta, pero infinitamente mentirosa si se la confunde con la falsa objetividad de lo versional.
Olvídese que hoy la corrección política pide "pluralidad informativa", cuando lo que desea es homogeneidad del pensamiento y enaltecimiento de la voz oficial, única, potente, justiciera y verdadera.

Olvídese de la Argentina, esta aldea tan lejana y mal pintada, si Ud. no es argentino y si lo es, olvidese también, sólo temporalmente para alivio de su crispada y sobreexigida salud mental.

Olvídese del Diario de Berlin 1934-1941 de un tal William Shirer. 1
Olvídese por un momento que la crítica internacional ubica a este libro como uno de los más brillantes crónicas del nacimiento y expansión del nazismo, una de las mejores jamás escritas.

Olvídese del estremecimiento que pueda causarle la foto de cubierta en la edición española donde unas niñas, muy niñas y felices levantan y agitan ingenuas banderitas con bellas esvásticas al paso redoblado de un Führer exultante un trece de setiembre de mil novecientos treinta y ocho en la wilhelm platz berlinesa, preguntándose si pocos años después, lograron sobrevivir ilesas a la infamia, el horror y la miseria.

Olvídese también que WS es considerado una de las leyendas del periodismo mundial y norteamericano en particular.
Olvídese que era estadounidense si a Ud. lo sigue animando un pronunciado antiamericanismo, ya que WS era demócrata, moderno, culto y progresista, solidario con los republicanos españoles, (aún con sus errores y miserias) enemigo acérrimo de todos los totalitarismos en sus versiones negras, pardas o rojas.Un autentico fucking liberal.
Olvídese que WS, periodista y relator de la CBS desde Berlín en aquellos años, escribió estas crónicas a la manera de un diario.
Olvídese estas crónicas, que debido la gracia de la Gestapo no pudo transmitir en directo, fueron ocultadas y reconstruidas merced a su memoria y publicadas en 1941 a su regreso a los EEUU.
Olvídese si Ud. conoce mucho o poco la historia de la SGM, de las reseñas militares y políticas de la tragedia mundial del pasado siglo corto, de las grandes tácticas y estrategias de generales, mercachifles y dictadores. No es un requisito indispensable.

Y olvídese de esta pobre reseña e intente disfrutar un relato periodístico vigente y asombroso, que se lee como un diario, día por día, en tiempo real, con un Hitler pasando muy cerca a su lado, con un Göring ofreciendo ayer una notable y cínica entrevista a los corresponsales extranjeros, con los esbirros de Goebbels controlando todas las noches su voz en un estudio de radio en Berlín, y permitase vibrar con sus íntimas sensaciones y vivencias, admirar sus agudísimos e impecables análisis políticos, padecer sus riesgos personales, olfateando el aroma acechante de la Gestapo, participar en un meeting con submarinistas alemanes en la rada de un puerto clandestinizado por la Kriegsmarine, acompañar a las tropas alemanas en su fulgurante y brutal blietzkrieg por los bosques ardenenses de una Francia acobardada y compartir las experiencias del hombre común berlinés, con su entusiasmo, estupidez y desconcierto ante las primeras bombas aéreas que lentamente lo conducirían de sueños de grandeza a horribles pesadillas de sangre y fuego.

No deje mi amigo/a de olvidar que hoy preferimos llamar "periodistas" a quienes desde la antigüedad se dedicaban simplemente a contarnos relatos de hechos y tierras lejanas, de los asuntos públicos propios o las ajenas costumbres sociales, haciendolas visibles, audibles o leíbles, sin traicionar, ni ocultar, ni manipular. Cronistas que evitaron opinar irreflexivamente, influenciar "periódica" y cotidianamente sobre la realidad.

Y sobre todo, olvídese también que en la inmensidad de un continuo y perpetuo presente massmediático, escasean hoy crónicas del futuro y cronistas con mayúsculas y que William Lawrence Shirer, de Chicago, empleado de la CBS entre 1936 y 1941 en Berlín, que vivió entre los años 1904 y 1993, efectiva, humilde y simplemente lo era.

O tal vez fuera ...uno de los últimos.

NOTAS AL PIE
1. Shirer, William, Diario de Berlín, 1934-1941, Editorial Sudamericana, Debate, 2009.

sábado, 30 de mayo de 2009

contrareseña de un libro que no he leído

Acabo de terminar de leer el excelente ensayo histórico de la investigadora y periodista científica Heather Pringle sobre la siniestra y poco conocida Ahnenerbe: El Plan Maestro Arqueología fantástica al servicio del regimen nazi. En un próximo post ofreceré mis impresiones e ideas al respecto. 1

Sin embargo, esta vez he decidido reseñar un libro que no he leído. Uds. dirán que he enloquecido, que los festejos y agradecimientos por haber atravesado la barrera de los 50 me han trastornado. Es posible, aunque éste no sea el caso.

Como puedo hablar, comentar y recomendar algo que no he leído? Dicho en palabras un poco más íntimas, como expresar emociones no vividas, sensaciones no experimentadas o placeres desconocidos. Pues eso es lo que haré, anticiparme deliberadamente, mostrar la escena ocultada por el telón, el carro antes que el caballo, el deseo antes que su orgasmo.

Deseo referirme pues, a la extraña pulsión que desatamos al elegir un libro. Aquellos que no nos han sido recomendados por nadie, que no hemos conocido previamente en suplemento literario alguno o que simplemente ignorabamos de su existencia.

En un escaparete luminoso, perdido en mal clasificados estantes u oculto entre montañas, marañas y telarañas de libros vecinos, amigables y extraños.

El pasado martes, mientras recorría una conocida librería de Belgrano, lo ví. En el borde de una batea, tal vez esperándo un atento o molesto comprador, imaginando un éxito fulgurante o temiendo ser lanzado a un rincón polvoriento de librería de saldos. (sucias, ópacas, oscuras y extrañas, tan opuestas y atractivas)

El libro que voy a reseñar y sin embargo no he leído, se intitula El paisaje en las nubes Crónicas en El Mundo 1937-1942 de un tal Roberto Arlt.

Compendio de todas las crónicas periodisticas, para ser más exactos 236, escritas por el gran Roberto en clave intrepretativa, publicadas en dos columnas del porteñísimo períodico El Mundo entre 1937 y 1942. "Tiempos Presentes" y "Al margen del cable".2

Qué me atrajo, qué me sedujo, qué me impulso a tenerlo entre mis manos, a desearlo, sin saber nada de él, sin comentario, ni recomendación, ni aliento amigable a leerlo?

Amor a primera vista. Irracional e incomprensible como todos los amores. Sentí que me encontraba ante un gran banquete, esos que la vida nos ofrece a diario y que sin embargo, envueltos en nuestra cotidiana batalla optamos por desperdiciar.

Me atrajo la sensualidad de su portada, un aguafuerte de arlt enfundado en un mapa de europa, el blanco de fondo, anticipo de sus silencios, la extensión de sus más de 750 páginas, (aquellas que me permitirán sumergirme, naufragar y sobrevivir un largo rato) su gordura y espesor, las delicadas reseñas de contraportada de su curadora Rose Corral y su prologuista el historiador Ricardo Piglia.

