"La vida me enseñó que a veces no es posible seguir agarrado a las cosas hasta que duelan las manos, hay que saber soltar a tiempo, antes que el dolor sea caro para las manos y las cosas." Sammy Szusterman (1951-) argentino, arquitecto y amigo

domingo, 18 de octubre de 2009

sobre cortes de rutas y otras banalidades

"Hoy me he levantado reaccionario, así que reacciono dándole a la tecla"
Arturo Pérez-Reverte (1951-) novelista y academico español

Visto y considerando que los asambleístas gualeguaychenses en su ímproba lucha contra el imperialismo contaminante uruguayo han decidido liberar el infame puente para permitir que la gallarda afición argentina esté presente en la batalla del Río de la Plata y observando que púberes colegiales, nobles ocupantes de decadente institución educativa, han decidido interrumpir tan magna empresa para concurrir a sus merecidas estudiantinas barilochenses, propongo:
1) Que los próximos y audaces escraches sean realizados en horarios posteriores al almuerzo y antes de la merienda, a fin de poder tomar la leche muy calentita en bares próximos a la gesta, concluyendo el acontecimiento en horario luminoso, para recibir la merecida cena en adecuados bodegones de la zona.
2) Que los valientes soldados destacados para cortar infectas arterias y autopistas en nombre de la honorable protesta social, sean provistos de duchas, sanitarios, hospedaje campero y servicio de belleza para las damas, que permitan sobrellevar dignamente tan valiente sacrificio.
3) Que los usuarios de camiones y chatitas, colocados para asediar portones de abusivas empresas explotadoras, en lucha por mejores condiciones laborales, sean provistos por el estado nacional de parrillas y carbones junto con achuras y argentinas carnes con el fin de brindarles un reconfortante bienestar alimenticio entre brutal bloqueo y bloqueo enemigo.
4) Que los esforzados luchadores por la liberación y derrota de la deshonrosa patria sindical, puestos a cancelar servicios de trenes y subterráneos, realicen exhaustivos entrenamientos cada media hora de stretching, musculación, aeróbic, yoga y/o pilates a elección.
5) Que a los gloriosos ocupantes campesinos de rutas nacionales, firmes en sus puestos de control de carga y descarga, de los productos destinados a la mesa de los argentinos se los beneficie de igual modo que a los combatientes del punto 2.
Cúmplase, publíquese y archívese.
Será justicia.

PD: para terminar de malinterpretar este post, los invito a visitar la banalidad del heroismo del 10 jul 2008

viernes, 9 de octubre de 2009

leyes y paradojas


Diego de Saavedra Fajardo (1584-1648) diplomático y escritor político del siglo de oro español nos legó una idea fundamental:
"Cuando hay muchas leyes, se contradicen unas a otras, y hacen nacer diversas interpretaciones u opiniones maliciosas, de donde nacen los litigios y las desavenencias”.
La exageración del número de leyes de un país genera más daños que beneficios, terminando de lastimar a las repúblicas.
Saavedra Fajardo nos dice que muchas leyes se olvidan y no pueden respetarse por lo que finalmente son ignoradas.
"La sencillez de la ley produce su admiración y respeto, la abundancia de leyes, su desprecio e ignorancia."
La sobreabundancia de legislación provoca multiplicidad interpretativa, lo que convierte a una sociedad de productiva en litigiosa.
"Las sociedades que se rigen con un exceso de leyes ocupan a la mayoría de los habitantes en los juicios y desperdician tiempo necesario para los campos y los oficios”.
Las leyes, no son otra cosa que marcos sencillos de convivencia y respeto. La claridad de los conceptos del pensador español contrasta con los valores de nuestra cultura política, viciosa, confrontativa, e ineficaz, una formidable maquinaria para construir castillos de arena en el aire, que promueve permanentemente bellas leyes, vacuas y absurdas que terminan generando, cual cruel paradoja, efectos totalmente contrarios a los deseados.

sábado, 5 de septiembre de 2009

setenta

Miles de jóvenes alemanas aclaman a Hitler en la Wilhelm-Platz de Berlín, el 13 de setiembre de 1938. Copyright Bettmann/Corbis

"Cuatro o cinco corresponsales de prensa norteamericanos mantuvimos anoche una charla con Göring 1 - de entre tantos lugares posibles -¡nada menos que en la embajada soviética!, en la que habíamos recalado con motivo de la recepción anual por el aniversario de la Revolución bolchevique. 2 Entre las deslumbrantes decoraciones y mobiliario heredados de la Rusia zarista, pero con un retrato de Lenin sonriendo por encima de nosotros, se hallaba Göring, apoyado a la mesa del bufet bebiendo a sorbos una cerveza y fumando un largo cigarro. Estaba de muy buen humor y, cuando un asustado ayudante le recordó que hablaba con la "prensa norteamericana", replicó que no le importaba. Pensamos - ingenuamente, supongo - que tal vez pudiera sentirse dolido por la revocación, hace unos días de nuestra ley de neutralidad 3 y por la creencia extendida aquí de que pronto venderíamos miles de aviones a los aliados para ayudarlos a vencer a la Alemania nazi. Pero no lo estaba. Por el contrario, bromeó con nosotros acerca de nuestra capacidad de construir aviones.
- Si nosotros fuéramos capaces de construir aviones a su ritmo de producción -dijo- seríamos muy débiles. Lo digo en serio. Sus aviones son buenos, pero no los hacen con la rapidez suficiente.
- Bien, pero ¿realizará Alemania un ataque aéreo en masa antes de que esos miles de aviones norteamericanos sean entregados a los aliados? - le preguntamos.
Göring se rió.
- Construyan ustedes sus aviones y nuestros enemigos, los suyos; nosotros construiremos los nuestros..., y algún día verán quienes han estado construyendo más y mejores aviones.
La conversación prosiguió de esta forma:
- ¿Que opina usted de la situación general?
- Que es muy favorable para Alemania.
- Hasta el momento su fuerza aérea ha atacado solo barcos de guerra británicos. ¿Por qué razón?
- Los barcos de guerra son objetivos muy importantes. Y nos ofrecen un entrenamiento excelente.
- Piensan bombardear puertos enemigos?
- Somos humanitarios
Al escuchar esta respuesta, no pudimos contener una carcajada, por lo cual Göring, remachó:
- No deben reirse, señores. Hablo en serio. Tengo sentimientos humanitarios."

Berlin, 7 de noviembre de 1939 a la tarde. Reportaje realizado por William Shirer y otros corresponsales al Reichmarschall Herman Göring 4
(las negritas son mías)


Setenta años y el humanismo
Hace cuatro días se conmemoró el 70 aniversario del inicio de la Segunda Guerra Mundial. 5 O segundas guerras mundiales como la describe el historiador australiano R. J. B. Bosworth, 6 ya que dentro de la gran conflagración se enmascararon muchas otras guerras que la denominación oficial integró. La guerra civil española 1936-1939, la guerra chino-japonesa de 1937-1945, la invasión italiana a Etiopía de 1935-1936, la guerra de invierno ruso- finlandesa de 1939-1940, entre otras. Algunas por ser antecesoras y otras por corrrer por carriles separados no se pueden comprender sino dentro del gran -y trágico- mapa conceptual de la SGM.
Sin embargo y más allá de especulaciones historiográficas, no existe acontecimiento humano que haya marcado una frontera tan nítida, en ese remanido concepto del "antes y después", donde la humanidad construyó su verdadero espejo, aquella que la pinta -nos pinta aún- de forma cabal, cruda y completa.

Resulta muy chocante, aún hoy día, y sobre todo debido a los acontecimientos de la SGM, seguir asociando humanismo con sólo una de sus dos caras. Nos puede resultar una ironía -y de hecho objetivamente lo era- la respuesta de Göring, uno de los más poderosos jerarcas nazis, definiendose a sí mismo como humanitario.
Y mal que nos pese, los más crueles carniceros de masas de la SGM, incluido el propio Führer, el padrecito Stalin, el histriónico Musso, o el bombardero Harris, eran decididamente "humanos".

