"La vida me enseñó que a veces no es posible seguir agarrado a las cosas hasta que duelan las manos, hay que saber soltar a tiempo, antes que el dolor sea caro para las manos y las cosas." Sammy Szusterman (1951-) argentino, arquitecto y amigo
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miércoles, 7 de mayo de 2014

elogio de rita levi-montalcini


"Ahora que considero retrospectivamente mi largo trayecto, el de mis contemporáneos y colegas y el de los jóvenes ayudantes que he ido teniendo, creo que puedo afirmar que, para la investigación científica, ni la inteligencia de llevar a cabo empresas con rigor y exactitud son factores decisivos del éxito y de la satisfacción personal. Más que esto cuenta la dedicación y el empeño en superar dificultades, porque nos permite afrontar problemas que quizás otros más críticos y agudos no se atreverían a afrontar."


Rita Levi-Montalcini (1909-2012) neuróloga, neurocirujana, senadora vitalicia italiana. Premio Nobel de Medicina 1985. Miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. Premio Louisa Gross Horwitz en Biología y Bioquímica de la Universidad de Columbia. Doctorado honoris causa en ingeniería biomédica en el Politécnico de Turín.Doctora honoris causa por la Universidad Complutense de Madrid. Doctora honoris causa por la Universidad McGill.

Vivió 103 años.

Rita Levi-Montalcini, Elogio de la Imperfección, 2010, Tousquets, páginas 19,20.

sábado, 9 de octubre de 2010

aprovecha el día, el tiempo vuela

Carpe Diem Tempus Fugit

Transcribo el mail que les envie a mis alumnos ayer, viernes 08/10/10 a la noche. 1

Estimados alumnos:
Quisiera resumir algunas ideas fuerza para continuar el desarrollo de la materia y por extensión de sus carreras.
Me gustaría reforzar la idea del modo de trabajo que estamos implementando este año. El sistema de tutorías lo desarrollamos como un modo de mejorar la producción, horizontalizar el conocimiento y alentar la colaboración entre Uds. y nosotros. Como todo método relativamente innovador genera las típicas reacciones al cambio, sintetizado en algunas de estas:

a) Para que cambiar si como aprendí hasta ahora estaba cómodo.
b) Que importa si mi comodidad no me permite aprender más, lo que quiero es zafar. Y con el menor esfuerzo posible.
c) Que me interesa lo que hacen los otros. Yo? Yo me aprendo bien mi cuentito, escucho las pavadas del docente, le hago caso, no lo cuestiono y así me aprueba.
d) La facultad me produce malestar, me la aguanto, no soy feliz, pero me recibo. No seré feliz pero tengo marido, rezaba el título de una obra teatral.
e) Para que hago todo esto?

Escuchen este extracto de unas palabras del Presidente del Uruguay José Mujica:

"Ustedes saben mejor que nadie que en el conocimiento y la cultura no sólo hay esfuerzo sino también placer.
Dicen que la gente que trota por la rambla, llega un punto en el que entra en una especie de éxtasis donde ya no existe el cansancio y sólo le queda el placer.
Creo que con el conocimiento y la cultura pasa lo mismo. Llega un punto donde estudiar, o investigar, o aprender, ya no es un esfuerzo y es puro disfrute.
¡Qué bueno sería que estos manjares estuvieran a disposición de mucha gente!
Qué bueno sería, si en la canasta de la calidad de la vida que el Uruguay puede ofrecer a su gente, hubiera una buena cantidad de consumos intelectuales.
No porque sea elegante sino porque es placentero."

Aquí la versión completa de su palabras: http://www.twitlonger.com/show/6cipju

Piensen en un momento en la oportunidad que tuvieron la semana pasada de participar de una clínica de estructuras con un prestigioso estructuralista como el Ing. Donato Castelli, que les ofreció su tiempo de manera gratuita y claramente amorosa. (entendido este término como aquel que regala al otro sin esperar nada a cambio)

Que ocurrió? Empezamos la clínica a las 11.00, el ingeniero, cuatro docentes y sesenta alumnos. A las 13:00 éramos  el ingeniero, cuatro docentes y nueve alumnos. Cincuenta y uno de Uds. optaron por dejar de aprender. Es lo más cómodo. Que puedo aprender yo si mi proyecto no es el que está en el pizarrón. Mejor me voy. Que alivio.

Sin embargo los docentes no estábamos en una reunión con el calculista resolviendo nuestros trabajos cotidianos. Estábamos solos. Solos, con nuestras ganas de aprender. Y Uds. donde estaban?