Estoy atrapado por lo breve de sus relatos, (sólo tres o cuatro páginas) la época en que fueron escritos, (el ascenso de Eisenhower y Hitler, el inicio de la segunda etapa de la gran guerra) la rara mezcla de crónicas urbanas, historias mínimas y no tanto, mixtura de escenas reales y dialogos imaginarios, cables informativos transformados en cuentos relatados, semblanzas de protagonistas históricos en tiempo real, bitácoras de viajes por esa Europa que se iba encallando en la tragedia y la oscuridad, la periferica mirada rioplatense y arltiana.

Textos sobre textos, textos trás de textos, textos entre textos, textos frente a textos, textos sin textos. Relatos, historias, viajes, crónicas, semblanzas, trazos, pinceladas, bosquejos, épocas, situaciones, imagenes. Pura literatura.

Existen misterios confundidos con certezas, raros anhelos disfrazados de complicadas explicaciones, íntimos deseos bañados por audaces justificaciones y mágicas ensoñaciones que se resisten a ser clasificadas cuando por alguna extraña razón hemos elegido tal cosa y no otra. Cuando decidimos girar imprevistamente nuestro destino previamente determinado, cuando la vida se nos abre de sopetón. Como las páginas de un libro que aún no hemos leído.

Invito a mis amigos a acompañarme con alguna experiencia digna de ser compartida y relatada.

Que te motivó a elegir tal libro, disco o película que nadie te recomendó?
Fue su portada, sus letras, algún párrafo interior leído al azar, el título, su contratapa?
Fue la casualidad o ya lo estabas buscando?
Donde lo encontraste, que te atrajo, que esperabas encontrar?

Cumplió o incumplió con tus expectativas?


Ahora los dejo, Arlt me espera. Próximamente volveré con una reseña hecha y derecha. Uyy, perdón se me cruzó un Cabo Trafalgar de don Perez Reverte.
Arlt seguirá vivo a mi lado unos días más.



NOTAS AL PIE
1 Tengo pendientes mis comentarios de libros que he leído antes del Plan Maestro, Arqueología fantástica al servicio del regimen nazi de Heather Pringle. Son Legado de Cenizas, La historia de la CIA de Tim Weiner e Historia de la Palestina Moderna, Una tierra dos pueblos de Illan Pappe.
2 Arlt, Roberto, El paisaje en las nubes, Crónicas en El Mundo 1937-1942, Fondo de Cultura Económica, 2009.

domingo, 26 de abril de 2009

de Cádiz a los Andes

"No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente". 1

Podría ser leída como una novela de aventuras, de capa y espada. Valor, temple, orgullo, honor militar, amores, intrigas y acción.
Homenaje implicto al gran Arturo Perez Reverte.
O quizás como una pequeña gran novela histórica, lo más fiel posible a la verdad documental. O tal vez como un fragmento histórico inédito y desconocido a ambos lados de ese océano tan hispano americano, mal bautizado como atlántico.

O posiblemente como todas ellas a la vez. Sorprendente, amena, sugerente, bellísima. Contundente a la hora de definir el perfil del hombre.
Y ese hombre no es nada más ni nadie menos que el gran José de San Martín. El libertador del sur americano, el cruel combatiente, el admirador de las ideas francesas del 89, el masón conspirador.

La logia de Cadiz, puede resultar tan atractivo para sudamericanos que conocen desde la cuna su imagen de procer estagnado en bronce, como para españoles que ignoran su envergadura épica, su compromiso con la libertad y sus injustos avatares políticos.

Nacido en la actual provincia argentina de Corrientes, tuvo su bautismo de fuego en la mismisima España, luchando por un rey reaccionario y detestable como Fernando VII contra el invasor, sus admiradas fuerzas napoleónicas. Y participó de la primera derrota de las tropas gabachas en Europa, la mítica batalla de Bailén.

Paradojas del destino, el mismo luchador por España, continuó su apasionante derrotero, con ideas francesas libertarias, creando el primer ejercito profesional sudamericano en las primeras décadas del XIX y venciendo a la madre patria en notables batallas por los llanos argentinos, las montañas y los valles chilenos y los mares peruanos. Cruzando enfermo con su novel ejército la imponencia de los Andes.

Peleó en ambos bandos, inequívocamente por los mismos valores.

El mismo que sería traicionado por la incipiente e influyente oligarquía porteña, envidiado y despreciado por sus poderosos compatriotas y que terminaría su vida exiliado en patria francesa, aquella de sus juveniles ideales, compartiendo sus ancianos días finales en compañia de su única hija.

Un previsible final tan argentino como español, hijo natural de un destino hermanado, que vemos aplicados simbolicamente en un Capitán Alatriste como efectivamente en el capitán/general libertador de America.

Sintomas de una enfermedad común que les reservamos tanto a los héroes como a nuestros actores sociales más valiosos: el desprecio, el exilio, la humillación, la descalificación, el desagradecimiento. Paradojas del destino, su cuerpo yace en una nave secundaria de la Catedral porteña, lejos de los peregrinos de la nave principal por su condición masónica. En la fachada una llama eterna que lo rememora, viene iluminando tenuemente los acontecimientos políticos más destacados y contradictorios de la crucial Plaza de Mayo.

"Para ser un estadista hay que saber soportar la difamación, o desmerecerla - dijo el general -. Puedo soportar una y mil cargas de caballería, pero no puedo aguantar la calumnia", 2 dirá un anciano desconsolado a un tal Honore de Balzac en su casa de las afueras de Grand Bourg en una amarga sobremesa de su exilio francés.

Jorge Fernández Díaz, nos llevará de la mano por un San Martín vital y desconocido, furioso e implacable guerrero, auténtico revolucionario, sensual amante, intrigante y frontal a un mismo tenor.

Desde las oscuras iniciaciones masónicas de su logia en Cadiz, podemos disfrutar de un San Martín muy lejos del bronce, un san martín de putas por España, conspirando en Londres, disciplinando paupérrimos soldados, amando y abandonando, combatiendo ferozamente en las barrancas de un convento o desayunando amablemente el día después de la cruel batalla con el capitán español vencido.

Un libro para disfrutar en una o dos tardes lluviosas, en los cielos plomizos de Buenos Aires, Santiago, Lima, Segovia, Madrid, Barcelona o Cádiz, imaginando héroes audaces y olvidados, disfrutando de intrigas, batallas, infamias, soledades, amores vacuos, traiciones e ideales derrotados.


Un libro tan corto y cautivante que merece muchas más tardes lluviosas para ser releído.




NOTAS AL PIE
1 pg. 11, Pérez Reverte, Arturo y Carlota, El Capitán Alatriste, Aguilar Alfaguara, 1996.
2. Fpg. 231, Fernández Díaz, Jorge, La logia de Cádiz, Grupo Editorial Planeta, 2008. Investigación histórica: Daniel Gonzaléz.

COMENTARIO DESTACADO
Un espacio para rendir homenaje a los que complementan mis reflexiones.

Félix dijo...