No conozco "animales", "bestias" o "fieras salvajes" (denominaciones muy al gusto de la moralizante correción política post-SGM) que maten por poder, codicia, desenfreno, interés, fanatismo, superioridad racial o de clase o simplemente por diversión, como lo hacemos a menudo nosotros, los humanos.
Asociar humanismo con pacifismo, bondad, sensibilidad, tolerancia, buenas costumbres o simplemente "el bien común", resulta ser una simplificación banal, insolente e insostenible.

Es que la humanidad y el humanismo sólo pueden ser entendidos en la ambivalencia de sus dos caras. Horror y belleza, brutalidad y compasión, atrocidad y nobleza.
Sentido y sinrazón, cual imagen bifronte de Jano, el dios de las dos caras.

La SGM nos deja ante la perplejidad de intentar resolver una contradicción fundamental de la humanidad, esto es entre guerra y paz. Lo que ocurre es que, y sé que no voy a ser muy correcto al afirmarlo, la paz no es ni un valor por sí mismo, ni más humana que la guerra. Tampoco es su opuesto. Al igual que el contrario del amor no es el odio, sino la indiferencia, lo contrario a la violencia no es la paz sino la firmeza. Los sinónimos de la paz muchas veces se invisten de egoísmo y desinterés. Paz a cualquier precio es muchas veces guerra reprimida y latente.

Indiferencia que en aquellos años oprobiosos tuvo una palabra infame: appeasemenet o apaciguamiento. Responsabilidad plena de las llamadas "democracias occidentales" como Francia y Gran Bretaña, que pagaron caro y con creces su debilidad vergonzante, su temor irreverente ante las dictaduras, su desinterés por la suerte de otras democracias (como España o Checoslovaquia).
Nada mejor para resumir la "paz a cualquier precio" que las palabras dadas por Churchill a Chamberlain, luego de su retorno a Londres, tras firmar los acuerdos de Munich, en setiembre de 1938, a sólo once meses de la hora cero:7

"Os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra... elegisteis el deshonor, y además tendréis la guerra. (You were given the choice between war and dishonour... You chose dishonour and you will have war)".

Profundidad de la conflagración
Si bien hubo antecedentes que anticipaban la tragedia, no hay, ni hubo (y espero íntimamente que nunca más lo haya) acontecimiento de la magnitud, de la complejidad, del horror, de la inmensidad de la SGM.

Un "suceso" que en sólo seis años dejó un saldo de casi sesenta millones de muertos, según cifras de historiadores respetables, habla de su profundidad en términos cuantitativos. Para poder mensurarlo tenemos que hacer desaparecer la suma total de la población de Argentina, Chile y Uruguay, o la casi totalidad de España y Portugal o un poco menos que toda Francia junta.

Pero para reflejar la tragedia de la SGM en términos cuantitativos, no podemos dejar de destacar la tortura a gran escala, el bombardeo indiscriminado, la masificación fabril del genocidio, la experimentación genética con seres vivos, la expoliación de bienes y riquezas, el trabajo forzado de millones de esclavos, la condena al exilio, las migraciones compulsivas, las violaciones sistemáticas, el hambre y la miseria globalizadas.

Son sus inumerables ejemplos, aparte de la más que difundida Shoa, el asesinato de todos los ciudadanos del Reich, "inútiles, discapacitados y débiles mentales", a través de un plan ejecutado por su propio gobierno, los miles de soldados rusos capturados al inicio de la operación Barbarroja, 8 empleados como esclavos por los nazis y abandonados por "traidores a la madre tierra rusa" en campos de concentración soviéticos, las atrocidades y vejaciones cometidas por el Ejercito Imperial japones contra la población civil de China, los miles de hamburgueses y dresdianos calcinados -esto dicho literalmente- por los "exitosas" incursiones de los mil bombarderos británicos, las millones (sí dije millones) de mujeres alemanas jóvenes, niñas o ancianas violadas - algunas de ellas de forma múltiple y despiadada- en la vengativa y pulverizante marcha victoriosa del Ejercito Rojo hacia Berlín. Y por supuesto los cientos de miles de irradiados habitantes de Hiroshima y Nagasaki. Tragedia sin parangón que, incluso hoy en día en Japón, no se discute su inocultable aporte al fin de la guerra, sino donde y sobre quienes se probaron los artefactos atómicos.

Interpretaciones
El análisis victorioso simplificó la intrepretación al finalizar la SGM, entendida como una lucha descomunal entre el mal y el bien. La distancia de los acontecimientos, la apertura de archivos desclasificados del bando aliado, el tardío reconocimiento de la culpabilidad alemana, el mucho más tardío mea culpa de la sociedad rusa una vez terminada la URSS, junto con la revisión y autocríticas inglesas por los bombardeos masivos permiten desplegar hoy, una visión más equilibrada de la contienda.

Objetivamente la SGM fue una desigual batalla entre un mal casi absoluto (principalmente la Alemania nazi) y el bien relativo, con dosis no precisamente homeopáticas de mal, en el bando aliado anglo, ruso-americano. La consecuencia irresuelta de la SGM fue la guerra fría, conflicto que perduró unos 45 años, dejando a una mitad europea al arbitrio de la brutalidad de Moscú y la otra al amparo de la paranoia estadounidense (aunque indiscutiblemente con mayores grados de autonomía y libertad). No ocurriría lo mismo en Latinoamerica, Africa, Medio Oriente y Asia donde las sociedades quedaron toscamente inmersas en un conflicto ajeno, a merced de crueles dictaduras amparadas tanto por las "democracias occidentales" como por el "bando soviético".

Hacer historiografía contrafactual del tipo "if what", esto es, que hubiera ocurrido si los hombres, sus decisiones, y sus resultados hubieran sido otros, son muy atractivas desde el punto de vista analítico y especulativo, pero inconducentes. Sin embargo podemos compartir con Ian Kershaw que "... los dirigentes de Alemania y Japón habían creado un mundo que era la antítesis absoluta de todo aquello por lo que ellas habían luchado. El coste había sido verdaderamente colosal, pero había merecido la pena pagarlo por ver que el mundo que alemanes y japoneses habían deseado no llegaría a existir nunca". 9

Heroes y villanos
La guerra es, indiscutiblemente el extremo de la rivalidad nacional, el mecanismo social más cruel y salvaje, el punto culminante de una crisis en su perspectiva más sofisticada.
Y aquí lo sorprendente:
Más allá del consenso general sobre las consecuencias y efectos de la guerra -muerte, devastación, genocidio y dolor- podemos observar también que en el áspero espacio de la tragedia se despliegan, sin embargo, los dos extremos de nuestra condición humana. Por un lado, el mal en su máximo esplendor y por el otro los valores más nobles y enaltecedores. El coraje, la valentía, los códigos de honor, el respeto por la vida del indefenso -aún por la del enemigo-, la solidaridad extrema, el sacrificio a costa de la propia vida, el amor por los niños y los ancianos.

Increíble paradoja, la cual expresa que, donde más se pierden vidas, valores y sentimientos, es también donde más florecen.

Por obvias razones, no quisiera extenderme sobre la personalidad, calidad y cantidad de villanos. Hay mucho escrito, filmado o fotografiado sobre ellos.
Prefiero honrar la otra cara de la humanidad, esa que se expresa a través de esos heroes nobles, pequeños, bellos, desinteresados, grandiosos.

Unicos.

Como Winston S. Churchill con sus luces y sombras, pero intransigente ante la barbarie, Viktor Frankl con su maravillosa resiliencia, Primo Levi entregando sus notables testimonios, Vassili Grossman desplegando su admirable transformación, Sophie Scholl ofrendando su juventud, 10 Feng Sha Ho y Sellahatin Ulkume con sus aportes silenciosos, 11 el padre Maximilian Kolbe y su inmenso sacrificio, 12 Raoul Wallenberg salvador de vidas y espíritus 13, Margerite Buber-Neumann y su inquebrantable lucha, 14 entre tantos y tantas.

Un homenaje final para los soldados, aquellos olvidados, desaparecidos, vapuleados, despreciados. Eternas y juveniles carnes de todos los cañones y fusiles. Que entregaron su vida por obligación. Los que dieron todo a cambio de nada.

O tal vez a cambio de nuestras vidas.