Y que me pasó ese día? Tengo 51 años, más de 25 de profesional y sin embargo ese día incorpore nuevos conocimientos que no tenía. Pregunté, repregunté y aprendí. No se si llegué al éxtasis como decía José Mujica, pero claramente no estaba cansado, ni con ganas de retirarme. Estaba parcialmente feliz. El medio vaso vacío estaba asaltado por las dudas e incertidumbres que me iba generando vuestra paulatina ausencia, la de los cincuenta y uno que se fueron, obvio.

Pasando un poco al desarrollo del grupo, advertimos que donde más y mejor producción notamos, es la que se verifica en los alumnos que:
a) Van desarrollando el proyecto con ritmo pausado pero constante.
b) Están trabajando con su grupo colaborador o tutor.
c) Participan más en las correcciones generales o grupales.
d) Vienen con regularidad a las clases, aprovechando el taller, las teóricas o la clínica.

Comprendemos que hay grupos que tiene mayores dificultades, ya sea por la complejidad de la materia, por la dificultad de ir construyendo un pensamiento integrador o lisa y llanamente por poca o escasa participación.

Cada uno de ustedes sabrá, honestamente, ubicarse en alguno de los lugares aquí descriptos. Chicos, esto no es obligatorio. Perdonen a veces mi franqueza o mi dureza. Nadie los obliga a seguir. Ni sus padres, ni sus amigos, ni sus novios/as, ni su familia, ni sus temores al futuro, ni el que dirán o no dirán. Sólo Uds. se obligan gracias a sus propios anhelos, sus sueños, sus ansias y sus rebeldías.

Elijan, pero aprovechen mejor lo que se les ofrece una vez que han elegido. No sé si en esta cátedra están ante un manjar, un banquete de casamiento o un sándwich de salame. Para mí un sándwich de salame un viernes a la noche con una cervecita fría es una delicia. Donde está la diferencia?

Que les aconsejaría, si es que tuviera algún derecho a hacerlo. Pues, que pregunten, que cuestionen, que debatan, que compartan, que ayuden y permitan que otros los ayuden.
Sáquense los miedos, que aquí nadie se come a nadie. Si tienen miedo enfréntenlo, no dejen que se transforme en pánico. El miedo nos activa, el pánico paraliza.

Pero sean rigurosos. La vida lo es.
También para el placer se requiere una pizca de rigor y de compromiso. El placer como el amor son tan rigurosos y comprometidos, como rebeldes y creativos. Nos dan sentido a nuestra existencia si son más íntimos, más profundos y trascendentes.
Si optan por lo liviano, lo fácil y lo veloz, habrá satisfacción indiscutiblemente, pero será instantánea, pasajera, banal e insulsa. Y vacía. Elijan.

Estudiar como amar requiere tener ansias de aprender y de comprometerse. Pero con esfuerzo, placer, dedicación y trabajo. Vuelvan a Mujica.

Termino mi sermón aburrido de la semana para pasar ahora un poco a las directivas para la clase siguiente:

1) Todos los alumnos deberán estar totalmente comprometidos con su grupo tutelado. Deben conocer todo el proyecto y su estructura. Hemos detectado que hay grupos que aún no han colaborado con su grupo tutelado. No es opcional, es obligatorio. Quién no opta por tutelar a su grupo está dando un mensaje claro de que no desea continuar cursando. Envíenles con tiempo el material a su grupo para que les vuelva el boomerang a tiempo. Hacerlo el martes pasadas las 2 de la mañana poco les servirá.
2) Todas las clases deberán traer todo el proyecto desarrollado hasta el momento, desde sus antecedentes (entrega de Arquitectura 3) hasta los últimos borradores. Deben traer siempre las plantas, cortes, vistas, renders y toda la estructura, hasta el último día de clase. Nosotros como docentes no podemos trabajar si no vemos el proyecto en forma integral, ya que como algunas lo están empezando a descubrir, cualquier modificación estructural afecta una vista, tanto como el impacto de una instalación puede cambiar un planta, o el desarrollo de la envolvente desestructura una losa, viga o columna y miles de etcéteras más. Esta es la actividad cotidiana que hace tan atractiva la profesión del arquitecto.
3) La arquitectura deberá tener plantas bajas, altas y de cubiertas con sus pendientes, cortes (mínimo dos) y vistas. (todas) Deberán acotarse locales y ubicar orientación. En escala 1:100/1:200 de acuerdo a cada proyecto.
4) La estructura debe estar completa para el miércoles siguiente. I) Planta de fundaciones II) Planta sobre PB III) Planta sobre 1P y subsiguientes IV) Planta estructural cubierta.
Los que tengan la estructura aún con problemas, hagan el mayor esfuerzo para nivelarse con el resto, aprovechen a su grupo tutor, pidan ayuda en caso de necesidad y el miércoles les estaremos dando una mano si demuestran tesón y preocupación.
5) El miércoles desarrollaremos un esquicio de aproximación en escala 1:25. Deberán traer un sector del edificio en esa escala, plantas, corte y vista en crudo o desarrollado de acuerdo a v/posibilidades. Es recomendable que empiecen a buscar detalles constructivos que les puedan servir de referencias. Recomendamos un sector que presente situaciones interesantes para resolver. El corte abarcará desde fundaciones hasta cubierta. Los que repitan pisos podremos descartar los más repetitivos. Lo veremos en clase.
Para terminar, palabras de Anabella, que hago mías: "pilas, pilas, pilas, chicos, pilas".