Sé que andan mal las cosas por el momento, que los mexicanos intentan acabar con los argentinos enviándoles “gripe porcina”, que los argentinos mandan para España “dengue autóctono”, que los españoles enviamos la última receta para solucionar la crisis económica, que mas que curar puede llegar a matar de risa. Y ante tanta tribulación aparece el último artículo de jazzmen, perdón, los dos últimos.
Ignoramos la envergadura épica de tantos personajes que San Martín no podría ser diferente y eso que nuestros decimonónicos héroes fueron determinantes en lo que hoy tenemos.
Estaba, hace muchísimos años, estudiando el siglo XIX -la perdida de las colonias- y mi padre, que jamás me dio un consejo, me dijo que posiblemente habría que verlo todo de una forma diferente y me dio un libro “La Guerra de las Comunidades” de Juan José Guaresti (hijo) donde comprendí que la formación de las nacionalidades americanas, de los federalismos, no fue exclusivamente fruto de unos levantamientos, que existía una tradición desde el siglo XVI de enfrentamiento contra el poder real, que esa primera “revolución burguesa” no se desarrollaría en España, pero sí en América.
Pero de todas formas, dónde vamos a llegar, ahora hablando de “masones”, pero… Jazzmen, si vas dar la razón a nuestro viejo dictador, todo esto es un auténtico “contubernio judeo-masónico”.
Queda aplazada cualquier discusión sobre Reverte, siempre me he declarado un auténtico “avinaretista”.

1 de mayo de 2009 2:42

miércoles, 22 de octubre de 2008

el libro, interpretación o literalidad?

Podemos acercarnos a "El Libro" siendo agnósticos?

Es licito sostener una postura abierta al mundo, apoyar la diversidad y el multiculturalismo, pero rechazar y repudiar a todos los fieles de la Biblia?
Ser progresistas, laicos y seculares nos hace acreedores privilegiados de la verdad, explicita garantía que nos obliga a transitar por veredas opuestas al mundo religioso?
Pueden los creyentes modernos y abiertos basarse en sus escritos sagrados, cuando la ciencia ha socavado implacablemente muchas de las verdades bíblicas?

Es la sagrada escritura un exclusivo espacio de culto para fundamentalistas e integristas, fuente basal de su intolerancia?
O las manipulaciones de sus textos, hechas a imagen y semejanza de sus oscuras intenciones, son asimilables a las tergiversaciones del Corán realizadas por minorías extremistas islámicas?
Las interpretaciones literales de los nuevos y antiguos testamentos han sido una constante a lo largo del tiempo o más bien son construcciones simbólicas propias de la modernidad, mal que nos pese?

Podemos compartir valores de sensibilidad, compromiso, cooperación y tolerancia, 1 con muchísimas personas vitales, sensibles, luminosas y cultas pertenecientes a las tres religiones del libro, sin resignar nuestras dudas y certezas?

Sutiles respuestas a algunas de estas cautivantes preguntas, podemos apreciar en el último (y maravilloso) libro de Karen Armstrong.2

Historia de La Biblia no es un tratado de teología, ni siquiera es una exégesis de la misma, es una biografía, una historia atrapante sobre sus diferentes escrituras, sus diversas interpretaciones, sus amplias contradicciones, sus feroces manipulaciones, sus bellísimas lecciones, su ambigüedad, sus fracasos, miserias y logros.

Fragmento de los manuscritos del Mar Muerto hallados en 1940. 3

El Libro en principio no es Uno, sino un compendio de entre 39 y 77 libros según el canon judío, católico, protestante u ortodoxo, que lo adopte. La compilación no sigue un orden cronológico, presentando sus hechos desde infinitas perspectivas.
Su escritura implicó a una enorme cantidad de escribas, anónimos en su mayoría, que se fue adaptando a las circunstancias históricas y a las necesidades sociales y políticas de su tiempo.

Sus libros describen acontecimientos a menudo cargados de excesiva crueldad y violencia, (mayor a la existente en el Coran, que los occidentales erróneamente le adjudicamos) otros llenos de espiritualidad, poesía y compasión.
Armstrong reseña el complejo transcurrir de su "creación", desde las tempranas transmisiones orales pasando por las transcripciones escritas, hasta su constitución definitiva como tratados sagrados.

Aparecen sus múltiples y disimiles exégesis, sus brillantes comentarios, los debates y refutaciones que generó en su extenso devenir. Es enriquecedor observar como su escritura y lectura han ido variando respecto a las condiciones históricas imperantes, cómo han sido complementarias tanto del racionalismo como del misticismo, utilizadas indistintamente como estandarte de explotadores o bálsamo para oprimidos .

Las primeras exégesis fueron llamadas midras (derivado del verbo darash: investigar, buscar) por los rabinos encargados de su interpretación, que consideraban no evidente ni unívoco a todo sentido nacido de un texto sagrado, ya que "mientras los acontecimientos se revelasen en la Tierra, incluso Dios tenía que continuar estudiando su propia Torá, 4 para descubrir su significado pleno". 5

Filón (70 ac - 45 dc) filosofo judío alejandrino, sostenía que "es absurdo leer el primer capitulo del Génesis de forma literal e imaginar que el mundo fue creado en seis días". 6
Fiel a su tradición platónica, prefería interpretar la narración del mismo, como la creación del Logos (verdad, sentido, razón), elevada alegoría del plan maestro de la creación debida al "...artesano divino del Timeo de Platón, que había modelado la materia prima del universo para así establecer un cosmos ordenado". 7

Resulta esclarecedor para un lector acostumbrado al discurso único y ensordecedor de la actualidad, comprobar que en sus primeros siglos los hombres contemporáneos a su escritura no creían en la literalidad, ni en verdades absolutas, ni siquiera en sus exactitudes históricas.

Seremos invitados a recorrer sus paginas a través de las diferentes exégesis de los padres de la iglesia, las discusiones sobre la divinidad de Jesús, el racionalismo religioso, la lectio divina, el misticismo, la kaballah (con sus misterios, su sexualidad implícita, su cautivante poesía), las sefiroth (los nombres secretos de Dios, las diez dimensiones de la psique divina), la sola scriptura (la lectura individual alentada por Lutero), la cabala luriana (con sus profundas reflexiones sobre el infinito, el vacío y la fragmentación de la divinidad).

Con el fin de la alta edad media, aparecen los primeros cuestionamientos científicos a la lectio divina, combatidos por la Inquisición, modelo por excelencia del fanatismo religioso, paradojicamente un instrumento de la modernidad incipiente, destinado a imponer conformidad y disciplina ideológica bajo la demanda de los nuevos estados nacionales.
La autora describe el previsible enfrentamiento de la Biblia con la edad de la razón, el pensamiento científico, la indiferencia religiosa y los nuevos paradigmas del ateísmo.

Valora el indiscutible aporte del moderno criticismo histórico, que nos permite hoy en día descubrir las diferentes versiones de la Biblia, sus complejas articulaciones, sus fallos históricos y sus variadas texturas ideológicas.
"El criticismo histórico de la Biblia hace que ya no sea posible leer las Sagradas Escrituras sincronicamente, uniendo pasajes muy distantes en el tiempo. Pero el criticismo literario moderno considera que nuestro mundo interior está creado por fragmentos de muchos textos diferentes, que viven unidos en nuestras mentes, el uno modificando al otro. Nuestro mundo moral está determinado por El Rey Lear, Moby Dick y Madame Bovary, así como por La Biblia." 8

En los capítulos finales, resulta inquietante comprobar que las ideologías ultra-defensoras de la lectura literal de las Sagradas Escrituras, como el creacionismo, el integrismo católico, el arrebatamiento, 9 el fundamentalismo protestante de raíz americana, el extremismo sionista religioso (enemigo del secular) son construcciones ideológicas de la modernidad, activas o reactivas a ella. Todas estas desnaturalizaciones que han absorbido la violencia intrínseca de la ratio moderna (guerras nacionales, colonialismo, imperialismo, genocidios, limpiezas étnicas) nacieron en los siglos XIX y XX.