Mi paciente reposa en la cama del hospital
sin afeitar, oliendo a orines
y comido por los piojos,
sin domicilio fijo,
vive en la calle,
y no tiene trabajo,
ni familia, ni amigos.
Con su acento eslavo
declaró:
''Yo combatí en Monte Cassino'',
y mis médicos ayudantes, en su ignorancia,
quedaron indiferentes al hombre y la historia.
Y me volví hacia ellos
con la mano en el hombro
de mi paciente,
para hablarles de la grandeza
del Segundo Cuerpo Polaco
y del valor infinito
de todo ser humano. 15

NOTAS AL PIE
1. Herman Wilhelm Göring, (1893-1946) figura prominente del partido nazi, lugarteniente de Adolf Hitler, comandante de la Luftwaffe, la demoledora fuerza aérea alemana. Se suicidó con cianuro en su celda, tras ser condenado a la horca en los juicios de Nuremberg, el 15 de octubre de 1946.
2. Extraño puede resultar imaginar a un jerarca del nazismo - enemigo implacable del bolchevismo - festejando la revolución rusa en su propia embajada en Berlín, sino dentro del marco del tristemente célebre acuerdo Molotov-Ribentropp del 23 de agosto de 1939 donde la URSS y la Alemania Nazi firmaron un pacto de "no-agresión". Documentos desclasificados con posterioridad permitieron conocer las clausulas secretas del mismo donde se repartían impunemente las naciones de Europa del Este. Polonia absorbida en mitades por ambos, Letonia, Lituania y Estonia para la URSS. A los postres también significó la apetencia de la URSS por Finlandia, cristalizada en la invasión del Ejercito Rojo en la llamada Guerra de Invierno el 4 de diciembre de 1939 y las sucesivas "absorciones" del resto del este europeo (Rumania, Hungría, Bulgaria) y los balcanes (Yugoeslavia y Grecia) por la Wehrmacht. Repartija de estados y pueblos como resultas del deshonroso pacto Molotov- Ribentropp (por los cancilleres de ambos países que firmaron el Tratado) "antes" de la invasión alemana a la URSS el 21 de junio de 1941, que obviamente marcó "la traición alemana" y la inevitable confrontación entre los dos totalitarismos.
3. Ley de Neutralidad impulsada por el presidente de EEUU, Franklin D. Roosvelt y aprobadas el 31 de agosto de 1935. Con sus varias enmiendas entre 1935 y 1937. Garantizaba la neutralidad norteamericana, donde el componente clave era el embargo de armas impuesto "sobre todas las partes beligerantes en cualquier guerra entre dos o más Estados extranjeros, independientemente de las simpatías norteamericanas. Eso iba muy en sintonía con el sentimiento aislacionista, liderado por los republicanos, que era mayoritario en los EEUU.
Kershaw, Ian, Decisiones Trascendentales De Dunquerque a Pearl Harbour (1940-1941) El año que cambió la historia, Ediciones Peninsula, 2008, pgs. 259,260. La famosa ley fue derogada en su sección VI, que prohibía dotar de armamento a los barcos mercantes, el 17 de octubre de 1939 y las secciones II y III, que obligaba a mantener a los barcos estadounidenses fuera de las areas de combate, el 7 de noviembre de 1939, casualmente el mismo día de la entrevista de William Shirer a Herman Göring. Kershaw, pgs. 432,433.
4. Shirer, William, Diario de Berlín, 1934-1941, Editorial Sudamericana, Debate, 2009, pgs. 208,209.
5. La SGM comenzó a las 4:45 de la madrugada del 1 de setiembre de 1939, "cuando el crucero aleman Schlewig-Halstein, que se encontraba atracado en el puerto de Danzig (Gdansk) con motivo de una visita amistosa, abrió fuego a quemarropa sobre el fuerte polaco de Westerplatte. Simultáneamente cuando rompía el alba, la Wehrmacht atravesó la frontera de Polonia por diversos puntos: desde el oeste, desde el norte y desde el sur. Fue un acto de guerra no declarada que, sin embargo, no dejaba lugar a la duda".
Davies, Norman, Europa en Guerra 1939-1945, Planeta, 2008, pg.516.
6. Bosworth, R.J.B., Mussolini, Ediciones Peninsula, 2002.
7. El acuerdo de Munich, firmado el 30 de setiembre de 1938, fue quizás uno de los más claudicantes e infames tratados realizados por "la pérfida Albión", nombre con la que muchos europeos identificaban a Inglaterra y la débil democracia francesa con la Alemania nazi. Con la mediación de Mussolini, Chamberlain, primer ministro de Gran Bretaña y Daladier, su colega frances, firman un acuerdo cuatripartito con Adolf Hitler, en la cual a "cambio de la paz", le entregan al dictador alemán la región de los Sudetes checoslovacos. Una de las últimas demandas nazis de recuperar teritorio habitado por alemanes, a costa de los intereses checos y del posterior desmembramiento de la nación checoslovaca. Los más significativo de la manipulación y desinteres franco-británico por Checoslovaquia, es que sus líderes no fueron invitados a participar de la conferencia, en la que se definía su destino obligandola a un cruel desprendimiento territorial y poblacional a costa de Alemania. Polonia y Hungría no fueron inocentes espectadores del drama ya que se quedaron con los despojos de Checoslovaquia. Munich trajo como consecuencia la ocupación "pacífica" de una nación por parte de Alemania, que pasó a saquear tanto el tesoro como la totalidad del arsenal checoslovaco, incluyendo la fabrica de aviones, armas y municiones Skoda, con la cual Alemania amplió a muy bajo costo sus ejercitos, adelantando su capacidad militar para invadir Polonia, sólo un año despues.
8
. Operación Barbarroja nombre en clave dado a la invasión de la URSS por el Tercer Reich, en la Directiva de Guerra dada por Hitler a su Estado Mayor el 18 de diciembre de 1940 y ejecutada a la madrugada del 22 de junio de 1941 como una feroz blietzkrieg. Interesante es tener en cuenta que mientras los ejercitos alemanas procedían a la invasión a la URSS, está seguía enviando viveres, combustible y mercaderías esa misma noche, en cumplimiento de los acuerdos comerciales del pacto Molotov-Ribentropp.
9. Kershaw, pg. 627.
10. Sophie Scholl (1923-1944), lider de la organización secreta "Rosa Blanca", de sólo 21 años, arrestada y decapitada en el año 1944, por el delito de repartir "sólo seis" panfletos antinazis. Davies, pg.516.
Existe una pelicula que relata su vida: Sophie Scholl: Los últimos días, Alemania, Marc Rothemund, 2005.
11. Los consules chino en Viena, Feng Sha Ho y turco en Rodas, Sellahatin Ulkume se pasaron emitiendo visados y pasaportes para judíos fugitivos. Davies, pg.537
12. Padre Maximilian Kolbe (1894-1941) fraile franciscano, que a pesar de sus puntos de vistas germanófilos, antisemitas y xenófobos, fue internado en Auschwitz, donde "murió de hambre en el patio de armas tras ofrecerse como voluntario para ocupar el lugar de un hombre casado en el bunker de castigo". Davies, pg.539.
13. Raoul Wallenberg, diplomático sueco (1912- ?) dedicó toda la energía de su vida para salvar y proteger a los judíos perseguidos por los nazis, desde la delegación sueca en Budapest. Hay indicios muy ciertos de que salvó a casi cien mil personas!. "Fue visto por última vez en enero de 1945 durante el asedio de Budapest acompañado por un oficial soviético...". Se supone que terminó sus vidas en un gulag soviético, por razones desconocidas.
Davies, 439,440.
14. Margerite Buber-Neumann (1901-1989) militante comunista alemana, uno de los pocos y únicos casos de haber padecido sin solución de continuidad los campos de concentración sovieticos y alemanes. El 8 de febrero de 1940, junto a un grupo de treinta prisioneros soviéticos (antiguos comunistas y socialistas alemanes y austríacos, muchos de ellos judíos) fueron entregados por la NKVD ( policía secreta soviética antecesora de la KGV) a las SS ante el puente de la estación de Brest-Litvoski, como parte del acuerdo Molotov-Ribentropp. En abril de 1945, ante el avance del Ejercito Rojo fue liberada y en una penosa marcha hacia el oeste, terminaron sus siete años de cautiverio entre las carceles rusas y alemanas. Vivió en Frankfurt, Estocolmo y París, pasando el resto de su vida a denunciar impiadosamente a los dos totalitarismos. Todorov, Tzvetan, Memoria del mal, tentación del bien, Indagación sobre el siglo XX, Ediciones Península, 2002, cap. 2 El siglo de Margarite Buber-Neumann, pgs. 113 a 135.
15. John Martín, médico cardiólogo inglés, "The Second Polish Corps", en The Origins of Loneliness: Poems and Short Stories in Five Moods, Londres, 2004, pg.64.