PD: Por favor, alguna duda no duden en preguntarnos tanto a Anabella como a mí.
PD: Prometo vencer la inercia de mis compañeros docentes y empezar la clase más cercano a las 9:15 / 9:30 y empezar juntos a horario.

un abrazo
arq. miguel sznajderman
anabella kim lee

NOTAS AL PIE
1 MP (Materialización de Proyectos) Cátedra: Arq Viviana Miglioli FADU-UBA Facultad de Arquitectura Diseño y Urbanismo - Universidad de Buenos Aires

miércoles, 12 de agosto de 2009

retorno al hogar

Fundación Proa, La Boca, Buenos Aires, Caruso Torricella architetti


Texto que he preparado para ser leído ante mis alumnos al inicio de clases, el próximo 19/08/09: 1

Después de casi 22 años vuelvo a la docencia a mi antigua y querida casa.
Mi última experiencia docente, como esos castillos fugaces que la marea de lo imprevisible arrastra, terminó allá a fines del 87.
Compartí el último año de mi formación y los dos primeros como profesional en la docencia junto al arquitecto argentino Antonio (Tony) Díaz, en la cátedra de Arquitectura I a IV, que llevaba su nombre. Años intensos, de debates duros y cautivantes, de batallas ideológico-arquitectónicas, de efervescencia y esperanzas, de anhelos y perspectivas. Una renovada visión de la modernidad estaba bullendo al interior de la cátedra, planteando nuevos desafíos y nuevos caminos.
Sin embargo su camino se bifurcó con rumbo a la capital de la madre patria, cerró su cátedra y con el suyo muchos de nuestros sueños en la docencia se desviaron, se adaptaron o simplemente terminaron.
Elegí el último de ellos, tal vez por frustración, por cansancio o simplemente porque preferí direccionar mis energía hacia la construcción de mi devenir profesional.

Pero no soy yo el centro de esta nueva historia, de esta pequeña nueva aventura que trataremos de compartir.
Son ustedes y en sus manos está en elegir ser protagonistas o espectadores de la notable aventura de forjarse un destino profesional.
Porque de eso se trata, en última instancia. Advertir que en algún momento de la carrera dejarán el lastre de ser estudiantes y comprenderán que en muy poco tiempo la calle, el mundo y sus propios ojos los verán como profesionales.
No pretendo, que esta materia pase a ser el centro de la carrera, ni que sea la bisagra que cambie vuestras vidas, ni que defina su importancia más allá del valor intrínseco de la misma. No tengo el más mínimo afán de sobredimensionar su importancia sólo por agitar mi ego, por ser docente de ella. Sólo me conformaría con alguna cuota de entusiasmo, algún mayor interés por sobre la media, alguna esperanza para sacudir la modorra y el conformismo.

Cuando estudiaba, la primera incógnita que teníamos al empezar un nuevo curso - y no creo que haya cambiado demasiado - era la siguiente:
Este tipo sabe? Cuanto sabe? Sabe transmitir? Sabe enseñar?
Y aquí viene la primera de las cuestiones con que intentaré jugar con ustedes en este pequeñito cuatrimestre.

El conocimiento.