Fanatismos religiosos que no ocultan la existencia de un fundamentalismo secular tan corrosivo y letal como sus opuestos, "que es tan intolerante, parcial e inexacto acerca de la religión como cualquier fundamentalismo basado en la Biblia lo es acerca del secularismo". 10
La pregunta a hacernos es si podremos enfrentarnos eficazmente a los modernos barbarismos religiosos o seculares, aquellos que siguen proyectando sus sombras siniestras sobre nuestro confundido siglo XXI.
Oscurantismo moderno que necesita la aparición de un nuevo iluminismo que se le oponga, no aquél de la razón enceguecedora, del cientificismo absolutista, del progreso a cualquier precio, sino uno bañado por luces más tenues, por poderes más débiles, donde el ego abandone el pedestal de su tiranía, donde las verdades del otro puedan ser escuchadas, apreciadas y valoradas.

Donde los otros seamos nosotros.




En cuanto a las obras humanas, por las palabras de tus labios,
yo me he guardado de las sendas de los violentos.
Salmos 17:4



Armstrong, Karen, Historia de la Biblia, 2007, Editorial Sudamericana, sello Debate, 2008, Mercedes Vaquero por la Traducción


1 Dejo para otra oportunidad discutir sobre el sentido de la tolerancia, su racismo implícito, su barbarie encubierta, para contraponerla con el valor más enriquecedor de la apreciación. Apreciar, aprender y escuchar al otro, más que "tolerarlo" o "soportarlo". Pero bueno, veo que el PPC (pensamiento político correcto) vuelve a acecharme y hostigarme.
2 Karen Armstrong, ex monja católica, de origen inglés, es autora de numerosos trabajos sobre religiones comparadas. Ha escrito una historia de Dios, sobre los fundamentalismos judíos, islámicos y cristianos, el islam, el budismo, sobre las mujeres y el sacerdocio, las guerras sagradas como las cruzadas y muchísimos temas en los que no cesa de bregar por un verdadero encuentro y compromiso interreligioso.
3 Los Manuscritos del Mar Muerto o Rollos de Qumrán (llamados así por hallarse los primeros rollos en una gruta situada en Qumrán, a orillas del mar Muerto) son una colección de casi 800 textos escritos en hebreo y arameo, por integrantes de la congregación judía de los esenios y encontrados en once grutas en los escarpados alrededores del mar Muerto.

4 Torá son los primeros cinco libros del Antiguo Testamento Hebreo (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio).
5 Armstrong, Karen, Historia de la Biblia, 2007, Editorial Sudamericana, sello Debate, 2008, Mercedes Vaquero por la Traducción, pg. 85.
6 Ibidem, pg. 57.
7 Ibidem, pg. 57.
8 Ibidem, pg. 212.
9 El arrebatamiento es una variante del fundamentalismo protestante desarrollada por un inglés llamado John N. Darby (1800-1882). Plantea como condición al regreso de Jesús, el establecimiento de todos los judíos en Tierra Santa. De esa manera Jesús volvería a la Tierra y se enfrentaría al Anticristo en la llanura del Armagedón, a las afueras de Jerusalém, en una furiosa batalla donde deberían morir las dos terceras partes del pueblo judío. Los "verdaderos creyentes cristianos" serían perdonados y "arrebatados en nubes" para reunirse con Jesús, que a partir de ese momento gobernaría en el mundo durante mil años hasta el Juicio Final. Lo inquietante de tan absurda teoría es que la misma ha influido en las doctrinas político - militares de George W. Bush gracias al respaldo de líderes de la Coalición Cristiana como Pat Robertson, el fallecido Jerry Falwell, Gary North, Rouss Rushdoony y Tim LaHaye que junto a sus influyentes novelas ha sido un soporte fundamental de la campaña presidencial del futuro ex-presidente americano.10 Ibidem, pg. 217 y 218.

martes, 14 de octubre de 2008

oda a los traductores 2

Torre de Babel por Pierre Bruegel el viejo
1563, Kunsthistorisches Museum, Viena

Una delicia.
Es la mejor síntesis para definir el último libro de Umberto Eco.
Decir casi lo mismo, con la estupenda traducción de Helena Lozano Miralles.

No es un libro exclusivo para eruditos. No es necesario ser semiólogo, ni filólogo, ni lingüista.
Es un libro para "lectores", está escrito en un modo amable y claro, lleno de referencias, múltiples traducciones y "amenities".

Recorrer una palabra, un párrafo o un texto en varios idiomas (inglés, italiano, francés, alemán, español, incluso catalán) lo hace agradable y atractivo, aún para lectores que desconocemos la mayoría de ellos. Ser lector de habla latina (italiano, español o francés) nos habilita para leer y releer esos textos sin ninguna dificultad y conociendo alguno de los dos idiomas sajones (alemán o inglés) uno puede sacar más brillo a la lectura.

Comprender el arte sublime de la traducción es jugar permanentemente con ese "casi" lo mismo.
Es un aporte a la eterna discusión sobre las "traiciones" de los traductores.
Es preguntar por las pérdidas o las ganancias que se producen al trasladar un texto de una lengua a otra. Es decir de una cultura a otra. Incluso de una época pasada a la presente. O viceversa.

Es comprender y comprobar la necesidad de "negociación" que todo traductor debe hacer con el texto para llevar los sentidos sugeridos por el autor en la lengua fuente, a la comprensión del lector en su lengua de destino.

Eco nos lleva por un mundo fascinante para aprehender las ideas de reversibilidad, fidelidad, compensación e interpretación, para conocer las decisiones de familiarizar o extranjerizar, de modernizar o arcaizar, o las operaciones más complejas de refundición parcial o radical de un texto.

Hay vistosos ejemplos de licencias interpretativas o sea refundiciones parciales o radicales, donde "...los traductores para permanecer fieles al sentido profundo o al efecto que el texto quería producir en el plano de la expresión, se concedían o tenían que concederse algunas licencias, a veces infringiendo la referencia". 1 Algunos ejemplos Eco los describe como casos de frontera entre ambas licencias. 2

Según Eco, no toda interpretación es una traducción, pero toda traducción obligatoriamente debe ser una interpretación, siendo el deber básico de todo traductor interpretar previamente un texto para intentar volcarlo en la desembocadura o el delta de la lengua de llegada. 3

"Primero interpretar, luego traducir", 4 bella paráfrasis descartiana, que Eco le da un valor sustantivo dentro del arte de la traducción. Interpretar es valorar el contexto, la geografía, la época, es interpelar al personaje, su lógica, su temperamento, sus relaciones sociales.