miércoles, 12 de agosto de 2009

retorno al hogar

Fundación Proa, La Boca, Buenos Aires, Caruso Torricella architetti


Texto que he preparado para ser leído ante mis alumnos al inicio de clases, el próximo 19/08/09: 1

Después de casi 22 años vuelvo a la docencia a mi antigua y querida casa.
Mi última experiencia docente, como esos castillos fugaces que la marea de lo imprevisible arrastra, terminó allá a fines del 87.
Compartí el último año de mi formación y los dos primeros como profesional en la docencia junto al arquitecto argentino Antonio (Tony) Díaz, en la cátedra de Arquitectura I a IV, que llevaba su nombre. Años intensos, de debates duros y cautivantes, de batallas ideológico-arquitectónicas, de efervescencia y esperanzas, de anhelos y perspectivas. Una renovada visión de la modernidad estaba bullendo al interior de la cátedra, planteando nuevos desafíos y nuevos caminos.
Sin embargo su camino se bifurcó con rumbo a la capital de la madre patria, cerró su cátedra y con el suyo muchos de nuestros sueños en la docencia se desviaron, se adaptaron o simplemente terminaron.
Elegí el último de ellos, tal vez por frustración, por cansancio o simplemente porque preferí direccionar mis energía hacia la construcción de mi devenir profesional.

Pero no soy yo el centro de esta nueva historia, de esta pequeña nueva aventura que trataremos de compartir.
Son ustedes y en sus manos está en elegir ser protagonistas o espectadores de la notable aventura de forjarse un destino profesional.
Porque de eso se trata, en última instancia. Advertir que en algún momento de la carrera dejarán el lastre de ser estudiantes y comprenderán que en muy poco tiempo la calle, el mundo y sus propios ojos los verán como profesionales.
No pretendo, que esta materia pase a ser el centro de la carrera, ni que sea la bisagra que cambie vuestras vidas, ni que defina su importancia más allá del valor intrínseco de la misma. No tengo el más mínimo afán de sobredimensionar su importancia sólo por agitar mi ego, por ser docente de ella. Sólo me conformaría con alguna cuota de entusiasmo, algún mayor interés por sobre la media, alguna esperanza para sacudir la modorra y el conformismo.

Cuando estudiaba, la primera incógnita que teníamos al empezar un nuevo curso - y no creo que haya cambiado demasiado - era la siguiente:
Este tipo sabe? Cuanto sabe? Sabe transmitir? Sabe enseñar?
Y aquí viene la primera de las cuestiones con que intentaré jugar con ustedes en este pequeñito cuatrimestre.

El conocimiento.

Y yo les contesto rápidamente la pregunta del millón.
No, no sé y si es nada mejor.
Es que el conocimiento no es un tesoro, ni un bien tangible, ni una cosa poseída por uno y anhelada por otros como receptáculos pasivos de la misma. No existe el camino unidireccional que los pedagogos de la chatura pregonan con insistencia . Un emisor activo y un receptor pasivo. El primero agente de poder y verdad transmitiendo la misma al segundo, receptor, oyente, espectador o fin último de la enseñanza, obligado por las circunstancias y en este caso la currícula.
Lo que ocurre es que el conocimiento ni se tiene, ni se acumula, ni se adquiere, ni se transmite, ni se posee, ni se ostenta, ni se detenta.

El conocimiento es sólo un método, una praxis, una actitud. No es una línea, es un círculo, una espiral o una estrella. Radial y luminosa.
El conocimiento es una actitud frente a las cosas y sus sentidos, anhelo de saber, más que de enseñar. El conocimiento clama por libertad, circula entre enseñantes y enseñados. Y hace cambiar permanentemente sus roles.
Es ejercicio inherente al pensamiento, altera, cuestiona, subvierte. Es certeza de la duda.
Enseñar un conocimiento sin aprender es dogma, doctrina, abuso de poder.
Conocer es compartir, disolver la disyuntiva frustrante del ego, aquel que dice yo sé, vos no.
El conocimiento nos abre a la excitante aventura de atravesar el desierto de la ignorancia, aquella en la que estamos condenados a vivir, desde el día que abrimos los ojos, cuando aprendimos a escribir la primer palabra, una vez que atravesamos la primera puerta en la universidad, cuando nos encontramos con el desafío del primer cliente, en la primer reunión con el asesor estructural o termomecánico. Y en la última también. La que tuve ayer.

La ventaja de no saber es soportar la incomodidad de la ignorancia, preferir las largadas a las llegadas, es el placer por la respuesta inesperada, por la solución reparadora.

Que vamos a tratar juntos de aprender este cuatrimestre?
Vamos a hablar de materialidad. De materiales y materialización de proyectos. No es una materia técnica, ni es una materia proyectual. Pero las integra a ambas. Al igual que en nuestra vida profesional.
Vamos a tratar de pensar juntos que significa para un arquitecto en tanto hacedor, constructor o proyectista del vacío o sea del espacio, materializar sus límites.
Y es que podemos optar por trabajar hacia la materialidad o desde la materialidad. Elecciones que no se invalidan entre sí. Desde la abstracción y la intencionalidad subjetiva hacia la materialización, hasta el fenómeno concreto.
O desde la materialidad hacia la subjetividad de lo que expresa la misma. Una idea construida con un material o las ideas subyacentes que ese material transmite.

Podemos elegir ir hacia o desde la materialidad, lo que no podemos evitar al pensar, proyectar y construir arquitectura es trabajar con la materialidad. Y aquí se hace vana la discusión sobre la esencia de la arquitectura, si es una idea construida o es una construcción que produce ideas. En cualquiera de los casos el material, la materialidad y su materialización son nuestros compañeros, medios y fines necesarios e inevitables de nuestra praxis profesional.

Materializar un proyecto es cumplir con cinco requisitos básicos.

El primero dice que todo lo que hagamos en el aire debe llegar a tierra.
De la manera más noble, simple, elegante y económica posible. La tectonicidad de nuestros proyectos debe ser nuestro norte. Jugar con las atectonicidades, planos que sugieren apoyos inexistentes, cielorrasos que transmiten levedad y suspensión espacial, la liviandad de ciertas estructuras son juegos que muchas veces nos atraen, pero no niegan el principio de las fuerzas. Fuerzas que llevan las cubiertas, los muros, las losas, los soportes verticales, los revestimientos a la tierra . Y si no las conducimos con equilibrio, precisión y técnica, las fuerzas se encargaran de llevar al nivel cero de forma caótica y abrupta toda nuestra ineficaz imaginación.

El segundo es que toda construcción debe ser resistente a los enemigos naturales externos. La corrosión, el viento, el fuego y el Voldemort de los arquitectos: el agua.
De nada sirve diseñar esbeltas estructuras, macizos muros, delicadas cubiertas y lucernarios, jugar con transparencias y opacidades, provocar con la ambigüedad interior exterior, calificar espacios con colores, texturas y por supuesto emociones y sensibilidades, si el agua todo lo arruina y vence.
Y nos vence muchísimas y muchísimas veces. Más de la que nuestros clientes están acostumbrados a tolerar. La resistencia al viento, las condiciones antisísmicas cuando son requeridas, la prevención proyectual y material contra el fuego deben ser consideradas, respetadas, resueltas y jamás menospreciadas.

El tercer presupuesto elemental es que debemos otorgar confort. No a los edificios sino a las personas que habitarán nuestros espacios. Confort no es una banal aspiración pequeño-burguesa. Confort es no sentir frío, ni calor, estar relajado y seco, disponer de iluminación para trabajar o para hacer el amor, tecnología para alimentarnos y comunicarnos, sanitarios adecuados para aliviar cotidianas urgencias. Confort también implica que las mismas instalaciones que lo proveen no generen por ineficiencia y mal diseño, disfunciones como humedad, incendio, shocks eléctricos o el no tan banal y cotidiano reseteo de nuestras computadoras.