Y yo les contesto rápidamente la pregunta del millón.
No, no sé y si es nada mejor.
Es que el conocimiento no es un tesoro, ni un bien tangible, ni una cosa poseída por uno y anhelada por otros como receptáculos pasivos de la misma. No existe el camino unidireccional que los pedagogos de la chatura pregonan con insistencia . Un emisor activo y un receptor pasivo. El primero agente de poder y verdad transmitiendo la misma al segundo, receptor, oyente, espectador o fin último de la enseñanza, obligado por las circunstancias y en este caso la currícula.
Lo que ocurre es que el conocimiento ni se tiene, ni se acumula, ni se adquiere, ni se transmite, ni se posee, ni se ostenta, ni se detenta.

El conocimiento es sólo un método, una praxis, una actitud. No es una línea, es un círculo, una espiral o una estrella. Radial y luminosa.
El conocimiento es una actitud frente a las cosas y sus sentidos, anhelo de saber, más que de enseñar. El conocimiento clama por libertad, circula entre enseñantes y enseñados. Y hace cambiar permanentemente sus roles.
Es ejercicio inherente al pensamiento, altera, cuestiona, subvierte. Es certeza de la duda.
Enseñar un conocimiento sin aprender es dogma, doctrina, abuso de poder.
Conocer es compartir, disolver la disyuntiva frustrante del ego, aquel que dice yo sé, vos no.
El conocimiento nos abre a la excitante aventura de atravesar el desierto de la ignorancia, aquella en la que estamos condenados a vivir, desde el día que abrimos los ojos, cuando aprendimos a escribir la primer palabra, una vez que atravesamos la primera puerta en la universidad, cuando nos encontramos con el desafío del primer cliente, en la primer reunión con el asesor estructural o termomecánico. Y en la última también. La que tuve ayer.

La ventaja de no saber es soportar la incomodidad de la ignorancia, preferir las largadas a las llegadas, es el placer por la respuesta inesperada, por la solución reparadora.

Que vamos a tratar juntos de aprender este cuatrimestre?
Vamos a hablar de materialidad. De materiales y materialización de proyectos. No es una materia técnica, ni es una materia proyectual. Pero las integra a ambas. Al igual que en nuestra vida profesional.
Vamos a tratar de pensar juntos que significa para un arquitecto en tanto hacedor, constructor o proyectista del vacío o sea del espacio, materializar sus límites.
Y es que podemos optar por trabajar hacia la materialidad o desde la materialidad. Elecciones que no se invalidan entre sí. Desde la abstracción y la intencionalidad subjetiva hacia la materialización, hasta el fenómeno concreto.
O desde la materialidad hacia la subjetividad de lo que expresa la misma. Una idea construida con un material o las ideas subyacentes que ese material transmite.

Podemos elegir ir hacia o desde la materialidad, lo que no podemos evitar al pensar, proyectar y construir arquitectura es trabajar con la materialidad. Y aquí se hace vana la discusión sobre la esencia de la arquitectura, si es una idea construida o es una construcción que produce ideas. En cualquiera de los casos el material, la materialidad y su materialización son nuestros compañeros, medios y fines necesarios e inevitables de nuestra praxis profesional.

Materializar un proyecto es cumplir con cinco requisitos básicos.

El primero dice que todo lo que hagamos en el aire debe llegar a tierra.
De la manera más noble, simple, elegante y económica posible. La tectonicidad de nuestros proyectos debe ser nuestro norte. Jugar con las atectonicidades, planos que sugieren apoyos inexistentes, cielorrasos que transmiten levedad y suspensión espacial, la liviandad de ciertas estructuras son juegos que muchas veces nos atraen, pero no niegan el principio de las fuerzas. Fuerzas que llevan las cubiertas, los muros, las losas, los soportes verticales, los revestimientos a la tierra . Y si no las conducimos con equilibrio, precisión y técnica, las fuerzas se encargaran de llevar al nivel cero de forma caótica y abrupta toda nuestra ineficaz imaginación.

El segundo es que toda construcción debe ser resistente a los enemigos naturales externos. La corrosión, el viento, el fuego y el Voldemort de los arquitectos: el agua.
De nada sirve diseñar esbeltas estructuras, macizos muros, delicadas cubiertas y lucernarios, jugar con transparencias y opacidades, provocar con la ambigüedad interior exterior, calificar espacios con colores, texturas y por supuesto emociones y sensibilidades, si el agua todo lo arruina y vence.
Y nos vence muchísimas y muchísimas veces. Más de la que nuestros clientes están acostumbrados a tolerar. La resistencia al viento, las condiciones antisísmicas cuando son requeridas, la prevención proyectual y material contra el fuego deben ser consideradas, respetadas, resueltas y jamás menospreciadas.