Muy divertido resultan los primeros capítulos dedicados a Babel Fish (el sistema de traducción de Altavista, aquel buscador de Internet que Google destronó), donde naufragan las equivalencias descontextualizadas y las sinonimias puras y automáticas.

Eco nos lleva de viaje por la intertextualidad, las remisiones explícitas o implícitas, la hipotiposis, la écfrasis, la ostensión, la parasinonimia, la ejecución (de una partitura en sonidos musicales), los cambios de sustancia o de materia lingüística, y las diferentes interpretaciones, sean intralingüisticas o reformulación (rewording), o interlingïsticas o transmutación (como el paso de un sistema semiótico a otro, de una novela al cine, de una poesía al cómic, de la música a la danza).

Nos permite descubrir también, las "derrotas" del traductor, cuando al no encontrar en la lengua de destino, palabras, o ideas que reflejen la cosmovisión propia del universo cultural y lingüístico de la lengua de origen, planta bandera blanca con sus explicaciones al pie de pagina, "N. del T.: ...".

Apasionante el capítulo dedicado a la poesía. Quizás el lugar donde fracasa irremediablemente el "casi lo mismo". Donde mantener el sentido o la forma (su métrica, su ritmo, su sustancia) resulta a menudo una tarea ardua, complicada y selectiva. Elegir entre ambos, reconocer la infidelidad a alguno de ellos o reformular la sustancia dentro del idioma receptor para inferir sus "formas" sin tergiversar sus ideas es a menudo una tarea "casi imposible".

El libro lo encontré casualmente luego de escribir mi primera oda a los traductores. Coincidente con su primera publicación en lengua española.
Las casualidades y coincidencias, siempre misteriosas, cuando ocurren dejan de serlo.



Atrapante, sugerente, ameno, delicado y bello.
Recomendado para personas inquietas que deseen recorrer los encantos de una de las más bellas artes. Aunque poco reconocidas.



Eco, Umberto, Decir casi lo mismo, Experiencias de Traducción, 2003, Editorial Lumen, 2008, Helena Lozano Miralles por la traducción.

1 Ibidem, pg 388.
2 "Pero, qué diríamos de una ejecución de la Marcha fúnebre de Chopin tocada por una New Orleans Jazz Band?. Quizás se mantendría la línea melódica, pero las sensibles alteraciones rítmicas y tímbricas excluirían que se tratase de simple transcripción como sucede con las Suites de Bach cuando pasan del violoncelo a la flauta contralto."
Ibidem, pg 408.
3 "...Montanari propone traducir source/target como testo fonte/testo foce (texto fuente/texto desembocadura. Puede parecer una sugerencia como cualquier otra, donde quizás foce es mejor que el inglés target , demasiado business-like, y que evoca una idea, a menudo o casi imposible, de victoria, de resultado con el máximo de los puntos. Ahora bien, el término foce nos introduce en un interesante retículo semántico, y abre una reflexión sobre la distinción entre delta y estuario. Quizá hay textos fuente que en la traducción se ensanchan como un embudo (y donde el texto de llegada enriquece el texto venero haciéndolo entrar en el mar de la intertextualidad) y textos delta, que se ramifican en muchas traducciones cada una de las cuales empobrece su caudal, pero todas juntas crean un nuevo territorio, un jardín de senderos que se bifurcan."
Ibidem, pg. 253.
4 Ibidem, pg 317.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

las ondas largas de la historia


Estoy internándome por primera vez, por los asombrosos laberintos de Fernand Braudel. 1

Una forma apasionante de interpretar la historia, a través de los tiempos largos, de las continuidades de las civilizaciones, de la prevalencia de lo estructural sobre lo coyuntural, de la notable influencia de la geografía en los procesos históricos. Amen de los aportes de la economía, la psicología social, la sociología, el mundo del arte, las ideas y las mentalidades colectivas.

Las Civilizaciones actuales escrita en 1962, describe magistralmente las cuatro civilizaciones que interactúan en la actualidad: El Islam, el África negra, El Extremo Oriente (India, China, Indochina y Japón) y Occidente (la vieja Europa y las nuevas Europas de ultramar: los EEUU y América Latina).

En sus primeros capítulos desarrolla una gramática de las civilizaciones a los fines de comprender los alcances de la interpretación histórica de las mismas.

Braudel caracteriza en tres tiempos, los estadios del análisis historiográfico.
El "tiempo corto" o episódico, el "tiempo medio" o coyuntural y el "tiempo largo" o estructural.

El primero se organiza en base al relato de los eventos políticos o militares, la historia evenemencial. Crónica del evento, del acontecimiento fraccionado, base fundamental del lenguaje mediático moderno. Relato fragmentado, anegado de imágenes, bruma constituida por hechos relevantes o irrelevantes y por una cierta espuma de la historia, "que se borra tan pronto como ha sido leída, (que) nos deja muchas veces con hambre e incapaces de juzgar y de comprender" 2

El segundo, el de los tiempos medios, los acontecimientos tomados como bloque (la segunda guerra mundial, la revolución francesa, la revolución industrial, el romanticismo, la era de los tratados desiguales en China), compactos cuya unidad de medida debe ser tomada en varios decenios, pero que permiten su comprensión ampliada gracias al desprendimiento de sus detalles más superfluos.

Y finalmente el tercero, que da sentido y organización a la historiografía braudeliana, esto es la historia "larga y lenta", necesitada de grandes espacios temporales y geográficos, una historia de longevidad y permanencias donde, para citar un ejemplo, ..." la Revolución Francesa es sólo un momento, aunque esencial de la larga historia del destino revolucionario liberal y violento de Occidente". 3

Braudel es apreciable por su ruptura con el "eurocentrismo", al presentar el análisis de las diferentes civilizaciones, en planos más igualitarios. Al ser poco afecto a los tiempos cortos, correlato de eventos que interesan tanto al cronista antiguo o al periodista "des-informador" del presente, uno asiste a un escenario más abarcador, amplio y totalizador.

Resulta clarividente al analizar las grandes olas de las dos civilizaciones más longevas del Lejano Oriente (China y la India), ya que al observar sus grandes movimientos estructurales, y explorar la permanencia y vigencia de sus "viejas civilizaciones", vaticina con notable anticipación las potencialidades inmanentes de los dos colosos asiáticos.

Destella en sus paginas la enorme influencia del mar como canalizador del intercambio multicultural, las ventajas comparativas que han tenido las sociedades abiertas al mismo y las colisiones, aportes e interferencias generadas por el "encuentro" inevitable de civilizaciones.

Si bien todavía no entré en los capítulos finales referidos a las "otras Europas" (América del Norte, nuestra América Latina y la ex URSS), me permito hacer leve una inferencia personal.

Si Braudel viviera, consideraría como un episodio menor, casi como un "no acontecimiento", el pequeñísimo período de superpotencia unipolar de los EEUU 4 (solo 19 años de soledad entre la caída del muro de Berlin y la visible emergencia de potencias "largas y perecederas" como China o "tardías y estables" como Rusia). Una leve brisa en la tormentosa historia de los imperios.

No es un invento actual, ni exclusivo de los últimos siglos, el concepto de "Balance of Power" que dice que ..."En cuanto un Estado parecía demasiado fuerte, ... sus vecinos se colocaban todos en el otro platillo de la balanza para hacer contrapeso y obligarle a adoptar una actitud más prudente y mesurada" 5. No es descabellado considerar al mundo presente como un vecindario extenso, gracias al efecto unificador de las comunicaciones instantáneas.