El cuarto requisito básico es que las construcciones tengan un envejecimiento noble y previsible. La elección de los materiales, el diseño de sus detalles, los modos de ejecución deben estar en función de la durabilidad. Poco importan bellas casas o magníficos edificios, que regocijan a nuestros clientes en la inauguración - siempre y cuando el precio final sea lo más próximo a nuestro presupuesto - si al año o a los diez el deterioro por la ineficiencia o incompatibilidad del material para la función para la cual fue elegido supera la tolerancia admitida por esos crueles personajes que eligen contratarnos.

El quinto compromiso es la buena construcción. Lo construido y sus procesos son también imprescindibles. Un buen detalle debe ser pensado desde quién y como lo va a ejecutar. El correcto proceso hace a toda buena construcción. Los solados no deben despegarse. Los revestimientos deben mantener su estabilidad. Los muros no deben agrietarse. Las cubiertas deben ser impermeables. Será invalido haber logrado una óptima relación con el exterior en una piel de vidrio si el punto de rocío determina condensación en el interior, generando malestar, humedad y disconfort.

Algunas consideraciones finales. Me formé en una cátedra que enaltecía el valor de la copia por sobre la originalidad, entendida a ésta en su vertiente acultural y rupturista. Originalidad valiosa en muchas circunstancias, cuando los vientos de la historia y sus cambios culturales lo requieren o cuando talentos excepcionales expresan sus ideas en destacadas y maravillosas obras.

Me refiero a la media, esa que a fuerza de empeño, sacrificio y no menos talento conforma la mayoría silenciosa de la matrícula profesional y a la cual invitamos a ustedes a integrarse.
Y en la media todo buen profesional copia. Copia desde la fuente inagotable de la cultura que pertenece. Se deja influenciar, disfruta, envidia, observa, admira, camina, aprende de los otros, consciente o inconscientemente. Como el lenguaje materno, la cultura de lo construido nos invade por ósmosis.

El problema no es copiar, sino evitar pensar. Tomar referencias, utilizar el copy and paste que google nos pone a la mano es legitimo y valioso. El problema es el copy and paste y nada más. Irreflexivo, acrítico y vulgar. La solución sería copy, paste but think it. Ningún problema se genera cuando tanto como estudiantes o arquitectos, ustedes investigan, buscan detalles, analizan soluciones ajenas, copiando y pegando. Siempre hay alguien que pensó antes y mejor que nosotros un problema. También lo habrá después, incluyendo algunas piezas de nuestra composición.

Pero si no piensan cuando copian y pegan, si no adaptan un detalle o una solución constructiva o proyectual a lo que efectivamente están necesitando resolver, de nada les servirá. Y es posible que en la universidad, sobre todo en esta universidad de la masividad indiscriminada, puedan zafar, aprobar la materia raspando. Pero en el duro escenario de las relaciones contractuales, económicas y sociales que se van a ver enfrentados cometan errores que no sólo harán pagar caros a sus clientes sean privados o estatales, sino también a ustedes mismos. Su credibilidad, su profesionalidad y en última instancia su patrimonio van a recibir el impacto. Y son olas que arrastran, complican y cuestan mucho remontar.

Ser profesionales y profesionales de la arquitectura implica un gran compromiso con la economía, la ecología, la tecnología y la sustentabilidad del hábitat artificial que compartimos y fabricamos día a día.

Estoy aquí para ayudar a pensar buenos espacios, buenos edificios, bien construidos, estables, nobles en su envejecimiento, confortables, tecnológicamente adecuados y económicamente sustentables.



Estoy aquí para aprender con ustedes.


Templo Amijai, Buenos Aires, Penedo Urgell Penedo arquitectos

NOTAS AL PIE
1 Materialización de Proyectos, MP, Cátedra Arq Viviana Miglioli, (materia obligatoria cuatrimestral). Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de Buenos Aires
.

viernes, 10 de julio de 2009

en algún lugar sobre el arco iris

Que puede unir a Keith Jarrett con Mercedes Sosa?
El arcoiris acompañando el último viaje de Alfonsina?
Dos pianos preludiando la eternidad?
Una voz compartiendo la melancolía?
La emoción derretida en los dedos de KJ o la coloratura de la voz mercedina?

Despues, de Arlt, los virus rabiosos de la desidia, la patria rescatada de salvajes y populistas y el amor por la lengua madre...
Sólo la música. Sin fronteras.



1. Keith Jarrett, Somewhere over the Rainbow, música de Harold Allen y letra de E.Y. Harburg, Tokio, 1984
2. Mercedes Sosa, Alfonsina y el Mar, música de Ariel Ramirez y letra de Felix Luna, Vídeo extraído de la película Argentinísima,1972.
COMENTARIO DESTACADO
Un espacio para rendir homenaje a los que complementan mis reflexiones

ana. dijo...
...y en este lugar del arco iris está tu espacio, Miguel y estás vos con la música que logra mágicamente que el otro lado (el mío, esta mañana de invierno) se encuentre con el tuyo.
Si hasta me parece oir a Alfonsina, que desde la confluencia exacta de cielo y mar, (tal vez el origen del arco iris) nos dice:
"Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos... En el viento, al pasar,
la caricia que vaga sin destino ni objeto,
la caricia perdida ¿quién la recogerá? "

Un abrazo, Miguel
28 de julio de 2009 8:59

miércoles, 8 de julio de 2009

la patria en su encrucijada

La patria es el hogar de hogares.
A menudo hostil, expulsiva, implacable.

Otras muchas, cálida, acogedora y deliciosa.

La patria es nuestra tierra, pero mucho más es nuestra lengua, aquella que tiene a España en su génesis, su pasado y nuestro presente.
España tan peruana como uruguaya, tan mexicana como trasandina. Tan argentina. Hace tan sólo ciento noventa y tres años algunos solitarios y soñadores desafiaron al Imperio de los Dos Mundos. Al más grande y formidable imperio que jamás humanidad alguna concibió. Pero que una parte de él, a dios y sus gracias, no pudimos ni quisimos derrotar. Su lengua, nuestra madre lengua.

A través de ella, España nos legó lo mejor y lo peor de la españolidad, esa que junto a la italianidad y tanto barco abandonado por los mares se nos metió en los huesos hasta el tuétano.

En sus palabras: tramoya, traición, belleza, coraje, espanto, dulzura, resonancia, remembranza, letanía, ilusión, alegría, melancolía, crueldad, compasión, ilusión.

En esas únicas de eñes absolutas, extrañas a los oídos de un bengalí, australiano, ruso o camerunés: niño, mañana, cizaña, ensueño, risueño, patraña, cañaveral, viñedo, peñasco, ñaña, puño, terruño, engaño, pequeña, guadaña, hazaña... España.

Lengua que nos permitió inventar algunas como tango, canchero, compadrito, guita, fiaca, chanta, boludez, boletear, cafishio, cachufleta, cagazo, caretear, chabón, tano, dolape, cursi, fercho, faso, forrear, timba, luca, quilombo, minón, trolo, trucho, catramina...Argentina.

Lengua española, castellana, peninsular y castiza, de los reinos de León y Castilla, de los Andes, las pampas, el altiplano y las antillas. Sumamente cristiana, cristiana de la única y verdadera religión y tan mora, bereber y morisca, tan judía, conversa y marrana, tan italiana y tan latina.

Patria donde habitan juntos, día a día, unos rufianes llamados Cervantes, Lope de Vega, Calderón, Quevedo, Borges, Neruda, Gabriela Mistral, García Marquez, Perez-Reverte, Cortazar, Asturias, Alfonsina Storni, Machado, Hernandez, Galeano, Fontanarrosa, Benedetti, Alberti, Guillén, Martí, Lorca, Arlt, Sábato.... pardiez!!!