El tercer presupuesto elemental es que debemos otorgar confort. No a los edificios sino a las personas que habitarán nuestros espacios. Confort no es una banal aspiración pequeño-burguesa. Confort es no sentir frío, ni calor, estar relajado y seco, disponer de iluminación para trabajar o para hacer el amor, tecnología para alimentarnos y comunicarnos, sanitarios adecuados para aliviar cotidianas urgencias. Confort también implica que las mismas instalaciones que lo proveen no generen por ineficiencia y mal diseño, disfunciones como humedad, incendio, shocks eléctricos o el no tan banal y cotidiano reseteo de nuestras computadoras.

El cuarto requisito básico es que las construcciones tengan un envejecimiento noble y previsible. La elección de los materiales, el diseño de sus detalles, los modos de ejecución deben estar en función de la durabilidad. Poco importan bellas casas o magníficos edificios, que regocijan a nuestros clientes en la inauguración - siempre y cuando el precio final sea lo más próximo a nuestro presupuesto - si al año o a los diez el deterioro por la ineficiencia o incompatibilidad del material para la función para la cual fue elegido supera la tolerancia admitida por esos crueles personajes que eligen contratarnos.

El quinto compromiso es la buena construcción. Lo construido y sus procesos son también imprescindibles. Un buen detalle debe ser pensado desde quién y como lo va a ejecutar. El correcto proceso hace a toda buena construcción. Los solados no deben despegarse. Los revestimientos deben mantener su estabilidad. Los muros no deben agrietarse. Las cubiertas deben ser impermeables. Será invalido haber logrado una óptima relación con el exterior en una piel de vidrio si el punto de rocío determina condensación en el interior, generando malestar, humedad y disconfort.

Algunas consideraciones finales. Me formé en una cátedra que enaltecía el valor de la copia por sobre la originalidad, entendida a ésta en su vertiente acultural y rupturista. Originalidad valiosa en muchas circunstancias, cuando los vientos de la historia y sus cambios culturales lo requieren o cuando talentos excepcionales expresan sus ideas en destacadas y maravillosas obras.

Me refiero a la media, esa que a fuerza de empeño, sacrificio y no menos talento conforma la mayoría silenciosa de la matrícula profesional y a la cual invitamos a ustedes a integrarse.
Y en la media todo buen profesional copia. Copia desde la fuente inagotable de la cultura que pertenece. Se deja influenciar, disfruta, envidia, observa, admira, camina, aprende de los otros, consciente o inconscientemente. Como el lenguaje materno, la cultura de lo construido nos invade por ósmosis.

El problema no es copiar, sino evitar pensar. Tomar referencias, utilizar el copy and paste que google nos pone a la mano es legitimo y valioso. El problema es el copy and paste y nada más. Irreflexivo, acrítico y vulgar. La solución sería copy, paste but think it. Ningún problema se genera cuando tanto como estudiantes o arquitectos, ustedes investigan, buscan detalles, analizan soluciones ajenas, copiando y pegando. Siempre hay alguien que pensó antes y mejor que nosotros un problema. También lo habrá después, incluyendo algunas piezas de nuestra composición.

Pero si no piensan cuando copian y pegan, si no adaptan un detalle o una solución constructiva o proyectual a lo que efectivamente están necesitando resolver, de nada les servirá. Y es posible que en la universidad, sobre todo en esta universidad de la masividad indiscriminada, puedan zafar, aprobar la materia raspando. Pero en el duro escenario de las relaciones contractuales, económicas y sociales que se van a ver enfrentados cometan errores que no sólo harán pagar caros a sus clientes sean privados o estatales, sino también a ustedes mismos. Su credibilidad, su profesionalidad y en última instancia su patrimonio van a recibir el impacto. Y son olas que arrastran, complican y cuestan mucho remontar.

Ser profesionales y profesionales de la arquitectura implica un gran compromiso con la economía, la ecología, la tecnología y la sustentabilidad del hábitat artificial que compartimos y fabricamos día a día.

Estoy aquí para ayudar a pensar buenos espacios, buenos edificios, bien construidos, estables, nobles en su envejecimiento, confortables, tecnológicamente adecuados y económicamente sustentables.



Estoy aquí para aprender con ustedes.


Templo Amijai, Buenos Aires, Penedo Urgell Penedo arquitectos

NOTAS AL PIE
1 Materialización de Proyectos, MP, Cátedra Arq Viviana Miglioli, (materia obligatoria cuatrimestral). Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de Buenos Aires
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