Los "no acontecimientos" se nos presentan ante nuestras "cortas vidas" como absolutos, veraces y trascendentes, pero en la comprensión histórica de las circunstancias humanas no dejan de ser fugaces y pasajeros, algo así como ..."meras espumas, crestas de olas que animan superficialmente el potente movimiento respiratorio de una masa oceánica, destellos luminosos que atraviesan la Historia, olas que alzan las mareas en su potente movimiento" 6, según las bellísimas metáforas naturalistas de Fernand Braudel.

Libro complejo y muy bien escrito, recomendable para espíritus inquietos e inconformistas, apasionados por la historia, buscadores de certezas, negadores de verdades reveladas.

Como última reflexión, deberíamos preguntarnos si no estamos inmersos en una dinámica de "tiempos cortos", abrumados por la brutalidad informativa, asfixiados por la exuberancia estéril de imágenes y noticias, ahogados en un presente eterno y vacuo.

Lo cual nos lleva a pensar, como es que podremos construir sentido, instaurar, divulgar y compartir conocimiento, conformar ciudadanía o simplemente desarrollar una humilde comprensión del mundo, partiendo de la fragmentación, la dispersión, la confusión y la vulgarización que nos ofrecen, tanto las corporaciones mediáticas como los instrumentos "universales y participativos" como Internet.

Pero eso será para otra "historia".

1 Fernand Braudel (1902-1985) especialista del Mediterráneo, pertenece a la corriente francesa de "Escuela de los Annales" (Annales. Histoire, Sciences Sociales) fundada por sus maestros Lucien Febvre y March Bloch, que revolucionó la historiografía del siglo XX, al considerar gravitante el aporte de las otras ciencias sociales, conformando "una historia total" más compleja y rigurosa que aquella que acentúa el exclusivo aporte tanto de los factores políticos como de sus actores sociales más destacables. Escuela que evolucionó con el aporte de las ideas colectivas y sus mentalidades, el arte, la vida privada, la antropología, etc. y que tiene en la actualidad a medievalistas como Jacques Le Goff, académicos como Pierre Nora y Alain Corbin, entre otros.
2 Braudel, Fernand, Las Civilizaciones Actuales, Editorial Tecnos, 1986, pg. 41

3 Ibidem
4 Hablar de un "no acontecimiento" no es negar su existencia, sino ubicarlo dentro del contexto de la onda larga, donde sus efectos y consecuencias puedan medirse atravesando lo meramente coyuntural. El caso de la historia imperial de los EEUU deberá ser comprendido en una perspectiva más amplia, en todos sus procesos económicos, así como la ganancia y perdida de sus áreas de influencias, las implicancias sociales y diplomáticas, el ascenso y caída de una cierta "visión democrática" del mundo, tomando un período que nace indiscutiblemente en 1945 con el fin de la 2° Guerra Mundial (pero que cuenta con resonancias muy anteriores) y sigue vigente hasta nuestros días. El análisis estructural no niega el evidente dramatismo del contexto al que me refiero (supuestos atentados del 11/09, invasión militar a Irak y Afganistan, violación internacional de derechos humanos, conculcación interna de derechos civiles, colosal déficit presupuestario, crisis hipotecarias, etc.)
5 Braudel, Fernand, Las Civilizaciones Actuales, Editorial Tecnos, 1986, pg. 350
6 Moradiellos Garcia, Enrique, Fernando Braudel (1902-1985) La historia sin sujeto, El Catoblepas, Revista Critica del Presente, Numero 4, junio 2002, pg 1

sábado, 16 de agosto de 2008

oda a los traductores


Introducción
Quienes somos lectores, intermitentes o constantes, ávidos o lánguidos, obsesivos o apasionados, según el sayo que a cada uno le cabe, destacamos casi siempre el valor de los autores.

Sea literatura de culto o "popular", de ciencias sociales o aplicadas, de entretenimiento o estudio, de investigación científica o política. Sea ensayo, novela o poesía.

Siempre hay un escritor.

Es así como los suplementos culturales de los diarios y las revistas especializadas ensalzan, a escritores famosos o ignotos, estrellas afirmadas en la constelación literaria o asombrosas "revelaciones" prestas a brillar en la nueva "carta astral" del universo cultural.

Obviamente no trato en esta breve exposición, de despreciar el maravilloso arte de escribir, ni menospreciar el aporte enorme a la cultura o civilización, (jugando con la sutil diferenciación de Fernand Braudel) 1 que a través de los siglos han brindado los poetas, pensadores, escritores o científicos.

Sin embargo, no hemos tomado conciencia, tal vez por su "escasa prensa", de la enorme contribución que a lo largo del tiempo y el espacio vienen realizando otros "actores" imprescindibles para lograr esa increíble comunión entre el lector y su escritor.

Me refiero a los "traductores" y su oficio: el dificilísimo arte de la traducción.

Hijos dilectos de la policultural Toledo con su frondosa Escuela de Traductores, legado fascinante de Al-Andalus, la Iberia islámica, con sus primeras traducciones de los clásicos grecorromanos vertidos del árabe y del hebreo al latín, pasando previamente por el romance castellano como lengua intermedia. El mundo antiguo, perdido en los pliegues del primer cristianismo europeo, fue develado por la ventana abierta de la España multirreligiosa.

El segoviano Domingo Gundisalvo, el converso sevillano Juan Hispano, el inglés Abelardo de Bath, el judío Yehuda Ben Moshe, el italiano Gerardo de Cremona y el alemán Hermann el Dalmata, entre otros, no sólo vertieron a la lengua vulgar latina, textos árabes de Ibn Arabi y Averroes, persas como Avicena o griegos como Aristóteles, Galeno, Hipócrates, Euclídes y Ptolomeo, sino que también "contaminaron" la lengua castellana con un nutrido léxico científico y literario, conocido como "arabismo".

Vientos de libertad y conocimiento que se esparcieron por la Europa cristiana, a través de sus universidades, a lo largo y ancho de esa extensa y "renaciente" Edad Media Tardía que se prolonga a los siglos XV y XVI, era que merece nuestra justa reivindicación, porque como bien dice Jacques Le Goff, "el Renacimiento como tal no ha existido".2
Todo logrado a pesar de la reconquista de Toledo en 1085 y gracias a la tolerancia de los reyes castellanos (aunque ese concepto moderno fuera ignorado en la época).

El mundo moderno presenta a grandes escritores desarrollar el noble oficio.
Julio Cortazar, trayendo a nosotros, a notables como a G. K. Chesterton, André Gide o Marguerite Yourcenar. Jorge Luis Borges y Octavio Paz, traductores del habla inglesa. Paul Auster traduciendo poesía francesa al ingles. José Saramago, en sus tiempo libres, a Guy de Maupassant, Tolstoi, Baudelaire, ente otros.