Los que forman nuestro hogar, nuestra verdadera patria.
Patria concebida por solitarios y soñadores hace tan sólo ciento noventa y tres años.
Patria grande, niña y pequeña, amplia y amena, limitada por sus cordilleras, aventurada hacia los cinco oceanos, adormecida sobre sus inmensas pampas, desplegada en su apiñada metrópolis.
Vital, compleja, contradictoria, creativa, arrogante, melancólica, adolescente...
...Argentina.

miguel sznajderman
8 d
e julio de 2009

Pienso en la patria como un sueño colectivo y complejo. Un sueño de personas que comparten sus destinos en un lugar determinado.
Determinado por sus sueños.
Con una bandera para colorear diversidades.
Con un himno para emocionar y aglutinar esperanzas.
Con próceres carnales transmutados en héroes cotidianos.

Una patria que dibuje un horizonte para meditar sobre el pasado, pero también para alcanzar y superar el futuro.
Una patria por construir.
Feliz día, patria.

domingo, 5 de julio de 2009

el virus rabioso


Y de pronto, como una de esas raras catástrofes sorpresa, una formidable epidemia se abalanzó sobre nosotros.
Haciendo honor a una larga tradición nacional, aquella que determina el origen de nuestros males en los malvados otros, y a imagen y semejanza de la crisis hipotecante multinacional, la pandemia mexicano-estadounidense nos atacó imprevista y ladinamente por la espalda.
Tradición no exenta de talento para transformar toda tragedia en un notable modelo de exportación conceptual:
"Aprenda el mundo como desparramar en poco tiempo, un virus indolente y controlable en el cuerpo de miles y miles de extrañados habitantes, desinformados, incrédulos y sorprendidos."
Y como dejar sin vida a muchos, muchos, muchos más que ni tiempo ni salvación alguna tuvieron a su alcance. Impiadosamente.
Es que este virus, a imagen y semejanza de toda guerra, a quién asesinó primero fue a la verdad.

Raras paradojas del ideologismo cerril y hostilizante.
Defensores a ultranza de la concepción paraestatista fracasando con estrépito, en una de sus indiscutibles y monopólicas obligaciones:

La salud pública
.

Traicionando sus tres deberes indelegables; información, prevención y atención. Deberes que los adalides del modelo "empresarial estatizante" no supieron, no pudieron y tal vez - lo que sería mucho más perverso - no quisieron respetar, en aras de la mísera supervivencia política.
Es así como nuestro autóctono populismo, al igual que tantas otras ideologías hermanas o enemigas a lo largo de la historia, siempre en nombre de gloriosos ideales, épicos, cautivantes y bellos ha fracasado una y otra vez en el cuerpo y en el alma de las personas concretas, de huesos y carnes, de dolores y sueños, de humores y amores, vecinas, amigas, queridas, cercanas y reales.
Me pregunto:
Abandonaremos algún día las pulsiones supraideológicas, las mezquindades embrutecedoras, la banalidad del heroísmo, la exaltación del pobrismo, el engaño travestido de corrección y nobleza, la tolerancia reiterada al fracaso, la manipulación de la pobreza, la exasperación descalificadora, la parálisis autovictimizante, la adoración por arcaísmos como "izquierchas y deredas"?

Trocaremos millares de "fueron ellos" por uno sólo de "somos nosotros"?



PD: Porqué la Argentina sufre de manera tan extraordinaria la gripe A?

sábado, 4 de julio de 2009

¿existe la felicidad para la mujer que trabaja?

En esta última de estas tres crónicas que he decidido compartir con ustedes, dejamos al arlt de la alta política, para disfrutar del arlt mundano, aquel que se acerca a las pequeñas incertidumbres, los pequeños sentimientos y las pequeñas razones de las pequeñas personas. Como nosotros.

¿Existe la felicidad para la mujer que trabaja?

Roberto Arlt 1

Es fina y delgada. Las espaldas ligeramente cargadas. Los dedos manchados de tinta. Un gabancito azul con vueltas de cuello de marinero. Abajo un sueter.
Empleada de escritorio. Veinticuatro años. Se ha sentado frente a mí. Habla.
- ¿Que reserva la vida para nosotras las empleadas?
Escucho.
- A la siete y media me levanto. Salgo de la oficina a las doce. En media hora almuerzo. Luego, otra media hora. Es en esa media hora en que puedo leer los diarios. Leo lo que usted escribe, a veces.
- Gracias.
- Salgo de la oficina a las siete y media. A las ocho en punto entro a una academia donde voy a estudiar inglés. A las nueve y media entro a mi casa. Ceno. Estoy cansada. Me acuesto.
- ¿Sábado inglés?
- Sí. Sábado. Por la tarde de 5 a 6 lección de inglés. El resto del tiempo, arreglar la ropa. El domingo por la mañana salgo de casa. No vuelvo hasta la noche. Mi viaje más lejano: hasta el Tigre y La Plata. Este año fuí a pasar los ocho días de vacaciones en un islote del Delta. En el islote estábamos yo y la famila en cuya casa dormía. Creía en la soledad. He leído que la soledad permite ordenar nuestros pensamientos, ahondar en el sentido de la vida. Fueron ocho días de desesperación. Es la última vez en mi vida que voy a una isla solitaria. Ahora estoy ahorrando para los próximos ocho días del año que viene, en el mes de enero. Quiero estar cerca del mar. Pero entre la gente. La soledad es un horror.
- ¿Novio?
- Uno. Lo dejé hace una semana.
- ¿Por qué?
- Él no podía respetar determinadas creencias mías. Comprendí que no nos entenderíamos jamás. Terminé fríamente con él.
-¿Gustos?
-Me gusta con locura la música. Toco discretamente el piano. Pero no tengo dinero para ir a los conciertos. No tengo tiempo para ir a los conciertos. No tengo dinero para comprar hermosos discos.
- ¿Sueldo mensual?
- Ciento treinta pesos. Cada vez que una va a echar mano a la cartera piensa: "En casa hace falta esto, aquello, lo otro". Cine. Me gusta enormemente el cine. Las películas que una tiene interés en ver se dan en las salas donde la entrada cuesta de 2 a 3 pesos. Hay que esperar a que esas películas lleguen a los cines del barrio. Pero cuando llegan a los cines del barrio muchas veces los cines están lejos de casa. Otras veces me encuentro cansada. El deseo de ver una película se borra en el aire. ¡Hay que levantarse temprano!
- ¿Deseos de casarse?
- No. No tengo ningún deseo de casarme. Pero tengo un deseo a veces incongruente. Un hogar, hijos. Una felicidad. ¿A qué felicidad me refiero? No sé. Quisiera haber nacido hombre. ¿Por qué no habré nacido hombre?
- Los hombres de esta ciudad tienen los mismos problemas que las mujeres de esta ciudad. Por reflejo comparten sus desdichas e imposibilidades.
- Quisiera ser hombre para lanzarme a cualquier parte. Si estudio inglés quizás lo haga con esa secreta finalidad. Ser libre. La definición en cierto modo no es exacta, porque soy libre. Sí, soy libre. Puedo llegar a mi casa a la hora que quiero. Ni mi madre ni mis hermanas me preguntaran donde he estado ni lo que he hecho. Soy libre. Soy libre en la definición externa. Pero en mi interior no soy libre. Observo el espetáculo de las mujeres en redor mío. Ninguna da señales de una auténtica felicidad. ¿Existe la felicidad?
- A veces, sí.
- ¿Profunda, completa?
- Sí, profunda y completa.
- ¿Es frecuente?
- No. Escasa.
- ¿Ve? Eso es lo que pienso yo. ¿En dónde se encuentran los motivos que nos impiden ser felices? Supongamos que yo estuviera enamorada. Seriamente enamorada. Me equivocaría en las cuentas. A veces, cuando me abandono a mis propios pensamientos, reacciono y me digo: "¡Te vas a equivocar..., y si hay diferencia en caja tendrás que pagarla de tu bolsillo!". Supóngase que estuviera enamorada. Mi tiempo libre para dedicarlo al hombre que quisiera no pasaria de dos horas. De 9:30 de la noche a las 11. A las 11 me tendría que ir a dormir. Es decir, un amor a tiempo fijo. El problema se resolvería casándose. Nunca llegaría a encontrar un hombre que ganara tres veces más de lo que yo gano. A lo sumo podria casarme con un empleado que gana 250 pesos. ¿Qué vida cumpliria yo junto a un hombre que no tiene capacidad para ganar sino ese sueldo? Conozco a muchos de ellos. Tienen ideas hechas, cuando tienen alguna idea. No saben hablar de nada que sea serio o importante. Jamás podría enamorarme de un hombre semejante. De allí que estudie inglés. Un idioma es una posibilidad de independencia. Una puerta abierta a otro mundo.
- ¿Se está constuyendo un mundo a base de voluntad?
- Sí, eso. Pero por momentos comprendo que toda mi voluntad accionando es falsa. Que la vida es otra. Que una no puede tolerar que los años se le escapen de entre los dedos sin dejarle entre ellos una sensación de gran felicidad.
- ¿Tan intensa es esa felicidad?
- No es exclusivamente mia. Es de muchas empleadas. Es decir, de muchas mujeres que trabajan encarnizadamente, y que un día, como yo, se acercan a usted para preguntarle un poco ingenuamente:
- Dígame: ¿existe la felicidad para la mujer que trabaja?
"Al margen del cable"
Diario El Mundo
23 de agosto de 1937

NOTAS AL PIE
1 Arlt, Roberto, El paisaje en las nubes, Crónicas en El Mundo 1937-1942, Fondo de Cultura Económica, 2009.

COMENTARIO DESTACADO
Un espacio para rendir homenaje a los que complementan mis reflexiones
Valeria dijo...

Este relato es hipnótico. No sé, lo he leído dos veces y tengo la sensación de que le falta algo. O más bien le sobra demasiado. Es como uno de esos mensajes subcutáneos que parece que profundizan mucho y sin embargo su aparente sencillez hace dudar.

Esta mujer no es infeliz porque trabaja. Es infeliz porque piensa. Es infeliz porque da por hecho que no se cumplirán sus expectativas. Idealiza la libertad, pero sabe certeramente que el precio de alcanzarla es la soledad. Incluso se pone trabas; excusas sobre “la felicidad estándar” y cree que si le dedica tiempo a ésta, le restaría eficiencia.

Toca todas las teclas de la queja: falta de tiempo, falta de dinero, cansancio, exceso de trabajo, compañeros insulsos y pobres como ella... Con esa retahíla como mochila de viaje es imposible ser feliz. Y tranquiliza mucho quedarse con la excusa de que el culpable es el trabajo.

No sé, el secreto de la felicidad es siempre teórico. Como esa frase de ¿Sartre? “La felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace...” ¿Quién puede hacer eso? ¿Los resignados, los conformistas, los sabios...?

Me ha gustado leer a este articulista, utiliza un discurso suave -un calificativo que detesto y sin embargo con este autor alcanza otra altura- pero esa suavidad no camufla una intención, tal vez incisiva, de denunciar nuestra apatía. Una apatía histórica y endémica. Actuar es difícil. Actuar bien es casi un milagro. Los apáticos (grandes mayorías) no arreglan pero tampoco estropean. Sufren lo que otros malhacen y ¿gozan? esporádicamente lo que otros bienhacen.

5 de julio de 2009 19:14

miércoles, 1 de julio de 2009

buenos aires, paraíso de la tierra


Si la anterior crónica nos impacta, como bien dice nuestro amigo el Dr. Krapp, por su atemporalidad, la siguiente impresiona por su clarividencia. Escrita sólo dos años antes de la gran catástrofe, cuando Europa soñaba con el elixir del apaciguamiento.


Buenos Aires, paraíso de la tierra
Roberto Arlt 1

A ninguno de los ciudadanos que por la mañana despiertan en esta ciudad y miran por el visillo el humor que muestra la cara del cielo, se les ocurre pensar que habitan en uno de los pocos oasis de la tierra. Es decir, del planeta redondo.
No; no se les ocurre.
Es tan natural despertarse sosegadamente, mirar el reloj, entrar al cuarto de baño, salir, tomar el café con leche, lanzarse a la calle y subir a un tranvía, que semejante rutina hace exclamar, a más de uno, estas palabras disconformes:
- ¡Que vida aburrida la de esta ciudad!
Las únicas ruinas que el habitante encuentra al paso son las promovidas por las piquetas de los subalternos del intendente. El intendente, sea dicho entre paréntesis, parece regocijadamente dispuesto a tirar abajo la ciudad. Por momentos le recuerda a uno de esos funcionarios de las novelas de Anatole France, cuya actividad extemporánea pone de patas para arriba las administraciones más cristalizadas en una deliciosa rutina.
Las ruinas producidas por los subalternos del intendente son los únicos espectáculos catastróficos que salen al paso del habitante de esta ciudad.
Luego paz. La paz muslímica. El peligro en los volantes de los colectivos. Luego la paz. La paz de la noria. La paz del villorrio campesino.
El aficionado a las emociones fuertes tiene que entrar al cine. Ver pasar ante sus ojos los informativos. O leerse las revistas. O examinar las fotografías que publican las revistas. Por supuesto, fotografías de las ciudades extranjeras. Europeas. Un anciano que entra con su nietecito a una farmacia a comprar una careta contra los gases. El nietecito que se prueba la careta, el anciano que sonríe al modo de los ancianos de Cimabue. ¡Gracioso y sumamente edificante!
O una señorita piloteando una motocicleta con doble juego de ametralladoras. O la reina Guillermina leyendo su mensaje al Parlamento: "Para salvar la espiritualidad necesitamos armarnos". O una anciana arrojándose desde un avión en paracaídas y recibiendo las felicitaciones de un cónclave de octogenarios. O un párvulo, mejor dicho una cuadrilla de párvulos despanzurrando a una imaginaria brigada de párvulos enemigos. O una ciudad - esto no es imaginación - hecha materialmente trizas en sus estructuras, después del paseo punitivo de una escuadrilla de aviones enemigos. O un buque de carga tumbado sobre su línea de flotación. O multitudes cargadas de colchones, cacerolas, almohadas, cestos, huyendo de las cortinas de la muerte que avanza.
¿Cuantas formas distintas ha revestido la muerte en las ciudades de Europa hoy?
¿Existe un hombre, un hombre que hoy se haya molestado en calcular cuantos hombres, cuantas mujeres, cuantos niños perecen de muerte violenta, hechos añicos por las bombas, por desplomes, por las granadas, o destrozados por los gases, por los fusilamientos, por el hambre, y por las pestes? ¿Existe un hombre que hoy tenga el coraje de decir: " Vivimos en una de las etapas más acabadas de la cultura científica, asistimos criminalmente impasibles, diariamente, al asesinato cruel de millares de seres humanos inocentes de toda culpabilidad, y nos cruzamos de brazos"?
No existe ese hombre, ni existe ese calculista.
Insisto: vivimos en uno de los escasos oasis del planeta.
La muerte se pasea en Europa y en Oriente con una agresividad de la cual no se guarda memoria en ningún momento de la historia. Las que llamamos etapas bárbaras de la vida de la humanidad son episódicas deflagraciones comparadas con esta feroz asiduidad con que Europa y Oriente se preparan para la carnicería, cuyos estallidos presentes revisten una ferocidad terrorífica, no imaginada por ningún novelista.
Hace veinte años combatían los ejércitos. Hoy, con toda naturalidad, se anuncia que una ciudad será barrida de la superficie de la tierra, con todo aquello que contiene, vivo y muerto. Grande y pequeño. Y la ciudad es barrida, y algunas 24 horas más tarde, los noticiarios se exhiben en todos los cinematógrafos del planeta.
Insisto:
Vivimos en uno de los oasis de la Tierra. Quizá en el mismo Paraíso.
Sabemos que despertaremos en el mismo lecho donde nos tendemos a cerrar los ojos. EL HOMBRE DE EUROPA sabe donde se acuesta a dormir, más no sabe donde despertará. Y si despertará. La muerte, las mil formas técnicas de la muerte violenta están suspendidas sobre su cabeza. Cada día, una espada invisible muerde más y más la cutícula de aquel hilo que sostiene la espada sobre su cabeza. Espada que es la granada, la bomba aérea monstruo, la nube de gases, la lluvia de veneno, la atmósfera de las cortinas bacteriológicas.
Cada país de Europa es hoy un vasto presidio donde las multitudes prensadas entre murallas de cemento preparan a tres turnos, bajo la vigilancia de sus carceleros, los mecanismos que en un momento dado echarán a funcionar para desparramar la muerte y la locura.
Europa trabaja a tres turnos en el preparativo de su suicidio. Tres turnos vertiginosos y cada vez más acelerados. Hay prisa por acercarse a los confines de la muerte definitiva.
Aquí en Buenos Aires, despertamos desahogadamente y nuestra única preocupación es correr el visillo para mirar a través de los cristales el humor que muestra la cara del cielo.
¡ Y nos consideramos desdichados!
"Tiempos presentes"
Diario El Mundo
24 de setiembre de 1937

NOTAS AL PIE
1 Arlt, Roberto, El paisaje en las nubes, Crónicas en El Mundo 1937-1942, Fondo de Cultura Económica, 2009

COMENTARIO DESTACADO

Un espacio para rendir homenaje a los que complementan mis reflexiones
Valeria dijo...