El filólogo, poeta, traductor y ensayista Luis Alberto de Cuenca, recurrió a la literatura fantástica francesa del siglo XIX para ejemplificar la importancia de la traducción, sin la cual “este género no habría existido”.3

Reivindicación del traductor
Limitaremos la tarea de los traductores a la de aquellos monjes copistas, que con paciencia devota dedicaban un año a "imprimir" uno o dos libros como mucho o los consideraremos de una vez por todas como creadores a la misma altura de los escritores?.

En el jazz la interpretación se sobrepone a la composición ya que versionar un tema es una de las formas más sublimes del arte musical. El texto original es "recreado" o vuelto a crear gracias al talento del intérprete.

Recrear o interpretar un texto y traerlo de otro universo idiomático al nuestro o viceversa es una tarea formidable de creación y compromiso.

Por más conocimiento generado por escritores, científicos y poetas, no existiría transacción cultural, ni florecimiento intelectual, ni intercambio político, ni crecimiento social, ni desarrollo económico sin traductores, ya que nuestra Babel humana quedaría reducida a cerrados guetos lingüísticos.

La traducción es un arte superior
Al no existir equivalencia taxativa de significados entre los diferentes idiomas, corresponde al talento del traductor conseguir la mejor interpretación del texto.

Hay palabras comunes a varios idiomas que se fueron fundiendo e intercambiando casi silenciosamente. Traducirlas es sólo cuestión de alguna vocal o consonante.
Hay otras, únicas e irrepetibles, ancladas en una historia propia con una geografía particular, con valores diferentes. Traerlas de esos mundos al nuestro, asemejarlas, investirlas o simularlas para nuestra comprensión o emoción requiere de un enorme esfuerzo creativo.

Frases e ideas completas necesitan una barrido iterativo, hasta dar con las mejores y más correctas adecuaciones del idioma de origen al idioma receptor.

Del acierto o desconcierto del traductor depende nuestra aproximación a las ideas de Aristoteles, Nietzche o Hobbes, al arte de Shakespeare o Henry Miller, al compromiso social de Victor Hugo o Giuseppe de Lampedusa, a la ciencia de Darwin, Einstein o Stephen Hawkins, a los universos de J.R.R. Tolkien, a la aventuras de Alexandre Dumas o Julio Verne o a la poesía de Walt Whitman.

No podríamos exportar sin traductores, para el deleite de chinos, nigerianos, iraníes, belgas o suecos, a Cervantes, Perez Reverte, Borges, Sabato, Aguinis, Garcia Marquez, Asturias, Neruda o tantos otros escritores y poetas de nuestra bellísima lengua común. Y podríamos agregar muchísimos más.

Vayan estas líneas para admirar, ensalzar, iluminar, enaltecer y reivindicar a esos injustamente ocultos artistas de todos los tiempos. La industria editorial los esconde en la tercera o cuarta línea de segunda o tercera página en letras muy chicas de cada libro.

Propongo llevarlos a la portada.

TITULO DE LIBRO

de este Autor*


Traducido por este Señor
*

* femeninos en caso de corresponder

Y en las solapas o contratapas agregar su biografía y bibliografía traducida.





Es lo menos que se merecen.



1 Braudel, Fernand, Las civilizaciones actuales, Editorial Tecnos, 1986, pgs. 12 a 16
2 Le Goff, Jacques y Truong, Nicolas, Una historia del cuerpo en la Edad Media, Editorial Paidos, 2006, pg.55
3 ver nota "Traductores a la altura de los creadores" www.peatom.info/la-llave/16602/traductores-a-la-altura-de-los-creadores/ 23-07-2008.

miércoles, 6 de agosto de 2008

un mundo desaparecido

Encrucijadas modernas.

Entramos en una nueva fase de las "cruzadas cristianas", cuando líderes occidentales, cínicos y militaristas hablan del inevitable "choque de civilizaciones"?
Nos arrastra hoy el islam a una nueva yihad (lucha) entendida como guerra santa contra el occidente cristiano? O el mundo musulmán sigue la riqueza del Corán, donde la yihad es interpretada como una "lucha interior" de cada creyente para vivir los preceptos del islam?
El Oriente Medio seguirá siendo escenario eterno de confrontación, donde extremistas israelíes y palestinos se retroalimentan mutuamente en un ciclo perverso de atentados y asesinatos selectivos?

O primará el dialogo interreligioso, la coexistencia de creyentes y no creyentes, la tolerancia a la diversidad, la validez de las "elecciones sexuales", la construcción del mundo como espacio pródigo de alteridad y compromiso?
Podemos hablar en el secular y consumista siglo XXI, de convivencia, de tolerancia, de confluencia, de "encuentro de culturas"?

O debemos buscar esa reliquia perdida en algún tiempo pasado y perdido?

El ex jesuita Chris Lowney nos ilumina y conduce por un mundo fascinante y misterioso: la España islámica, cuna del grandioso "choque de civilizaciones" entre los tres "pueblos del libro".
Un Mund
o Desaparecido 1 es un maravilloso recorrido por ese universo ambiguo, contradictorio y complejo donde las tres religiones monoteístas compartieron un mismo espacio y un mismo tiempo de encuentro y realizaciones.
El arte, la arqu
itectura, las ciencias, las matemáticas, el comercio, la literatura, la traducción de los clásicos griegos, la medicina, el derecho son algunas de ellas.

Entre el 7
11, año de la invasión islámica a el Al-Andalus y el de 1492, cuando los "reyes católicos" echaron al invasor musulmán y decretaron la expulsión masiva de "sus judíos", las personas y los pueblos de diferentes credos convivieron, combatieron, se despreciaron, se amaron, se cruzaron, se rechazaron, se toleraron. Compartieron batallas y conocimientos. Transitaron por fronteras que los unieron y enriquecieron. Cruzaron puentes que los separaron y los distanciaron.Epoca que vivió con el telón de fondo de grandes barbaries como la yihad, las cruzadas y la Inquisición.

El libro ofrece una exquisita presentación de figuras que brillaron en una España multicolor rodeada por una Europa gris, monocorde y embrutecida.
El musulmán Averroes y el judío Moisés Maimonides, precursores del racionalismo religioso, abriendo la puerta a "la interpretación" de los libros sagrados.
El sufista Ibn Arabi y el cabalista Moisés de León sumergiéndose en el misterio del misticismo, la poesía y la fe.
El rey Alfonso X "el sabio", el ultimo gran monarca cristiano en valorar
el aporte de las "otras culturas".

El viaje continúa.
De una España que rechazó las medidas discriminatorias dictadas por el Concilio de Letran de 1215 donde los obispos europeos condenaron lo que llamaban la "maldita mezcla"2 entre sarracenos, cristianos y judíos a aquella de los reyes Fernando e Isabel que dictaron el edicto de expulsión de los judíos un 31 de marzo de 1492 3, provocando una de las migraciones masivas más trágicas y crueles de la historia.

Muchas de las tradiciones, ambigüedades y contradicciones de la Iberia islámica son parte indiscutible de nuestra identidad latinoamericana: nos guste o no somos hijos de esos pioneros barcos españoles, donde cristianos, conversos y marranos poblaron los primeros siglos de la América hispana.

Amén de muchos barcos más
que en décadas posteriores embarcaron a miles de inmigrantes de todo linaje y color, conformando la estructura poblacional de nuestro país.
Experimento o laboratorio multirreligioso y multicultural que se dió con mayor intensidad en la Argentina, uno de los ejemplos de integración más notables de América, muy lejos del racismo y segregacionismo norteamericano.