La desdicha de la paz, de los que no tienen una misión, un objetivo, una lucha... que no sea la propia rutina de supervivencia.
La paz como un ideal, que después defrauda con su grisura, con su monotonía, con su liturgia, con su no-sentido. No conocer jamás situaciones límite, que arrancarían gritos de suplica por volver a esa plácida y aburrida repetición.
El mundo animal se mueve muchas veces en ese equilibrio espantoso: Comer o ser comidos.
Los humanos se mueven en otro equilibrio aún más demencial: Destruir o ser destruidos.
La paz significa ahondar dentro de uno mismo, buscarse y buscar al otro, y eso nadie quiere hacerlo.
La convulsión, las guerras, las conquistas, la riqueza... implican siempre acción, la acción vive siempre fuera de uno, y deja una impronta inmortal en el atroz sendero de la historia, una huella que llena de vanidad a sus actores.

3 de julio de 2009 7:08


martes, 30 de junio de 2009

también los periodistas...


He decidido transcribir varias crónicas de este último gran periodista, (llamarlo cronista hace más honor a su estatura) novelista e inventor. Tan verdaderamente incorrecto.

Roberto Arlt.

No hay mejor reseña que aquella que se comparte, y aquí va la primera.

También los periodistas...
Roberto Arlt 1

Cuantas veces con Sadi, nuestro cronista de guerra, a su regreso de las trincheras, conversamos de los caminos de España y del horror de los bombardeos. Él, con la pipa humeando en el cuenco de la mano; yo, con un cigarrillo entre los dedos. Recuerdos comunes, paisajes vistos. Madrid, Granada, Zaragoza, la Casa de Campo, la Alhambra...
Ahora, frente a la máquina de escribir, el blanco del papel se extiende ante mis ojos como una alucinación en una llanura nevada. La llanura de Teruel. Nieve. Frío. Podría estar yo allí. Podría estar Sadi en esta comitiva de automóviles que van cargados de periodistas hacia Teruel. Entrecierro los ojos, dejo de escribir...podríamos estar allí cualesquiera de nosotros...
El automóvil corre por el camino de nieve. Tras del parabrisas ahumado de neblina, barbudos rostros de hombres con gorras orejeras y un palo de tabaco consumiéndose entre los dientes.
El auto corre, levantando a lo largo del camino montículos de tierra alcanforada de nieve. Montañitas violetas recortan el cielo, donde palidece un sol de invierno. Es la 1 de la tarde.
A veces uno de los cuatro hombres del automóvil vuelve la cabeza y mira allá, en un recodo del camino, a otro automóvil que los sigue. Son camaradas. En aquél coche vienen el corresponsal de la United Press, un francés de barbita y un oficial nacionalista.
Tras de las gafas, los del segundo coche se sonríen, pensando en la barbita del francés. Tras de las gafas, los del primer coche se sonríen.
Mucho más atrás aún vienen otros tres coches. Pero sus hombres se han retrasado almorzando.
Míster Sheepshanks, míster Neil, míster Phyby y míster Bradish Johnson conversan de la guerra.
Míster Neil, al volante del automóvil, chupa su cigarro y dice:
-Antes de la guerra éstos eran campos de azafrán.
Un estampido sordo es continuado por un redoble de truenos.
-Es importante - murmura míster Phyby.
-Es -rezonga míster Sheepshanks.
-Grueso calibre - murmura míster Neil.
Los cuatro hombres se miran.
- Resisten aún los republicanos - piensa míster Bradish.
Los cuatro hombres callan. Siempre sucede así: se dicen media docena de palabras sin importancia, y luego callan.
Míster Neil señala el arroyo de Celia, cuyas aguas pasan enturbiadas de sangre.
- Aquí se pescaban buenas truchas, dice.
Los cuatro hombres sonríen. Piensan en la satisfacción de pescar a la sombra de un recodo de la montaña en las vacaciones de verano.
Míster Sheepshanks rezonga:
- Si nos vieran los compañeros...
Súbitamente cada hombre piensa en la redacción de su diario. A esa hora las máquinas están inmóviles. Los hombres de la limpieza fregan el piso. Pero cada uno elige su vida, y la de periodista no es la peor.
Una ambulancia pasa rápidamente. Después otra. Después otra. Algunas gotas de sangre quedan en la nieve.
Míster Phyby escupe a un costado. No termina de acostumbrarse a la sangre. Míster Neil, ceñudo, mira siempre adelante. Sus compañeros lo miran a él. Es el hombre más experto del grupo. El que conoce mayor cantidad de horrores. Es tan frío como la misma nieve y más aventurero que Lawrence. Ha estado en Palestina, en Etiopía, en Bilbao, en el infierno. Habla en italiano, en francés, en inglés, en árabe, en castellano. El mariscal Badoglio lo ha condecorado.
Tiene siete experiencias y el cuerpo labrado de cicatrices. Habla poco y tiene el orgullo del periodista moderno: estar junto al fuego donde los hombres fríen la catástrofe.
Los camaradas que lo acompañan también saben esto y también desean imitarlo. O superarlo. El gran periodismo es una especie de pugilato.
Los cuatro " místeres" fuman. De pronto míster Phyby arroja su cigarro y anuncia gravemente:
- No fumaré más. Es dañoso para la salud.
En el horizonte los truenos retumban más cercanos. La nieve refleja un sol de azufre. Pálido y remoto.
- Convengo con Usted que el tabaco es dañoso para la salud - afirma míster Bradish -. Cuando yo dejo de fumar aumento en tres meses siete kilos...
Míster Neil sonríe irónicamente y no aparta la mirada del camino nevado que corre a lo largo de pequeñas montañas violetas. Y en un recodo aparece nuevamente otro convoy de ambulancias. La nieve se tiñe de escarlata. Los hombres del automóvil vuelven la cabeza. Míster Neil murmura:
- ¿Será cierto que han entrado en Teruel?.
- No lo hubieran anunciado - afirma míster Sheepshanks...
- El cañoneo es demasiado intenso para pertenecer a una resistencia en retirada.
En medio de la llanura de nieve yace un tanque desfondado, y el rostro de míster Neil está cada vez más grave. Vuelve la cabeza. A cinco metros de distancia avanza el automóvil donde viene un compañero de la United Press, otro de un diario francés y un oficial nacionalista. Y simultáneamente, los cuatro hombres piensan que el camarada de la United Press no debe venir muy divertido con el francés de barbita, que es corresponsal de la Acción Francesa. El cañoneo es más próximo y duro. Neil cavila. El suelo está marcado de rayaduras de proyectiles.
Neil va a decir algo... Un volcán se abre ante sus ojos y el estampido le vuela los tímpanos fuera de la cabeza. El coche gira sobre sí mismo y se tumba a un costado. En su interior hay cuatro hombres despanzurrados. desangrándose.
Son cuatro periodistas que iban en busca de noticias, que nosotros leemos plácidamente cuando viajamos en el tranvía o arrimados al mantel, en la mesa, durante la hora del almuerzo.

"Al margen del cable"
Diario El Mundo
4 de enero de 1938

NOTAS AL PIE
1 Arlt, Roberto, El paisaje en las nubes, Crónicas en El Mundo 1937-1942, Fondo de Cultura Económica, 2009.

COMENTARIO DESTACADO
Un espacio para rendir homenaje a los que complementan mis reflexiones

Dr.Krapp dijo...

Aparte de su indudable calidad es tremanda su intemporalidad. Podría tratarse de uan crónica de ahora mismo en las calles de Bagdad o Afganistán.

1 de julio de 2009 5:11

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