Será éste un nuevo siglo dorado, bello y luminoso o abriremos nuevamente otra caja de pandora sombría, trivial y brutal?

Para dejar mi postura, un bellísimo poema de Muhyi Al-Din Ibn Arabi (1165-1240), hijo pródigo de la España vital, punto cardinal del encuentro de culturas:

"Mi corazón se ha vuelto capaz de adoptar todas las formas.
Es una pradera para gacelas y un convento para monjes cristianos.
Templo para ídolos y Kaaba de los peregrinos.
Tablas de la Torá y el libro del Corán.
Yo sigo la religión del amor.
Donde quiera que se vuelvan sus cabalgaduras,
ahí está mi religión y fe".
4

1
Lowney, Chris, Un Mundo Desaparecido. La convivencia de musulmanes, cristianos y judíos en la España del siglo XIII , Editorial Ateneo, 2007.
2 Ibídem, pg. 233
3 Ibidem, pg. 2814 Nicholson, Reynold, (traducción) The Tarjuman al-Ashwaq: A collection of mystical odes of Muhyi Al-Din Ibn Arabi, Londres, Theosophical Phublisshing House, 1978, pg. 67.


sábado, 26 de julio de 2008

soldados de perón


Acabo de leer "Soldados de Perón. Historia Critica sobre los Montoneros", de Richard Gillespie.
El autor se inscribe en lo mejor de la historiografía inglesa, que contiene a figuras tan diversas como Paul Johnson, Eric Hobsbawn, Ian Kershaw (el mejor biógrafo de Hitler y el III Reich) o Anthony Beevor .
El profesor Gillespie que se doctoró con esta tesis, desarrolla una fascinante explicación del fenómeno de los Montoneros, considerado "por ser el ejemplo de guerrilla urbana que más éxito relativo ha tenido a nivel mundial".1
El libro es exhaustivo y complejo, describe con precisión el contexto político, social y cultural que le dió cobijo a los Montoneros, analizando detalladamente su conformación ideológica desde sus inicios hasta su previsible derrota.

El libro permite comprender y conocer como un grupo de jóvenes católicos de derechas fueron radicalizándose hasta convertirse en implacables guerreros y burócratas de izquierdas, que abandonando sus primeras acciones más próximas al romanticismo idealista se fueron militarizando y aislando socialmente hasta difuminar las sutiles diferencias entre guerrilla urbana y terrorismo.

Indispensable para los que desean conocer la "otra historia" sin dejar de repudiar la barbarie del Terrorismo de Estado, ni pertenecer a las bandas revisionistas de Cecilia Pando, ni a los que analizan sesgada e intencionadamente el pasado argentino como si éste hubiese comenzado inocentemente un 24 de marzo de 1976.
Describir el Proceso de Reorganización Nacional (sin dudas la dictadura más cruel de América Latina) sin considerar la existencia de los Montoneros es como explicar a Hitler sin el Tratado de Versalles. Cualquier mente lucida puede discriminar la diferencia, teniendo siempre en cuenta que "las condenas morales de la violencia mantienen su vigencia, pero no pueden sustituir el análisis histórico que busca entender lo ocurrido".2

Salvando las distancias y las comprensibles diferencias históricas, políticas y sociales, vaya una ultima reflexión de sir Winston Churchill. 3
..."Pero en cambio, hasta 1931 los vencedores, 4 y sobre todo Estados Unidos, concentraron sus esfuerzos en arrancarle a Alemania, mediante enormes controles extranjeros, las indemnizaciones anuales... No se cosechó más que inquina... Los crímenes de los vencidos 5 encuentran su razón de ser y su explicación, aunque sin duda no su perdón, en las locuras de los vencedores, 4 sin las cuales no habrían existido ni la tentación ni la oportunidad para el crimen".


1 Soldados de Perón. Historia Critica sobre los Montoneros, Richard Gillespie, pg. 17. Editorial Sudamericana, 2008.
2 Ibídem, pg. 17
3 La Segunda Guerra Mundial (Tomo 1), Winston Spencer Churchill , pgs. 50, 51. Editorial La Esfera de los Libros, 2004
4 Se refiere a la Entente, la alianza victoriosa de la Primera Guerra Mundial formada por Gran Bretaña, Francia, Italia y los EEUU, que impuso condiciones humillantes y asfixiantes a los países vencidos Alemania y el Imperio Austrohungaro, a través de distintos Tratados (el de Versalles fue sólo uno de ellos y se aplicó exclusivamente a Alemania).
5 Se refiere a los crímenes de los alemanes en la 2° Guerra, potencia vencida en la 1° Guerra.

domingo, 13 de julio de 2008

los libros y sus marcas


Leo en cada espacio o lugar que se me abra, como las hojas de un libro.
El subte, un bar, el baño, la cama, la cocina.
Nunca subrayo, no me gustan los libros marcados.
Dejo en mi memoria los rastros o marcas que ella libremente elige.

sábado, 14 de junio de 2008

noventa y tres

Víctor Hugo (1802-1885) es exuberante. Su lengua es potente como una aplanadora.
Demoledor implacable del escepticismo (ese mal tan nuestro, tan siglo XXI).
Novelista, poeta, intelectual y activista comprometido apasionadamente con su época.
Producto genuino de aquella, enmarcada por el acontecimiento épico que dió comienzo a los Tiempos Modernos.
Drástico, fascinante, justo, cruel, heroico, inmenso, fraterno, brutal, hermoso.
La Revolución Francesa.

Noventa y tres es un alegato universal y a la vez un relato humano, intimo y desgarrador.
Novela histórica desarrollada en el Reino del Terror del año 1793, año de la revuelta contrarrevolucionaria de la Vendée y su consiguiente represión, expresada por su símbolo más sangriento: la guillotina.

Víctor Hugo decide recorrer ese camino aspero y peligroso, pavimentado por la tentación pueril de tomar partido, propia de los fanatismos.
Derechos del hombre frente al absolutismo, represión como razón de estado, elevación del espíritu fraterno, descenso a los infiernos de la infamia. Contradicciones, pero también certezas

Diálogos que revelan a esos hombres descomunales, crueles, formidables, miserables, épicos. Danton, Robespierre, Marat. "Era una disputa de truenos". 1

Al describir a la Vendée, despliega su enorme honestidad: Valientes, pero equivocados. Ante la luz enceguecedora de la República, la Vendée (el campesinado de Bretaña, arcaico, monárquico y conservador) queda enceguecida por su furia. "La Bretaña se rebeló, sintiéndose oprimida por esa liberación de fuerzas, error habitual en los esclavos". 2

Aún comprometido con los grandes ideales de una época histórica con mayúsculas, Víctor Hugo jamás abandona a las personas de carne y hueso, con sus sentimientos, sus valores, sus sufrimientos y sus esperanzas. Historias mínimas en trascendencia pero máximas en nobleza.

Fortaleza intelectual, compromiso político, denuncia de excesos y miserias.
Víctor Hugo es un vendaval que arrasa con la hipocresía y el facilismo.

1. Victor Hugo, Noventa y tres, pagina 154
2.
Ibidem, página 207
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